Los 15
pecados del periodismo argentino
(que
los periodistas reconocen)
José
Crettaz *
En
el catolicismo, la religión que inventó el
confesionario, los pecados sólo tienen perdón
si se dan dos condiciones: el reconocimiento de
haberlos cometido y el propósito de enmienda. El
psicoanálisis sostiene algo parecido, para
«trabajar un tema primero hay que
descubrirlo. Y un viejo aforisma afirma que para
empezar a resolver un problema, lo importante es
advertir su existencia.
Bueno, sin pretender autoflajelarse sino con la
intención de alcanzar sus dos objetivos
principales (la ética y la calidad en el
ejercicio del periodismo) el Foro de Periodismo
Argentino (Fopea) encaró su reciente IV
Congreso Internacional La Responsabilidad Social
de los Medios y el Periodismo con la idea de
encontrar las propias debilidades de la
profesión. Por eso, el foro invitó a
representantes de distintos sectores de la
sociedad (dirigentes políticos, sociales, de
ONG, religiosos, etc) para que
acusaran
nomás.
Y Fernando Ruiz,
profesor de Periodismo y Democracia en la
Universidad Austral (UA) y tesorero de Fopea, se
tomó el trabajo de sintetizar lo mejor (en
realidad, lo peor) de esas mesas y listar unos 15
«pecados del periodismo en Argentina.
Cualquier consultora en recursos humanos -¿por
qué son pocos los que prefieren hablar de factor
humano?- diría que más que pecados son
«oportunidades de mejora.
Con el permiso
del Foro (que integro junto a otros casi 300
colegas de todo el país), me permito reproducir
aquí las conclusiones del trabajo de Ruiz (autor
de al menos dos muy buenos libros, uno sobre La
Opinión de Jacobo Timermann y otro sobre el
periodismo independiente cubano -por este último
trabajo estuvo detenido e incomunidado un rato
largo en La Habana-). Ahí va
Este
congreso fue un hecho inédito en el periodismo
argentino. Una de las principales asociaciones de
periodismo convocó a todos los sectores
políticos, económicos, sociales y culturales
para pedirles que lo critiquen. Durante un día y
medio se produjo un desfile de expositores que
expresaron aquellas cosas que, a su juicio, el
periodismo hace mal, o podría hacer mejor. Para
cerrar el congreso, se realizaron tres plenarios,
en los que todos los periodistas asistentes al
congreso debatieron lo dicho por los diferentes
sectores.
El siguiente
documento está elaborado con las críticas
expresadas por los diferentes expositores y los
documentos elaborados por los tres plenarios.
Estos
serían, según los expositores del Congreso, los
quince problemas principales del periodismo
argentino:
(1) Tiene extrema
facilidad de pasar del caso particular a la
generalización, y allí comete
la injusticia de poner a todos en la misma bolsa.
El que más generaliza es el que más ignora.
Esta crítica se mencionó en las mesas
relacionadas con la cobertura del Poder Judicial,
de las religiones y de la actividad política.
(2)
Ignorancia estructural sobre el funcionamiento de
algunas áreas específicas del estado,
como el Poder Judicial, el funcionamiento de los
organismos de control, las áreas de salud y
educación, el poder legislativo, y la estructura
estatal en general. Se dijo que los periodistas
utilizan poco los informes que el propio estado
genera en sus distintas áreas.
(3) Coberturas
reduccionistas de temas públicos de enorme
importancia. En el caso del
Poder Judicial la cobertura se limita sobre todo
al fuero penal. En el caso de la violencia de
género esta tiende a aparecer como problema
policial y no como un tema social. También en
esta mesa se dijo que la mujer tiende a ser
considerada como testimonio, y no tanto como
especialista. En la mesa sobre derechos humanos
también se indicó que la agenda de este tema se
había ampliado pero, sin embargo, los medios
seguían reduciendo este tema a las violaciones
de la etapa de la última dictadura. En el caso
de los chicos en situación de delito, nada se
dice de la cantidad de veces que la policía los
detiene en forma arbitraria. En el caso de los
políticos, el reduccionismo consiste en cubrir
solamente las diferentes internas partidarias de
los partidos más grandes. Para los movimientos
sociales, consiste en cubrir las formas de
protesta y no tanto las demandas que tiene ese
actor social para protestar.
(4) Difusión
de mitos. En la mesa de niñez,
se habló de cómo los medios distribuyen mitos
sin verificación: entran por una puerta y
salen por la otra, o cada vez hay
más chicos que roban.
(5) Falta
chequeo de la veracidad y precisión de la
información. Esta crítica se
mencionó en la mesa sobre el poder judicial y
los organismos de control. En la mesa de salud se
indicó que hay falta de verificación de la
pertinencia de fuentes supuestamente expertas.
(6) Tendencia
a sostener prejuicios en sus coberturas.
Esta critica se mencionó en la mesas sobre
justicia, organismos de control, y educación. En
la mesa de empresas se habló de un prejuicio
anti-empresario que no sería exclusivo de los
periodistas sino que forma parte de la cultura
argentina.
(7) Sospechas
de connivencia entre los periodistas y los
intereses políticos y empresarios.
En la mesa de los políticos se refirieron a la
permeabilidad de los medios a las
operaciones de prensa.
(8) Tendencia
a la estigmatización y a la discriminación.
Esta crítica surgió en la mesa de educación
para señalar que a los jóvenes se los
estigmatiza como una generación poco
comprometida. También surgió en la mesa de
géneros, y en la mesa sobre niñez al referirse
a los chicos en situación de delito.
(9) Ausencia
de buenas noticias. Esta
crítica se menciona en la mesa sobre temas
educativos. Se menciona que la cotidianeidad de
las aulas no aparece en la cobertura informativa,
mientras que se sobredimensiona la violencia y la
conflictividad en la escuela. En la mesa sobre
niñez también se dijo que la enorme mayoría de
noticias vincula a los chicos con la violencia.
(10) Centralización
informativa.
(11) Tendencia
a la emocionalización. Algunos
temas tienen poca cobertura en la televisión
pues los enfoques periodísticos que se utilizan
no pueden darle un suficiente nivel de atracción
para la audiencia.
(12) Falta
de contextualización. Esta
crítica se mencionó en la mesa de género para
señalar que la violencia machista muchas veces
se cubre en forma aislada, y no como un problema
social.
(13) Mucha
dependencia informativa de las fuentes oficiales.
Para el caso de la violencia de género se
indicó que la dependencia de fuentes policiales
refuerza la visión machista. Para el caso de los
chicos en situación de delito, rara vez estos
son fuente.
(14) Dificultad
para informar en situaciones de gran
incertidumbre. En la mesa de
salud, haciendo referencias a las epidemias
ocurridas durante el 2009, se dijo que el
periodismo contribuyó a aumentar la
incertidumbre.
(15) Falta
de seguimiento. Se mencionó en
la mesa de género y en la de Poder Judicial y
organismos de control.
* José
Crettaz es
licenciado en Comunicación Social (Universidad Austral) y Magíster en Administración de
Empresas MBA (UADE Business School). Es redactor de La Nación y miembro de Fopea. Este texto lo publicó en su blog Latin American media
& Entertainment Observatory.
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