Sala de Prensa

106
Agosto 2008
Año X, Vol. 4

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   


Repasando las funciones elementales del periodismo

Richard Rodríguez Revollar *

Una vieja versión del diccionario señalaba al periodismo como el ejercicio o profesión del periodista, siendo éste la persona dedicada a escribir en los periódicos. Dado los diversos medios de comunicación que existen en la actualidad y las especialidades que han brotado de la ocupación, el mencionado concepto quedó tremendamente superado.

Mario A. Cantarero anota que por el constante desarrollo y uso de las nuevas tecnologías en los medios de comunicación social y, consecuentemente, por la diversificación y especialización del trabajo informativo, el concepto de "periodismo" sintetiza la multiplicidad de funciones del periodista en diversos medios, resume toda la experiencia acumulada históricamente desde el surgimiento del periodismo en el medio impreso hasta la práctica profesional en los medios audiovisuales, incluyendo el ejercicio en instituciones públicas o privadas, y se extiende en estos momentos a la práctica informativa especializada, investigativa y multimedia.1

El periodismo es la captación y tratamiento escrito, oral, visual o gráfico de la información en cualquiera de sus formas y variedades. Es la forma de comunicación por excelencia de las organizaciones sociales. Su importancia consiste en que contribuye al rápido desarrollo de las ideas. Alejandro Miró Quesada G. destaca que el periodismo ha sido el más importante instrumento para reformar la sociedad. “Es justo reconocer que antes del periodismo se habían efectuado en el mundo importantes reformas; pero es asimismo indiscutible que sólo después de la evolución de éste se producen los grandes cambios sociales”.2

Desde sus albores se comprendió el importante rol del periodismo y la manera cómo estaba llamado a desempeñar una influencia decisiva en las sociedades. Su misión es, pues, además de informativa, orientadora y educadora.

Por su lado, el periodista –en las sociedades democráticas actuales– no es un profesional “sin más”, como lo dice Quim Gil. “Su actividad informativa tiene una trascendencia social reconocida y explicitada en el reconocimiento de derechos como la cláusula de conciencia y el secreto profesional. El respeto a estos derechos de los periodistas, la independencia de los medios y la pluralidad informativa constituyen uno de los pilares fundamentales del Estado de Derecho”,3 indica.

El hecho y la noticia

La noticia es la expresión periodística de un hecho capaz de interesar al público hasta el punto de suscitar comentarios. Es un hecho que “dará que hablar” y por tanto dará pie a nuevos hechos. Es decir, suscitará repercusiones. El hecho es cualquier cosa que ocurre, algo que hace alguien, algo que dice alguien, algo que le pasa a alguien. Puede ser un acto, un dicho, un comportamiento o un gesto, inclusive.

Martínez Albertos señala que noticia es un hecho verdadero, inédito o actual, de interés general, que se comunica a un público que pueda considerarse masivo,4 una vez que ha sido recogido, interpretado y valorado por los sujetos promotores que controlan el medio utilizado para la difusión.5

La noticia en sentido amplio –dice este autor– es una materia prima sobre la que los profesionales de la comunicación periodística pueden trabajar con una de estas tres disposiciones psicológicas: la información, la interpretación y la opinión.6 En fin, las noticias en su conjunto y mediante su acción constante determinarán el conocimiento que un individuo tiene de su entorno y definirá la posición que asuma respecto de él.

De otra parte, Maxwell McCombs, autor de teoría de la comunicación denominada Agenda–Setting, señala que nadie ha buscado un nuevo concepto teórico de lo que es noticia desde que Henry Luce lo hizo en 1920 (“todo hecho que llame la atención del gobierno”). Esta definición de noticia como un problema, como aquello que llama la atención de las instituciones gubernamentales, ha determinado que noticia sea sinónimo de mala noticia, indica el analista. “La solución sería reinventar el concepto”, aconseja.7

Mientras tanto, día a día se vive una serie hechos en todas partes y rincones del mundo. La selección de estos para su divulgación a través de los medios informativos es un proceso complejo. Para ello deben ser medidos con los criterios de los valores-noticia. Estos son parámetros de actualidad, interés, proximidad, prominencia, relevancia personal, rareza, consecuencias; a lo que el periodismo con afanes esencialmente lucrativos agrega las categorías de interés humano (drama y dolor que promueven la conmiseración) y el impacto que busca provocar fuertes reacciones emocionales.

Aunque aquí acabamos de señalar uno a uno los factores, en la práctica éstos intervienen relacionados, combinados y complementándose entre sí. De esa manera, la noticia no es una mercancía uniforme y estable sino que su producción se gobierna arbitrariamente por innumerables influencias, a veces conscientes y otras veces inconscientes.

El grupo de noticias forma el noticiero que se transmitirá al público a través de los medios de comunicación, ya sean estos la prensa escrita, la radio, la televisión o la Internet. La gente elegirá el medio a informarse según la profundidad de la investigación que requiera (la radio y la TV son por lo general superficiales), el lugar donde se encuentre, el tiempo que tenga o el equipo electrónico con que cuente.

Funciones del periodismo

Maxwell McCombs sintetiza las funciones de la comunicación social y del discurso periodístico en tres aspectos: vigilancia (de los peligros y amenazas al mundo), consenso (organización y producción de respuestas de la sociedad a los problemas identificados con la vigilancia), y transmisión de la herencia social (de una a otra generación).

“Tradicionalmente –explica McCombs– la teoría de la Agenda–Setting ha sido estudiada en términos de la función de vigilancia: la gente se entera sobre lo que está ocurriendo en el mundo a través de los medios de comunicación. Se informa a través de ellos. Sin embargo, los nuevos avances en la teoría hablan sobre su relación con la función de consenso. Esto significa que los medios ayudan a la sociedad a llegar a acuerdos porque hacen que la gente hable o se preocupe sobre los mismos temas. De ahí que la Agenda–Setting responde no sólo a la función de vigilancia o de información de la sociedad, sino que además, a la del consenso necesario en toda democracia.”8

Con respecto al periodismo se ha dicho siempre que su función elemental es informar a la población acerca de los acontecimientos más transcendentales de la jornada. El carácter del medio informativo determinará cuáles son esos hechos trascendentales y cuáles no merecen esa categoría. De la misma manera, es independiente para determinar cuáles son las otras funciones que debe cumplir y en qué orden éstas deben ser consideradas.

Las funciones del periodismo las determinan muchas veces cuestiones ideológicas. Para el capitalismo, por ejemplo, la prensa tiene como función servir al sistema económico. Y de hecho lo hace, mediante la publicación de innumerable material de carácter comercial con lo que pone en contacto vendedores y compradores impulsando la dinámica mercantil y el sistema económico.

El socialismo, en tanto, le da a la prensa la función de un frente de combate que sirve a los trabajadores y al pueblo de plataforma para exigir sus reivindicaciones y dar cuenta de sus luchas de clase. Expresa además las tesis de su ideología y se convierte finalmente en vocero del Partido.

Cantarero ha recordado que “durante la intolerancia política de la década de los ochenta, en el marco de la guerra fría, se designaba como prensa burguesa a la práctica periodística cuya característica esencial era ‘servir de vehículo propagandístico de los explotadores y opresores, y como aparato ideológico de Estado, con el objetivo de desinformar, engañar y alienar a la población’; mientras que como prensa revolucionaria a la práctica periodística cuya característica esencial era ‘la revelación de la verdad, la educación y la orientación del pueblo, en la construcción de una sociedad sin clases sociales’”.9

En términos generales y sin penetrar en cuestiones ideológicas, podemos decir que las principales funciones del periodismo son, además de informar:

Educar: El periodismo debe ser un instrumento que sirva para la ilustración de la sociedad. Por estar permanentemente expuesto en las calles en forma de periódicos, o dentro de las casas a través del televisor o la radio, es el mejor medio para difundir conocimientos. Cuesta menos que un libro y sale más barato que contratar a un profesor particular. De esa manera, es asequible a las grandes mayorías. Alguien con justa razón le ha llamado alguna vez “el libro del pobre”.

Orientar: La función orientadora es muy importante y necesaria en toda información de tipo (política, económica, deportiva, etc.) para que el público no se quede en la simple recepción de las noticias, sino que obtenga gracias al periodismo desarrollado un criterio fundamentado acerca de las diversas actividades sociales.

Fiscalizar la administración pública: Este es un compromiso de la prensa independiente. De aquí la importancia de la investigación periodística y la actitud del medio de mantenerse sólido en la denuncia sin doblegarse hasta confirmar que se haya hecho justicia. Darío Klein retoma la singular metáfora de que la prensa es el "perro guardián" del sistema democrático y que esa tarea se ve potenciada cuando hablamos de periodismo de investigación, la cual como ninguna otra forma de periodismo cumple esta misión con más idoneidad.10

La historia del periodismo está llena de grandes hazañas. Una de las más célebres a nivel mundial es el trabajo de los periodistas de The Washington Post que con la revelación del caso Watergate obligaron al presidente estadunidense Richard Nixon a dimitir en 1974.

En Perú, la prensa independiente en la década del 90 fue acosada por el gobierno de entonces hasta el extremo haber corrido peligro de muerte varios comunicadores. Esto, por no amilanarse y dar cuenta de los hechos de corrupción y sangre en las altas esferas del Estado. El caso de los estudiantes de la Universidad Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta) asesinados por el grupo paramilitar Colina en 1991, fue revelado por la prensa a través de la revista . En el 2000, el diario El Comercio reveló la falsificación de un millón de firmas con las que se inscribió al ex presidente Alberto Fujimori ante el Jurado Nacional de Elecciones para una tercera reelección. Claro que mientras esto ocurría, otros “periodistas” callaban e incluso algunos aceptaban a cambio la dirección de diarios o programas noticiosos.

La prensa es además tribuna para que los propios ciudadanos hagan denuncias públicas contra autoridades corruptas o abusivas y sirve a los trabajadores para expresar sus reclamos por bajos sueldos o ajustes económicos. Esta función de control social de los medios permite denunciar excesos de todo tipo. El diario o el noticiero es una gran caja de resonancia de la conducta individual y colectiva. Cuando pone sobre el tapete una incorrección obliga a las autoridades correspondientes a una rápida intervención porque en caso contrario éstas mismas se exponen a la censura pública. La denuncia conmueve a la opinión ciudadana y la motiva a la acción.

Servir a la sociedad: Esta es una función loable de los medios de comunicación. En las últimas tragedias nacionales provocadas por la furia de la naturaleza como fueron los violentos sismos, caídas de huaycos y elevadas temperaturas, han sido medios de prensa los que organizaron y concentraron la ayuda colectiva para salvar a millares de damnificados. Aunque reparando en esto, es también una tragedia considerar que sólo en circunstancias extraordinarias y dolorosas el periodismo debe y puede servir a la sociedad, mientras el resto del tiempo, para ciertas empresas de comunicaciones, es más importante obtener el lucro rápido.

De otro lado, los famosos “teletones” son destacados trabajos emprendidos sobre todo por los canales de televisión (detrás de los cuales hay un enorme –inimaginable para los televidentes– despliegue técnico) que tienen como fin colaborar económicamente con alguna institución pública generalmente de la rama de la salud.

Podemos señalar dentro de la función del periodismo de servir a la sociedad, la difusión de noticias “de interés humano”, las cuales muestran casos dramáticos de personas desvalidas con la intención de conmover al público y llamarlo a la solidaridad. Los clásicos “avisos de servicio público” por pérdida de objetos, robos y desaparición de personas se enmarcan dentro de esta función. Así también, ciertos casos que han sido aprovechados para el show televisivo como aquellos denominados “gente que buscan gente” o ese millonario segmento que trae personas desde los lejanos países para reunirlos con sus familiares de quienes se separaron hace largos años.

Entretener: Varios medios han hecho de esto su función principal. El periodismo local prácticamente ha quedado dominado por el espectáculo frívolo. Han tomado el sexo y la violencia como una fórmula para entretener y mantener a su público cautivo. Ignoran que es posible entretener educando, elevando el nivel cultural de la gente. Un claro ejemplo de esto es la publicación y grata aceptación de los crucigramas, donde los lectores –como jugando– miden sus conocimientos.

De otro lado, una buena información puede ser entretenida y muy provechosa a la vez. Las noticias importantes, inclusive las políticas y científicas, no tienen por qué ser aburridas cuando se les trata adecuadamente. Además, el humor es –cuando se usa con maestría– un importante ingrediente en la redacción de una crónica o artículo de opinión. Por su parte, la caricatura con su festiva tomadura de pelo es un recuadro que nadie mueve de la sección política por esa grata sensación de alivio que nos da a los males que nos causan día a día los gobernantes que tenemos; gobernantes y figuras políticas construidas y destruidas por efectos mediáticos, precisamente.

_____
Notas
:
1 Cantarero, Mario Alfredo. “Periodismo: de la ‘prensa’ a la imprecisión conceptual”. En Sala de Prensa N° 45, julio 2002 Año IV Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art379.htm>
2 Miró Quesada G. Alejandro. El periodismo. Lima: Servicios Especiales de Edición. 1991. Pag. 71.
3 Gil, Quim. “Ética y deontología periodística en la Sociedad de la Información”. En Sala de Prensa N° 14, diciembre 1999 Año II Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art90.htm>
4 El Diccionario de Comunicación de Ignacio H. De la Mota (Madrid: Paraninfo. 1988) define “masa” como agrupación humana de grandes proporciones, no mensurables, que es producto en lo político de la democratización; en lo sociológico, del amontonamiento humano; en lo tecnológico, de la mecanización; y en lo cultural, de la unificación de la enseñanza y la concentración de la información. Suma de los receptores de los mensajes que se distingue por el elevado número de sus componentes y por carecer de cualquier tipo de organización interna.
5 Martínez Albertos, Luis. Curso general de redacción periodística. Madrid: Paraninfo. 1993. Pag. 288.
6 Martínez Albertos (op.cit.) Pag. 56.
7 Leyva Muñoz, Paulina.Hay que reinventar el concepto de noticia. Entrevista a Maxwell McCombs”. En Sala de Prensa N° 34, agosto 2001 Año III Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art247.htm>
8 Leyva Muñoz (op.cit.)
9 Cantarero (op.cit)
10 Klein, Darío.El papel del periodismo de investigación en la sociedad democrática (I)”. En Sala de Prensa N° 29, marzo 2001 Año III Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art202.htm> 


* Richard Rodríguez Revollar es periodista, bachiller en Comunicación Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. Es colaborador de la revista electrónica América Reporte y de SdP.


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