Sala de Prensa

104
Junio 2008
Año X, Vol. 4

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Objetividad, interpretación e Internet y
sus paradigmas ante la historia del periodismo

Siglic Gutiérrez *

Resumen: El presente artículo procura acercarnos a una explicación socio-histórica del concepto de objetividad periodística, contrastando las diversas teorías que la han sustentando como herramienta para abordar la realidad social, tales como el positivismo, el pragmatismo y el mecanicismo, así como la influencia de la revolución industrial en su proceso conceptual. Como contrapartida se investiga el manejo del periodismo interpretativo dentro de los diferentes medios teniendo como base espistémica los estudios de diversos autores norteamericanos y latinoamericanos y las implicaciones actuales dentro del ciberperiodismo hispano. Palabras claves: Periodismo interpretativo, periodismo digital, objetividad periodística, ciberperiodismo. Title: Gutiérrez, Siglic (2003) Objectivity, interpretation and Internet and its paradigms before the history of the media. Abstrac: The present article tries to approach us an partner-historical explanation of the concept of journalistic objectivity, resisting the diverse theories that are sustaining it like tool to approach the social reality, such as the positivismo, the pragmatismo and the mecanicismo, as well as the influence of the industrial revolution in its conceptual process. As counterpart investigates the handling of the interpretativo media within different means having as it bases espistémica the studies of diverse North American and Latin American authors and the present implications within the Hispanic ciberperiodismo. Key words: Interpretativo Journalism, digital journalism, journalistic objectivity, ciberperiodismo.

Introducción

El sabor del café todavía lo sentía en el paladar. Su efecto no había llegado por completo al cerebro para quitarse la modorra matutina cuando delante de su auto, un camión a exceso de velocidad atraviesa el semáforo en rojo y choca violentamente a un pequeño carro azul.

La impresión del somnoliento chofer va desde el asombro al miedo repentino con unas imágenes y sonidos captados en forma fragmentada convirtiendo en su cerebro los hechos en un sinnúmero de acontecimientos sin orden por la falta de elementos que le permitiera dar una explicación coherente a lo visto. Lo que vio y comentó más tarde de lo sucedido fue una serie de situaciones disímiles e inconexas.

Al lado izquierdo de la acera una joven mujer intentaba atravesar la calle en el momento del impacto. Su visión estaba centrada en el carro azul pequeño para llegar a la otra acera.

Como resultado del choque tres muertos y un herido de gravedad. Al llegar los representantes de los medios de la localidad uno de ellos entrevisto como fuente primaria al chofer somnoliento y el otro a la muchacha que intentaba atravesar la calle dando como resultado dos versiones totalmente diferentes del impacto pero fraccionadamente reales, por lo tanto dos noticias diferentes fueron divulgadas.

Esta hipotética situación es el pan diario del comunicador: tratar de ubicarse lo mas cercano a la verdad o a la tan mal llamada objetividad periodística bien sea en un medio impreso o en línea.

Positivismo y objetividad

La razón que se tiene hasta nuestros días de que existan escasos pero furibundos defensores de la objetividad y que muchos medios de comunicación mantienen como bandera a “la información objetiva”, es por que ha respondido y responde a intereses económicos, tecnológicos, políticos, epistémicos, históricos e ideológicos.

Comencemos analizando los planteamientos que encontramos en los postulados del positivismo desarrollado por él filosofo Augusto Comte a finales del siglo XIX y comienzos del XX, terreno abonado por innumerables cambios tecnológicos como los acontecidos por la revolución industrial, coincidiendo a la vez, con el decaimiento del sentido metafísico y religioso del conocimiento.

El hombre, al no obtener las respuestas esperadas en la religión fija su atención en la ciencia, ya que la misma le brinda seguridad, confianza y confort. Ya no es el hombre, a merced de la naturaleza, más bien es un ser que encuentra respuestas lógicas al estudiar en forma analítica los mecanismos de los objetos que tiene en su alrededor.

Con los cimientos antes mencionados, germina la semilla del positivismo cuyo objetivo central era crear una ciencia de la sociedad en la que se pudiera predecir el curso de los acontecimientos para formular leyes. Los pilares del conocimiento fueron orden, progreso, estabilidad y cambio; para llegar a este principio se tenía que conocer las leyes que rigen a la sociedad las cuales debían ser tan exactas como las leyes naturales. Ideó para ello una metodología basada en la observación de hechos, pero guiados por la teoría.

Como punto neurálgico de esta teoría asentaba a “la observación de los hechos, la única base sólida de los conocimientos humanos”. (Ramírez, J.2000) Mediante ella, Comte ataca las doctrinas empíricas y exige un cuadro teórico porque “no hay jamás acción sin una especulación preeliminar”. (Ramírez, J.2000) Afirmaba que la ciencia se compone de leyes, no de hechos; el fin de la ciencia es ampliar el dominio racional a expensas de lo experimental. El conocimiento se hace científico hasta que se organiza y generaliza. Toda observación aislada es inútil por empírica, por ello debe estar dirigida mediante una teoría.

A esta nueva ciencia social la llama primeramente física social, acuñando luego la palabra sociología. El objetivo de esta ciencia social es mejorar la condición humana descubriendo las leyes que conseguían predecir los hechos sociales, buscando que el hombre aprenderá a utilizar estas leyes para sus propósitos colectivos.

La atención debe centrarse en averiguar cómo se producen los fenómenos para llegar a las generalizaciones; y que éstas puedan observarse, pero sobre todo, comprobarse.

Pero es importante destacar que dichas leyes no podían ser transformada por la voluntad del hombre, ya que estas estaban predestinadas a permanecer dentro de la sociedad mientras existiera la humanidad.

La razón del conocimiento de las leyes sociales no era para transformarlas sino para comprenderlas y facilitar el proceso de adaptación, por lo tanto, estas premisas se anteponían a los principios manifestados por las corrientes filosóficas del momento como era el misticismo y la dialéctica.

Comte pugnaba por la edificación de una sociedad estable gobernada por una minoría de científicos doctos que resolvieran los problemas humanos por métodos científicos acorde a las nuevas condiciones sociales. Pérez J.,Angel J.(2003)

La objetividad científica en las ciencias sociales

Para Comte la realidad se va a encontrar limitada por coordenadas de tiempo, espacio y masa, puesto que sólo considera la posibilidad de estudiar científicamente los hechos, los fenómenos, el dato experimentable, lo observable, lo verificable para lograr el progreso de la sociedad, y ello sólo se puede alcanzar a través de la ciencia, considerada desde Hegel como la expresión más pura de la racionalidad de la cultura. Esta se propone entender el mundo real, definir sus relaciones, leyes y características de la manera más objetiva, independientemente de la subjetividad de los investigadores, de los orígenes y condiciones psicosociales del descubrimiento o de sus aplicaciones prácticas, utilizando en todo momento la verificación en la experiencia y en la observación de los fenómenos. Concepción que se expande hacia todas las ramas del saber, inclusive hacia los hechos sociales que también son tratados como cosas.

El positivismo se niegan a investigar otra cosa que no sean las relaciones entre los hechos, para ello subraya el cómo y elude él por qué y él para qué, base fundamental del periodismo interpretativo, negando la intuición y hostilidad hacia la sistematización y al naturalismo. Ferrater M.,J(1960:49)

Esta concepción científica tan profundamente arraigada dentro de la sociedad capitalista posibilitaba para finales del siglo XIX y principios del XX exigir a todo aquello que tuviese que ver con los fenómenos sociales objetividad en lo narrado o estudiado.

Al respecto Alvarez (1978:34) nos comenta en referencia al periodista y su labor dentro de la doctrina de la objetividad:

“Aparte de insistir en la necesidad de captar hechos, se impone también una forma particular de enfocar la realidad: el periodista debe buscar hechos aislados, rehuir de todo aquello que pueda desvirtuar la pureza del “hecho bruto”. Esta manera metafísica de reflejar la realidad conduce necesariamente a fragmentarla o disecarla, a despojar los sucesos de su verdadera naturaleza, al privarlos de su contexto y de sus causales.”

Por otra parte, el positivismo correspondía exactamente a las expectativas de la realidad económica del momento: “La prensa masiva, en ese sentido, buscó un camino cómodo, para no perturbar esa idea de paz, de tranquilidad y de progreso, mediante normas y técnicas que orientaran el trabajo de los periodistas”. (Castejón, L.E. 1992:23)

Pragmatismo, mecanicismo y positivismo

En los Estados Unidos de Norteamérica se desarrolló una doctrina filosófica denominada pragmatismo (praxis=práctica) creada por Charles Sanders Peirce y sus continuadores y divulgadores norteamericanos William James y John Dewey, cuyos principios eran: "Todo pensamiento es esencialmente un instrumento, una herramienta, para resolver una dificultad de orden práctico. Para descubrir su vigencia, se le pone en acción, como para saber si un instrumento manual sirve, no hay más solución que usarlo". Cañavera, E G.(2000) Tomado de la pagina Web http://espanol.geocities.com/jeanpiaget2000/axiologia/39pragmatismo.htm

Esta doctrina tuvo una notable influencia dentro del quehacer cotidiano en Estados Unidos tal como lo percibe Alvaréz, F (1978;44)

“Esta forma especial de desarrollo del positivismo en los Estados Unidos impregna todo el proceso social norteamericano del siglo pasado -ciencias, educación, política, periodismo- y sus huellas son visibles en los postulados de la objetividad.

“La objetividad y el pragmatismo comparten el culto a los hechos, con la consiguiente subestimación del pensamiento. Ambos están inmersos en el culto de lo práctico a lo útil, como se demostrará en las referencias a las técnicas informativas de la objetividad. También se identifican en el enfoque metafísico de la realidad, al concebir al mundo como una yuxtaposición de hechos aislados y dispersos y no como un proceso.”

El otro elemento que afecta profundamente la doctrina de la objetividad es el mecanicismo. Para el momento que el positivismo se estaba desarrollando como filosofía y método científico, la revolución industrial se inserta como complemento de ésta en Europa gracias al desarrollo del mecanicismo.

“Para la nueva ciencia, la naturaleza es mecánica, por ser todo mensurable, y surgió la idea al asemejarla a una enorme máquina; por tanto, todo debe poderse explicar por "modelos mecánicos". La mecánica fue el ámbito de la física hacia el que se dirigió en primer lugar la renovación científica, desde el renacimiento. Desde Descartes se consideró como el modelo típico de la nueva inteligibilidad, la de orden matemático. La nueva ciencia renuncia a "sentir" cualitativamente la naturaleza (es demasiado subjetivo), no podía sino intentar representársela imaginativamente, según un modelo mecánico. El ideal mecanicista dominará toda la ciencia y contribuirá en gran medida a su progreso. Los anglosajones concebían los modelos de manera material y los franceses los reducían a figuras geométricas.” Abarca f. Fernández (1996)

O tal como lo ven los editores de Encarta 2002

“Concepto según el cual el universo es explicable en términos de procesos mecánicos. Puesto que esos procesos mecánicos se entienden mejor a través de sus movimientos, el mecanicismo a menudo implica el intento por demostrar que el universo no es más que un vasto sistema en movimiento. En este sentido general, el mecanicismo es casi equivalente al materialismo. El término mecanicismo, sin embargo, se emplea a menudo como sinónimo de naturalismo (filosófico), doctrina según la cual los fenómenos de la naturaleza no están regulados por una inteligencia divina o supranatural sino explicados de forma exacta por las leyes mecánicas de la química y de la física.”

Este concepto científico-filosófico tuvo su desarrollo en la técnica ya que permitió él desenvolvimiento de la revolución industrial, venciendo primero a su más acérrimo enemigo como fue la religión que obstaculizaba la ciencia por su temor a la revelación de sus enigmas y secretos, además de intentar impedir la acumulación de capitales en manos del ciudadano que no fuesen de la realeza porque minaba su poder en la sociedad.

Ante ello se tuvo la necesidad de eliminar todo vestigio de la sociedad feudal por intermedio de la burguesía, los ejecutores económicos de la revolución industrial

La revolución industrial a manera de recuento

Desde épocas pasadas, las labores campesinas y la elaboración de productos manufacturados habían dependido de la fuerza física de los hombres, los animales de carga y de las herramientas que los hombres elaboraban para estas actividades.

Para el siglo XVIII, las aportaciones científicas transformaron la situación descrita anteriormente: se introdujo maquinaria cuya fuente de energía ya no dependía de los recursos tradicionales. (Mijailov, M.L 1994: 20)

Los descubrimientos en física, química e ingeniería, cuyos conocimientos fueron trasladados al plano de la producción agrícola e industrial. A partir del siglo XVIII, todo lo referente a la productividad y al trabajo fue regido por el conocimiento científico.

Un invento que transformó la industria durante el siglo XVIII fue la máquina de vapor. Se atribuye su invención en 1712 al inglés Newcomen y su perfeccionamiento a James Watt, en 1776. La industria textil inglesa hizo de la máquina de vapor su herramienta por excelencia. (Mijailov, M.L 1994: 25)

Junto con la producción de acero -que es una combinación de hierro y carbón- desde 1740, el empleo de la máquina de vapor contribuyó a mejorar los sistemas de transporte. Así, desde principios del siglo XIX, tendieron rieles por donde circularon hacia 1813 las primeras locomotoras que funcionaban con motor de vapor; posteriormente fueron sustituidas por locomotoras de carbón en 1825. Documento en Línea. Lafacu.com(2002)

Sin embargo, los beneficios del progreso industrial se reflejaron en unos pocos bolsillos: el de los industriales, comerciantes y banqueros; los trabajadores, en cambio, padecieron con las innovaciones tecnológicas, al grado que se convirtieron en piezas reemplazables de una maquinaria enorme y compleja.

Según el estudio publicado en el diario argentino El Clarín (2003) una de las consecuencias de la revolución industrial fue la emigración de campesinos a las ciudades entre 1750 y 1840. Para finales del siglo XVIII y principios del XIX, la tierra que anteriormente pertenecía a los nobles y a la iglesia fue vendida a los grandes comerciantes. Esto provocó que los campesinos que habitaban y sembraban esas tierras, tuvieran que abandonarlas, ya que se destinaron a otros fines, como la cría de ovejas, de las que se obtenía lana para fabricar telas y expórtalas.

Los campesinos se fueron a las ciudades a buscar empleo para sobrevivir y lo encontraron en los grandes talleres, formando un nuevo grupo social: el proletariado. Otra consecuencia de la revolución industrial fue el cambio en la forma de trabajo en las sociedades europeas en los siglos XVIII y XIX.

La industria textil fue una de las primeras en mecanizarse. El trabajo en las fábricas cambió respecto de los antiguos talleres artesanales. Las labores se dividieron: algunos trabajadores se dedicaban a fabricar distintas piezas de un producto, mientras que otros se dedicaban a armarlo.

Así, se estableció en las fabricas una forma de trabajo conocida como línea de producción. (Mijailov, M.L 1994: 67)

Los medios de comunicación en la revolución industrial

Todo este concierto de innovaciones y descubrimientos tocan muy profundamente a las comunicaciones de traslado de hombre y mercancía o de información. En el caso de los medios de comunicación veamos cuales fueron estos inventos:

El telégrafo

“Sistema de comunicación basado en un equipo eléctrico capaz de emitir y recibir señales según un código de impulsos eléctricos. En un principio, la palabra ‘telegrafía’ se aplicaba a cualquier tipo de comunicación de larga distancia en el que se transmiten mensajes mediante signos o sonidos. Los primeros equipos eléctricos para transmisión telegráfica fueron inventados por el estadounidense Samuel F. B. Morse en 1836, y al año siguiente por el físico inglés sir Charles Wheatstone en colaboración con el ingeniero Sir William F. Cooke. El código básico, llamado código Morse, transmitía mensajes mediante impulsos eléctricos que circulaban por un único cable. El aparato de Morse, que emitió el primer telegrama público en 1844, tenía forma de conmutador eléctrico.” (Encarta. 2002)

En 1848 se fundó la primera agencia de prensa, la Associated Press, al decidir un grupo de editores de Nueva York compartir los gastos de transmisión y recepción de noticias mediante ciertas modificaciones elaboradas al telégrafo, el cual denominaron teletipo lo que permitió a los editores de periódicos ofrecer a sus lectores las noticias más recientes. (Encarta.2002)

El teletipo

Está formado por un teclado de tipo mecanográfico y puede opcionalmente registrar el mensaje sobre cinta antes de transmitirlo. El receptor es en esencia una máquina de escribir sin teclado que imprime el mensaje sobre cinta o en una hoja de papel. La mayoría de las máquinas de tipo arranque-parada son a la vez emisoras y receptoras. Las agencias de noticias siempre fueron usuarios importantes del teletipo y sistemas análogos de comunicaciones. Desapareció, desde principios de la década de 1990. Portal Exodio.com (2003)

A pesar que la posibilidad de comunicación era inmediata por este medio, la retroalimentación era dificultosa por los complejos códigos a utilizar para elaborar los mensajes, lo que obligaba a construir una información corta y sin detalles de los acontecimientos.

Esta limitante abogaba de por sí un periodismo “objetivo”, manifestando en su contenido lo mas resaltante y esencial el cual se mantuvo hasta muy entrado el siglo XX.

El Teléfono

El 14 de febrero de 1876 Alexander Graham Bell solicitó en Estados Unidos una patente para un teléfono electromagnético. Aquel mismo día otro inventor, Elisha Gray, hizo una presentación similar, pero el aparato de Bell demostró ser el mejor y se convirtió en un éxito. Ambos, sin embargo, habían culminado un largo proceso en la historia humana que, paradójicamente, tendría un desarrollo vertiginoso a partir de entonces. Si consideramos que la función de la telefonía es hacer audible el sonido, ante todo la palabra hablada, a largas distancias, deberemos recordar como uno de los pioneros a Robert Hook, quien ya en 1667 describía cómo un hilo muy tenso podía transmitir sonido por distancias bastante largas. La telefonía inalámbrica fue inventada a principios del siglo XX, en 1902 por Guillermo Marconi. Encarta (2002)

Aunque este medio no fue utilizado de manera exclusiva para la transmisión de información en los medios impresos, en sus inicios por las dificultades de transmisión servía como complemento en la confirmación de acontecimientos. Castejón L.,E. (1992:31)

La prensa en la revolución industrial

Hasta el siglo XIX se habían ido creando algunas tipografías de gran belleza y se había perfeccionado el oficio de la imprenta. De acuerdo a Martín A. Cagliani (2001) hacia 1800, sin embargo, los avances en el mundo de la impresión hicieron hincapié en aumentar la velocidad. Por varias razones: hubo un sensible crecimiento de las ciudades y de la población mundial, que entre los años 1700 y 1800 paso de 560 millones a 910, mientras que entre 1800 a 1900 subió de 910 a 1600 millones, con la particularidad que el analfabetismo disminuye considerablemente tanto en Europa como en los Estados Unidos donde se dio la situación que más deI 60% de la población sabía leer. Cagliani (2001)

En 1803, los hermanos Henry y Sealy Fourdrinier instalaron en Londres su primera máquina de fabricar papel; producía una bobina de papel continuo capaz de hacer frente a una demanda en constante crecimiento. Más tarde, en 1814 Friedrich Kónig inventó la prensa accionada por vapor, revolucionando toda la industria de la impresión debido a que posibilitaba la impresión de 1100 ejemplares. La utilización de esta maquinaría origino la primera protesta en el mundo por el uso de las nuevas tecnologías en el área de la imprenta al quedar desplazado un número de obreros por la maquina de Kloening. Cagliani (2001)

Las grandes ediciones que publicaban aumentaron aún más en 1829 al aparecer los estereotipos, que permiten fabricar duplicados de planchas de impresión ya compuestas. En 1833 en Europa y en los Estados Unidos se desarrollo la denominada prensa obrera o prensa de centavo, la cual podía ser adquirida por los obreros, lo que lleva al desplazamiento total de la prensa comprometida o de opinión. Menéndez y Toussaint. (1989:18)

En 1886 los equipos de composición se perfeccionaron, permitiendo reducir drásticamente el tiempo con la creación de los tipos sueltos denominada linotipo. Una maquina fundidora que produce líneas de texto en forma mecánica en lingotes de plomo y el proceso de impresión queda inalterado.

Sin embargo el gran cambio en la imprenta se da en 1905 con la invención del offset la cual se basa en el principio de que el aceite y el agua no se mezclan. La plancha de impresión se recubre con una sustancia oleaginosa, de forma que el agua no se adhiere al diseño. Cuando el rodillo con la plancha de impresión entra en contacto con los rodillos de entintado, la tinta sólo queda fijada en el diseño. La prensa se denomina offset porque el diseño se transfiere de la plancha de impresión a un segundo rodillo de goma antes de producir la impresión sobre el papel. (Encarta 2002) Los diarios se convierten en verdaderos medios de comunicación de masas, ya no se imprimen algunos miles de ejemplares para ser distribuidos a una elite de suscriptores.

La noticia como mercancía en el marco de la objetividad

Con el aumento de las tiradas, comienza a producirse un cambio sustancial en su contenido. Esta prensa que empieza a desaparecer era fundamentalmente comprometida políticamente, vinculada a los partidos políticos o grupos políticos de opinión. El artículo cede su lugar a una forma nueva, la noticia breve, que atrae y retiene la atención de la nueva masa de lectores. La noticia banal, lo intrascendente, después del crimen o del sexo, se convierten en la carnada para conquistar nuevos lectores. Esa realidad sirve de marco al nacimiento de la “teoría de la objetividad.” Rangel D.E.(1978)

Al respecto nos comenta Alvarez, F.(1978:50) “Para introducir la tecnología necesaria se necesitaban grandes inversiones que, difícilmente podían ser satisfechas con una prensa de carácter ideológico. Era indispensable hacer un periódico que no chocase con nadie de antemano, que estuviese en condiciones de llegar a todos sin distingos ideológicos”.

Esta limpieza de contenido resulta necesaria para envolver a la noticia como mercancía, apetecible a todos los gustos y posiciones, para ello había que descontextualizarla, evitar que se relacionara con otros hechos para que no tuviese algún significado que atentara contra los postulados del lector, sea cual fuese. Referente a esto Alvaréz F.(1978:50) nos dice: “Es indispensable buscar una unidad elemental, un núcleo, en torno al cual construir el relato noticioso. De esta forma, mientras más simple, mientras menos elementos contaminación tenga el hecho, mejor. Se tiende así a una simplificación excesiva de la realidad y a despojar a los hechos de las relaciones causales que los explican”.

El positivismo le hacia de sustento teórico a la doctrina de la objetividad como lo demuestra la máxima de unos de los editores de la época, Charles Prestwich Scott, quién aflrmaba que “la opinión es libre, los hechos son sagrados”, frase que se convirtió en la bandera de los defensores de la objetividad periodística evitando de esta manera comprometer el mensaje con cualquier posición política o ideológica.

El auge del capitalismo no tenía fronteras ni limitaciones, la acumulación de capital, el desarrollo industrial y un mejor nivel de vida para las sociedades occidentales hacía percibir que el mundo tenía un solo camino: el capitalismo. Al respecto señala Castejón L.;E. (1992) en una cita tomada deEdwin Emery: “los Estados Unidos eran entonces un país relativamente satisfecho de sí mismo, y la prosperidad mercantil y las maniobras de Wall Street interesaban más que las reformas políticas o sociales”.

Sin embargo, para el común de la gente, esta manera de afrontar los acontecimiento de la sociedad no servían para comprender algunos fenómenos que se daban en Europa y en el resto del mundo.

En el seno mismo de los países más poderosos del momento, como eran Inglaterra y Estados Unidos, se estaban asentando las bases de las dos grandes crisis económicas mundiales de los años 1919 y 1929, las cuales no fueron percibidas ni previstas por los diarios más importantes de la época. Como un ejemplo de ello tenemos que en 1929, cuando cae Wall Street y con ello la economía de los Estados Unidos, el 99% de los periódicos no tenía ni un solo elemento que ofreciera pista o informará sobre la situación económica que se vivía (Alvarez.F. 1978:71), crisis que fue producto de la primera guerra mundial. “Después de tanto optimismo, de un sentido indetenible de progreso y bienestar, se presenta un conflicto bélico de esas proporciones que afectó a Europa y Estados Unidos sin que los medios de comunicación le prestara la suficiente atención sobre sus consecuencias”. (Castejón L.;E. 1992: 56)

Pero a partir de esa fecha, la prensa diaria, los dueños de los medios y los periodistas más experimentados tienden su mirada a la interpretación de los fenómenos sociales, comienzan a hurgar los por qué y para qué de los acontecimientos de tal forma que para 1933 la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos emitió una resolución aupando la nueva tendencia interpretativa, la cual decía:

“Considerando:
Que los eventos nacionales e internacionales, significativos, complejos y llamativos, están ocurriendo más rápidamente que en otro periodo de la historia mundial reciente; y
Considerando:Que hay nueva evidencia de que los hombres y mujeres de todas las áreas de la vida están tomando un interés muy profundo sobre los asuntos públicos,
Resuelve:
Declarar que es el consenso de esta sociedad considerar que es necesario que los editores dediquen una mayor atención y más espacio a las noticias explicativas e interpretativas, y a presentar los antecedentes de la información que le permitan al común de los lectores comprender más adecuadamente la marcha y el significado de los sucesos.” (Castejón L.;E. 1992: 75)

Aunque ya en 1923, cuando Henry Luce y Briton Hadden crearon la revista Times, crearon un periodismo contextualizado, con mayor profundidad y énfasis en los procesos. La mayoría de los estudiosos de la doctrina de la objetividad como Federico Alvarez, Enrique Castejón Lara y Curtis Mac Douglas, enfatizan como elementos primordiales de su desarrollo al mercantilismo y la concepción positivista con la cual se veía y analizaba los fenómenos de la época.

No obstante, se deja de lado otro elemento que conformaba el “caldo de cultivo” para que la objetividad se desarrollara como tal, siendo este elemento la tecnología, debido a que los medios utilizados para el envío y recepción de la información estaba supeditado por tecnología incipiente como era el telégrafo, el teléfono y las hondas de radio que impedía la transmisión de grandes cantidades de información, bien sea de voz, texto o imagen.

Periódicos Vs. Radio

En la nochebuena de 1906, los radiotelegrafistas de los barcos que navegaban por el Atlántico, frente a las costas de Estados Unidos, escucharon por primera vez una voz que les hablaba en sus auriculares. Fue Reginald A. Fessenden que preparó un aparato que permitía la transmisión de señales más complejas que las del sistema Morse. También había construido un transmisor sumamente poderoso para sus experimentos. Aquella noche memorable diversas personas hablaron por el inalámbrico; una pronunció un discurso, otra leyó un poema e incluso alguien tocó el violín. Este fue el nacimiento de la radio. Frias H, F.(1997)

Este complejo (en su concepción) pero sencillo aparato generaría 18 años después una guerra sin cuartel en el área de la información con el medio de comunicación más viejo y estable de la humanidad: la prensa.

Frank Conrad construyó en el garaje de su casa un nuevo transmisor de señales de radio. Obtuvo una licencia para su transmisor doméstico, que un año después pasó a ser la estación 8XK, a partir de abril de 1920. Comenzó a transmitir durante las horas nocturnas, mientras trabajaba para mejorar su aparato. La gente de su zona lo escuchó con sus receptores de aficionados. Esto pareció al principio un gran éxito, ya que las cartas, tarjetas y llamadas telefónicas le proporcionaban datos sobre el alcance y la claridad de su emisor. En Westinghouse decidieron construir un transmisor mayor, en la zona oriental de Pittsburgh, con el propósito de estimular la venta de receptores de su fabricación y de los elementos con los que los aficionados construirían otros receptores. De esa forma se creó en 1920 la estación KDKA de Pittsburgh. Así nació a radiofonía comercial. Frias H, F.(1997)

Fue Harry P. Davis, vicepresidente de la Westinghouse Electric and Manufacturing Company, quien imaginó que una estación de emisiones regulares, operada por los fabricantes de receptores, era un negocio redondo.

Luego vino la venta de intervalos para la publicidad. Este proceso absolutamente comercial contribuyó al uso doméstico de la radio y su masificación. La estación KDKA anunció que transmitiría los resultados de la elección presidencial de 1920. Y transmitió los resultados que le eran suministrados desde un periódico cercano. Las cifras fueron transmitidas durante la noche del 11 de noviembre. Entre 500 y 1.000 personas escucharon la noticia de que Warren G. Harding había sido elegido presidente de los Estados Unidos. Este hecho fue un hito comunicacional. La transmisión de Pittsburgh estimuló la creación de nuevas emisoras. Emisiones regulares comenzaron en Nueva York en 1921 y seguidamente en Newatk y otras ciudades. El público adoptó la radio de tal manera que en 1922 la fabricación de receptores fue insuficiente para satisfacer la demanda. En 1921 se concedieron licencias para 32 nuevas emisoras. Al primer semestre de 1922 la cifra era de 254. Frias, H.(1997)

Los periódicos de la época en un principio compartían con la radio las informaciones, sin embargo, cuando esta comenzó a utilizar las famosas “cuñas” comerciales en sus emisiones informativas la prensa estadunidense sintió el peso de la competencia de la radio al reducir el número de anunciantes. (Castejón.L.;E. 1992:80)

A partir de ese momento la prensa comenzó a buscar alternativas que le brindaran fidelidad a sus lectores, y entre las más resaltantes estaba el periodismo interpretativo.

La televisión: El enemigo mortal

No fue sin hasta 1923 cuando el físico estadounidense de origen ruso Vladimir Kosma Zworykin logro los primeros dispositivos realmente satisfactorios para captar imágenes denominado el iconoscopio, y el ingeniero de radio estadounidense Philo Taylor Farnsworth creó el tubo disector de imágenes, pero fue en 1926 cuando el ingeniero escocés John Logie Baird inventó un sistema de televisión que incorporaba los rayos infrarrojos para captar imágenes en la oscuridad. Con la llegada de los tubos y los avances en la transmisión radiofónica y los circuitos electrónicos que se produjeron en los años posteriores a la primera guerra mundial, los sistemas de televisión se convirtieron en una realidad. Cagliani, Martín A.(2003)

Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. En ambos casos se utilizaron sistemas mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular. Las emisiones con programación se iniciaron en Inglaterra en 1936, y en Estados Unidos el día 30 de abril de 1939. Cagliani, Martín A.(2003)

A principios de los 90 en Latinoamérica la televisión había alcanzado una gran expansión. Existen más de 300 canales de televisión y una audiencia, según número de aparatos por hogares (más de 60 millones), de más de 200 millones de personas. Aguado J.A. Martín y otros(1993).

Para demostrar el impacto generado por este medio hemos tomado en consideración uno de los tantos estudios efectuado hasta el presente como es el realizado en España por el Ministerio de Educación para 1993, el cual obtiene entre sus resultados que la cuarta parte de los niños en edades comprendidas entre los 6 y los 13 años no poseen ningún libro o cuento. El 41% de la población infantil no lee prácticamente nunca. Los que lo hacen todos los días no llegan a un 12%. El 88% declaran no leer nunca periódicos y el 64% muestran idéntico afán por las revistas. Ferrés, J (1993:23)

Esta población mencionada se encuentra actualmente en edades comprendidas entre los 22 y 33 años a los cuales se les ha calificado como la generación de la imagen ya que el proceso de asimilación de información lo perciben a través de las imágenes y la audición, lo que ha llevado que la información noticiosa en su presentación original (impresa) a eliminar el elemento “actualidad noticiosa” en los hechos o acontecimientos más relevantes de la comunidad local, nacional o internacional, ya que al conjugar las televisoras voz, imagen y datos le quitan al medio impreso la oportunidad de sorprender a sus lectores con una información novedosa. El ejemplo más contundente de este siglo ha sido la destrucción de las torres gemelas de Nueva York donde la gran mayoría de los seres humanos que tuvieron la oportunidad de presenciar los daños del primer impacto fueron testigos de excepción al ver como una segunda nave se desplazaba vertiginosamente contra la segunda torre .

A pesar de esta realidad Pierre Bourdieu (1999) afirma que la televisión considera a la noticia como un simple invitado dentro de un contexto general concebido para la diversión. Sin embargo, para Jimeno.,Miguel a.(2003)

“Los informativos de las estaciones de televisión "nacionales" cuentan con una audiencia millonaria, se mire por donde se mire, bastante más numerosa que la de cualquier diario. Y esos millones de telespectadores quizá pueden despertar en los periódicos cierto miedo, un temor basado en un pensamiento muy simple y lógico: Si hoy los ciudadanos –mis lectores, los fieles y los potenciales– se han acostado viendo esa noticia en la televisión, ¿qué pasará si mañana, cuando reciban el diario en casa o lo adquieran en el quiosco, no ven esa noticia en mi portada? ¿Cabe la posibilidad de que esas personas piensen que la hemos pasado por alto, que, como se dice vulgarmente, nos la hemos comido?”

Esta situación según el autor genera:

“a) un "seguidismo" casi siempre fruto de cierta comodidad. No se puede negar que a algunos medios escritos regionales y locales les produce mucha paz saber que sus lectores van a desayunar con las noticias con las que cenaron.

b) un "seguidismo", en ocasiones, fruto de la inseguridad –porque "seguro que los responsables de los informativos de las cadenas de televisión de Madrid saben mejor que nosotros, humilde diario de provincia, qué es noticia en el ámbito nacional o internacional"–. Una inseguridad que también alimenta el hecho de que el diario de la competencia haga ese "seguidismo" y que el lector piense –y volvemos al círculo vicioso– que no nos hemos enterado o que hemos valorado mal la actualidad.”

La actualización en bits

Pero hay más que “seguidismo”, la digitalización como herramienta tecnológica ha roto paradigmas en cuanto la utilización y masificación de los mensajes noticiosos y resulta muy probable que sea la televisión quién mas beneficios ha obtenido.

La utilización de la imagen digitalizada como herramienta para mostrar, explicar y manipular la información resulta infinita, tanto es así que ha sido posible ofrecer una nueva especialización en el mundo académico como lo es la infografía, cuyo concepto está determinado por el medio al cual se inserte.

“El término infografía es utilizado en dos sentidos diferentes: uno se refiere a la moderna animática realizada por ordenador de donde se entiende que su raíz «info» le venga de informática y con «grafía» se hace referencia a la animación. El otro es la infografía que se encuentra en los diarios que parece estar asentada en pilares más antiguos y clásicos, aquí «info» hace referencia a información, y «grafía» le viene de gráfica.

Este neologismo tiene su origen en Estados Unidos, allí llaman al término «information graphics», de donde pasa a «infographic». En castellano la traducción se denomina infografía. De Pablos Coello, (2000)

“La infografía debe ser una unidad informativa como lo es una crónica, un artículo o un reportaje; ha de contener la información suficiente para responder a las clásicas preguntas qué, cómo, dónde, quién, cuándo, las clásicas cuestiones del periodismo sajón y universal; ...ha de decir toda la información para comprender mejor un hecho por ella misma, sin necesidad de otros soportes literarios o textuales fuera de su marco o de sus límites gráficos. Es imprescindible que aparezca la información literaria precisa para ubicar el acontecimiento en el tiempo y en el espacio. Sólo en estos términos, la infografía tiene capacidad de autonomía informativa plena.” De Pablos Coello, (2000)

En otras palabras, ordena mucho mejor la información y esquematiza un sinnúmero de datos que aisladamente resultaría tedioso para la comprensión del mensaje, así como por el tiempo invertido en la lectura del mensaje; facilita la lectura pero no irrumpe más allá de los esquemas del periodismo informativo, es decir, el por qué no forma parte de la infografía, lo cual vale para su expresión tanto en impreso como en la televisión.

Si a esta nueva condición le agregamos la premisa ya estudiada del impacto que posee la instantaneidad de la información por parte de los medios audiovisuales, inmediatamente observamos que los medios impresos tienen mucho que perder ya que lo único que les deja a estos es la explicación de los acontecimientos a través del periodismo interpretativo.

Periodismo tradicional Vs. Periodismo digital

La redacción periodística tradicional hace especial énfasis en: la morfología de las palabras, sintaxis, ortografía y semántica, ya que, la utilización de estos brindan claridad y comprensión a la lectura, además de imprimirle intencionalidad, razón por la cual los comunicadores sociales prestan especial atención en estos elementos al momento de redactar tales como:

Morfología: del griego morfe, forma, y logos, parte de la gramática que enseña el valor de las palabras, consideradas aisladamente, y estudia sus propiedades y accidentes. Miranda (1.982, p.21 ). Por otra parte, Ardila,A y otros (1988, p. 85) define la morfología como aquella que se ocupa de la estructura interna de las palabras (sufijos, prefijos y flexiones) y el sistema de categorías gramaticales de los idiomas (género, número, entre otros). Puede ser definida a su vez, como la parte de la gramática que estudia la forma de las palabras con valor significativo, su formación, derivación o flexión.

Sintaxis: Según Miranda (1.981, p.112 ), de las palabras griegas syn, con, y taxis, orden, es la parte de la gramática que enseña el enlace de las palabras, para componer la oración gramatical y la unión entre las oraciones para formar el período.

Ortografía: Según Miranda (1.981, p. 20), es la parte de la gramática que da las reglas para el uso correcto de las diferentes letras, para el empleo del acento ortográfico y para la debida colocación de los signos de puntuación.

Semántica: del griego semantikos, es definida como “la ciencia que estudia las diversas relaciones de las palabras con los objetos designados por ellas, esto es, de qué modo y según cuáles leyes las palabras se aplican a los objetos”. Ferrater M., J. (1978:370)

Aunque los periodistas digitales asumen en gran medida los atributos y reglas ofrecidos por la redacción periodística tradicional, existen muchas tareas que nada tienen que ver con el periodismo tradicional debido a que es un medio sobre el que nada está escrito y que, poco a poco, busca ordenarse y encontrar su propia lógica y estructura donde muchas tareas nada tienen que ver con el papel del reportero clásico. Fuentes ,A. (2001, p. 1)

El autor define el periodismo digital como aquel recurso comunicacional que coloca en la red información actualizada, la cual es operada por un usuario de manera interactiva, permitiéndole investigar, confrontar fuentes, siendo capaz de estructurar y trabajar con datos textuales, gráficos, audiovisuales, además de tener la oportunidad de profundizar a través de hipervínculos la información que es considerada de interés para el usuario.

Al respecto Gil,Q. (2001 ) distingue entre periodismo electrónico (equiparable al periodismo en línea) y de periodismo en red. Por ello, según sus artículos el primero sería simplemente trasladar los usos y contenidos de la prensa tradicional a Internet. El verdadero periodismo digital sería el periodismo en red, ya que este nuevo tipo de periodismo “rompe con la comunicación lineal y unidireccional e implica una serie de cambios fundamentales respecto a las rutinas del periodismo tradicional (en papel, radio, televisión o trasladado a la red).

De igual manera, el autor señala que “el elemento básico de todo sistema de trabajo es el enlace, o mejor, el conjunto de enlaces. Todos deben estar integrados en una secuencia lógica y accesible, jerarquizada o basada en la asociación de ideas, que invite a completar el recorrido previamente estructurado por el periodista con todas las facetas que se conocen hasta ese momento del acontecimiento delatado, es decir, siguiendo la estructura lógica del periodismo tradicional .

Mientras que Dader (2001, p. 3) afirma que la mayoría de los periodistas han enfocado su presencia en la red como un escaparate, poniendo en línea meras copias de la edición en papel, con escaso o nulo valor añadido. Parecen ignorar, de momento, que Internet les obliga a ir hacia la diversificación, a ofrecer algo más, diferente.

Por otro lado, se destaca que saber estructurar una crónica o un reportaje, separar información y opinión, sigue siendo lo más importante, pero la estructura debe cambiar: la lectura online no es lineal, es un proceso de deconstrucción / reconstrucción. Mientras el lector de periódicos puede cambiar de página, pero raramente pierde su fidelidad, el lector online siente a cada minuto la tentación de huir a través de la red si el artículo no ha sabido captar su interés.

El capricho de las necesidades

No nos equivoquemos, Internet lleva nuestros lectores a una espiral infinita de tentaciones informativas que tocan los entornos más íntimos, así como a sus más oscuros intereses escudados bajo el anonimato de una computadora y un mouse, convirtiendo a una tecnología con una capacidad aparentemente globalizante a un chismorreo de esquina glocalizante al intentar conocer cuáles son los entretelones en detalle que se tejen de los acontecimientos de su localidad o nación.

Las razones de esta actitud se ha comenzado a estudiar de manera muy tímida hasta el presente, sin embargo, todo indica que la razón de esta infidelidad por parte de los usuarios de periódicos on line radica en que ante este medio pueden asumir sus extravagantes y exigentes necesidades informativas (Gutiérrez, S. 2001), ya que tienen el poder en varios clic de cambiar de periódico en periódico o simplemente colocar en Google varias palabras claves y a través de sus complejos algoritmos ubicarles toda una serie de informaciones -basura o no- referente de cualquier acontecimiento. Y como se mencionó, siempre estará girando dentro de su entorno.

Esta situación obliga al periodista que desee incursionar en la red a pensar en las necesidades de sus lectores e invariablemente ayudarles a procesar a través del género interpretativo ese alud de informaciones significativas o no que pueden aturdir los sentidos del receptor, pero siempre ubicándolo dentro de su hipersegmentación de necesidades informativas.

Por otra parte, debe saber cómo integrar los gráficos y vínculos que posibiliten establecer ese contacto amigable con su receptor, pero sobre todo, ayudarle a integrar su información escrita con significado personalizado de acuerdo al público que se dirige, aspectos que no se han incorporado a la formación de los comunicadores sociales en las mayoría de las diferentes escuela de comunicación latinoamericanas.

BIBLIOGRAFíA

Abarca F. Fernández (1996) Vocabulario filosófico y Científico Tomado de la pagina web http://www.ucsm.edu.pe/rabarcaf/vofici06.htm
Aguado J.A. Martín y otros.(1993). Tecnologías de la información impresa. Desarrollos Tecnológicos y perspectivas. Información impresa. Autoedición, Madrid, Editorial Fragua
Aguinaga, E., (1984) Epistemología del Ejercicio Periodístico. Los Estudios de Periodismo y su proyección Profesional. Madrid.Universidad Complutense . Tesis Doctoral
Alvarez. Federico. (1978). La Información Contemporánea. Caracas. Edit. Contexto-Editores
Bourdieu, Pierre, (1997). Cuestiones a los verdaderos amos del mundo Tomado del Sitio Web http://www.ehu.es/zer/zer12/pbourdieu12.htm
Cagliani , Martín A (2002) Historia de la Imprenta. Tomado de la pagina Web http:/Iwebs.sinectis.com.ar/mcagliani/hradio.htm
------------------------- (2003) Historia de la televisión. Tomado de la Pagina Web http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/htelevision.htm
Cañavera, Efraín G.(2000) El Pragmatismo. Tomado de la pagina Web http://espanol.geocities.com/jeanpiaget2000/axiologia/39pragmatismo.htm
Castejón Lara, Enrique. (1992) La Verdad Condicionada. Edit. Corpresa. Vezla.
Copple, Neal. Un Nuevo Concepto del Periodismo. Edit.Pax-Mexico. 1970
De la Cruz, Ignacio. (1986) La Interpretación un nuevo concepto de la Objetividad. Ediluz. Vezla.
De Pablos Coello, (2000) Infototal, inforrelato e infopincel Nuevas categorías que caracterizan la infografía como estructura informativa Revista Latina de Comunicación Social La Laguna (Tenerife) - noviembre - número 35. Año 3
Del Rio R., J. (1994)Periodismo Interpretativo. El Reportaje. Edit. CIESPAL.
Díaz Rangel, Eleazar. (1978) Miraflores fuera de Juego. Edit. Lisbona. Vezla.
El Clarín (2003) Historia de la Revolución Industrial http://www.clarin.com/diario/especiales/sarmiento/htm/contexto/revo.htm
Encíclopedia® Microsoft® Encarta 2001. © 1993-2000 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
Exodio.com(2003) Localizado en, www.exordio.com/1939-1945/civilis/ telecom/teletipo.html - 9k
Fagoga, Concha. (1982) Periodismo Interpretativo. El análisis de la noticia. Edit. Mitre. España.
Ferrater Mora, José (1978) Diccionario de Filosofía Abreviado. Edit. Sudarrieriva.
Ferrés(1993:23) Las Tics aplicadas a la Educación http://www.cnice.mecd.es/cinterneteducacion/seguimiento/dia14/14mesa1.htm
Frias H, F. (1997) Historia de la Radio Tomado del sitio Web http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/hradio.htm
Ferrés, Joan 1993, Video y educación, Edit Paidós. España.
Fuentes, A.(2001). Periodismo en Línea. Tomado de la pagina http://www.saladeprensa.org/investigacion.htm - 45k
Gaines, Williain.(1994) Periodismo Investigativo. Edit. Tercer Mundo. Colombia
Gil.,Quim.(2000) ¿Qué es un periodista Digital?. Tomado de la pagina http://www.saladeprensa.org/digital.htm
Gutiérrez. Siglic. (2001) Internet: ¿Quién la necesita en Venezuela? Tomado de http://www.saladeprensa.org/academia/.htm
Herrera, Earle. (1980) El ensayo , el reportaje. De un genero a otro. Edit. Simón Bolívar. Vezla.
Lafacu.com(1999) Etapas de la Revolución Industrial Tomado de la pagina web http://www.lafacu.com/apuntes/historia/etap_revo_indu/default.htm
Martínez A.,J.: (1998:425) Curso General de Redacción Periodística. Edit Paraninfo. Madrid España
Menéndez M ;Ana m. Y Toussaint A., (1989) Florence. Prensa y Nueva tecnología Edi.Trillas.
Mijailov, M.L: (1994) La Revolución Industrial. Edit. Panamericana.
Jimeno, Miguel Á.(2003) La televisión y su influjo en el contenido de los diarios. En revista Chasqui N° 81. Revista Latinoamericana de Comunicación
Pérez J.,Angel J.(2003) El Positivismo y el avance científico en el Siglo XIX. Tomado de la página web http://perso.wanadoo.es/angeljes/62/62.htm
Ramírez, J. (2000) Principales corrientes de la Filosofía. Obtenido en la Internet el 15-4-2002 en http//www.monografias.com.
Urbina E. El Positivismo. Tomado de la página. http://www:Internetinvisible. com.quees5.htm 2000
Vivaldi, Martín.(1998). Géneros Periodísticos. Edit. Paraninfo. España. Zamora. Biblioteca Práctica de Consulta de Nuevo Milenio. Editorial Zamora. 2000.


* Siglic Gutiérrez es colaborador de SdP. Magíster en Ciencias de la Comunicación y la Información. Profesor Agregado de la Escuela de Comunicación Social de URBE. Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. Miembro del Centro de Investigación, Comunicación e Información de LUZ (CICI). Miembro de la Asociación Nacional del Avance para la Ciencia de Venezuela (AsoVAC) . Asesor experto de la UNESCO en el área de la Sociedad de la Información para América Latina y del Caribe.


Tus comentarios, sugerencias y aportaciones
nos permitirán seguir construyendo este sitio.
¡Colabora!



| Volver a la página principal de SdP |
|
Acerca de SdP | Periodismo de Investigación | Etica y Deontología |
|
Derecho de la Información | Fuentes de Investigación |
|
Política y gobierno | Comunicación Social | Economía y Finanzas |
|
Academia | Fotoperiodismo | Medios en Línea | Bibliotecas |
|
Espacio del Usuario | Alta en SdP |
|
SdP: Tu página de inicio | Vínculos a SdP | Informes |
|
Indice de Artículos | Indice de Autores |
|
Búsqueda en Sala de Prensa |
|
Fotoblog |

© Sala de Prensa 1997 - 2008


IMPORTANTE: Todos los materiales que aparecen en Sala de Prensa están protegidos por las leyes del Copyright.

SdP no sería posible sin la colaboración de una serie de profesionales y académicos que generosamente nos han enviado artículos, ponencias y ensayos, o bien han autorizado la reproducción de sus textos; algunos de los cuales son traducciones libres. Por supuesto, SdP respeta en todo momento las leyes de propiedad intelectual, y en estas páginas aparecen detallados los datos relativos al copyright -si lo hubiera-, independientemente del copyright propio de todo el material de Sala de Prensa. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de Sala de Prensa sin la autorización expresa del Consejo Editorial. Los textos firmados son responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente el criterio institucional de SdP. Para la reproducción de material con copyright propio es necesaria, además, la autorización del autor y/o editor original.