Sala de Prensa

94
Agosto 2006
Año VIII, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


El papel de los medios de comunicación
en las dos orillas del Estrecho de Gibraltar

Mohamed Boundi *

Obviamente, la prensa española ha sido siempre el actor más dinámico en el acercamiento entre las dos orillas del Estrecho de Gibraltar informando permanentemente a la opinión pública española de todo lo que afecta a las relaciones hispano-marroquíes. La presencia de un nutrido colectivo de corresponsales españoles en Marruecos se justifica cada día por el flujo de noticias que se publican en los medios de comunicación españoles sobre este país. A veces, las agencias de prensa Efe, Europa Press y Servimedia difunden noticias tratando de Marruecos en tiempo real.1

Las noticias de actualidad nacional en Marruecos más transcendentes pasan, en general, por muchos filtros antes de difundirlas por los medios de comunicación públicos.

El retraso en el tratamiento de la actualidad por esos medios, la escasez de los telediarios en la Televisión Marroquí,2 la falta de una emisora de radio de información continua similar a “Radio Cinco todo noticias” y el cierre prematuro de los periódicos marroquíes,3 dan una gran ventaja a los medios españoles de informar con celeridad de lo más importante y urgente que ocurre en el vecino del Sur.

Las razones de este desfase se sitúan en la concepción de la información que se hace en la prensa marroquí y española por unas razones múltiples a nivel ético, profesional y técnico.

Radiografía de la prensa marroquí en el siglo XXI

La prensa escrita en Marruecos esta regida por “El código de Prensa”.4 Se caracteriza por su diversidad y su multilingüismo.5 Su función fundamental es editorial y militante por el hecho de que cada partido político tiene sus propios órganos de prensa.6 A partir de los años 90, el paisaje de esta prensa vivió una profunda mutación gracias a la renovación de sus medios técnicos con la introducción de la informática y el color, además del rejuvenecimiento de sus plantillas y el auge de una prensa independiente.7 El fenómeno de la prensa independiente es el resultado del interés de los grupos empresariales de introducirse en el mundo multimedia para fomentar un canal de comunicación fuera de la órbita de los partidos políticos y de los círculos gubernamentales.

Los empresarios invadieron el mundo de la prensa y ayudaron a la creación de revistas especializadas (Deportes, mujer, media, etc.…), periódicos económicos, prensa corporativa.8 El nombre de los periodistas profesionales ha seguido la tendencia pasando de 400 en 1995 a 1200 en 1997.9

En su informe titulado “situación de la libertad de prensa y la comunicación en Marruecos 2002/2003”,10 el Sindicato Nacional Marroquí de Prensa (SNMP) señala la difusión de más de 650 periódicos y semanales. El 70 % de este total, son publicaciones que no tienen ninguna línea editorial ni estructura claras.11 Manejan un presupuesto muy reducido, no comunican el nombre de sus ejemplares vendidos y sufren una falta de personal cualificado sin mencionar que no tienen ninguna influencia en la opinión pública.12

El resto de los títulos de la prensa se reparte entre los de los partidos (6 por ciento) y los de las empresas (14 por ciento).13

Los 19 títulos de la prensa diaria marroquí, que se sacan en la calle, tienen una tirada global de difusión de 450.000 ejemplares con un promedio de 35.000 ejemplares. Sólo 280.000 ejemplares aproximadamente llegan al lector mientras que el resto (entre 30 y 40 por ciento de la tirada) se devuelve al día siguiente a las editoriales.

Los 34 semanales (en francés y árabe) venden 150.000 de ejemplares de una tirada de 250.000 ejemplares. Un solo semanal “Al Ousboue” (la semana) vende 50.000 ejemplares.14

Con el inicio, el año pasado, de la actividad de la “Oficina de Justificación de Difusión” (OJD), es muy difícil asegurarse el número de ventas reales de los periódicos y revistas marroquíes. Las estadísticas que tratan de este aspecto son en general recogidas de las fuentes del ministerio de la Comunicación o de los informes anuales del SNMP.15

La debilidad de la base de los lectores y la falta de hábitos de lectura son los dos factores de crisis que padece la prensa en Marruecos, que debe buscar sus fuentes de financiación en ámbitos ajenos al mundo de la comunicación. La venta de entre 280.000 y 300.000 ejemplares de periódicos en una población de 30 millones de habitantes (menos del 1 por ciento), es una muestra de los obstáculos que debe afrontar el periódico y el periodista en su profesión.

Es paradójico constatar que el índice de la lectura de prensa en Marruecos es demasiado bajo y difícil de explicarlo, en un país que cuenta con un 50 por ciento de población que sabe escribir y leer, 800.000 funcionarios y más de 400.000 estudiantes universitarios. En comparación con los otros países del mismo entorno y de las mismas condiciones sociales y culturales, es muy significativo referirse al caso de su vecina Argelia donde se venden cada día 1.500.000 ejemplares, que leen el 5 por ciento de la población.

El bajo índice de lectura en Marruecos no ayuda de ningún modo a la financiación del sector de la prensa, ni contribuye en absoluto a la inversión en este sector. Ninguna empresa comercial se arriesga a ofrecer la publicidad por la promoción de sus productos en unos periódicos que se leen muy poco.16

Los ingresos de la prensa marroquíes provienen de tres fuentes: ventas, publicidad y subvenciones de Estado.

Ningún periódico revela los ingresos por las ventas o por la publicidad y, las empresas de distribución guardan como secreto sus operaciones financieras con los editores. En su informe anual, el SNMP revela que las empresas comerciales prefieren dirigir sus ofertas de publicidad a los periódicos en lengua francesa, lo que excluye de manera discriminatoria a los editados en árabe, que forman la mayoría del mercado. En el 2003, las empresas dedicaron 900.000 euros a la promoción de sus mercancías y servicios en la prensa.

La subvención pública o “el Fondo de Apoyo del Estado a la Prensa” se divide en tres apartados:

- El apoyo Real, de un importe de unos 20 millones de dirhams (1.800.000 euros). Está destinado a los periódicos de los partidos políticos representados en el parlamento y a los periódicos “Maroc Soir” (pro-gubernamental) y “Al Ahdath Al Maghribya” (Actualidad magrebí: prosocialista). Esta subvención entró en vigor el 19 de diciembre de 1986,
- Fondo de apoyo del ministerio de la comunicación, que consta de unos 600.000 euros, atribuidos sin excepción a todos los periódicos a través de una subvención en la compra del papel y la cobertura de una parte de los gastos del teléfono y de fax hasta 900.000 euros,
- Subvención de carácter administrativo y judicial de un importe de 50.000 euros a favor de los periódicos y semanales.
17

La prensa tiene otras subvenciones indirectas:

- Suscripción gratuita al servicio de la agencia MAP,
- Acceso gratuito a las fotografías tomadas en las actividades oficiales por los servicios gráficos del ministerio de la Comunicación,
- Transporte y alojamiento de los periodistas a cargo del Estado durante la cobertura de grandes acontecimientos nacionales,
- Transporte ferroviario gratis por los profesionales con carné,
- Reducción de 50 por ciento de las tarifas en los vuelos de la Royal Air Maroc (RAM) y la Compañía de Transportes Marroquí (CTM),
- Bonificación de 50 PC en unos grandes hoteles del país,
- Exoneración del IVA por los anuncios legales judiciales y administrativos,
- Transporte ferroviario gratis de los periódicos,
- Transporte aéreo gratis de los periódicos en los vuelos en dirección de Agadir, Laayun y Dajla,
- Transporte gratis de los periódicos en los autobuses de la CTM.

Con esta situación sería muy difícil determinar un perfil aproximado del lector del periódico en Marruecos. El SNMP no publicó ningún dato, en su último informe, sobre las tendencias de la lectura de prensa en este país.18

Al cruzar el Estrecho de Gibraltar, en dirección del Norte, el panorama de la prensa cambia totalmente y se notan de inmediato los contrastes entre un sector agotado por la falta de ingresos y otro fuertemente arraigado en la doctrina capitalista con un marco económico transparente.

Al contrario de lo que ocurre en Marruecos, el sector de la prensa en España es la expresión más destacada de la economía de mercado con unas reglas definidas ya que la prensa forma parte, en general, de una amplia cadena de actividades de un grupo multimedia. España sigue siendo, en 2002, el país europeo, después de Alemania, en nombre de cabeceras. Se publican 132 diarios, con una difusión controlada de 3.995.467 ejemplares (contra 4.107.959 en 2001) y un índice de difusión de 107 ejemplares por mil habitantes. Existen cuatro cabeceras de información general y distribución nacional, todas ellas radicadas en Madrid, con numerosas ediciones zonales e impresión descentralizada (El País, El Mundo, Abc y La Razón).

Pese a la atomización de la prensa, con una talla media de los diarios de 31.600 copias, el 83,5 por ciento de las cabeceras pertenecen a los nueve grandes grupos editoriales: Vocento, Prisa, Recoletos, Zeta, Godó, Prensa ibérica, Unidad editorial, Corporación voz de Galicia y Joly. En términos generales, la prensa diaria es muy rentable, con unos beneficios globales del sector en 2000 de 330 millones de euros.19 La inversión publicitaria, sin incluir los suplementos dominicales, ascendió a 1.692 millones de euros, cifra ligeramente superior a la venta de ejemplares.20

En sus conclusiones, la AEDE señala en su informe de 2004 que España mantiene un índice de difusión de la prensa diaria en 102 el número de lectores de diarios por mil habitantes, casi la mitad que la media europea, que es de 210.

El número de los lectores de prensa de información general era en 2002 de 11.627.000 (10.967.000 en 2001), pero la difusión de este tipo de prensa cayó a 3.115.000 ejemplares (3.224.000 ejemplares en 2001).

La tasa de penetración de lectura de periódicos entre mayores de 14 años es de 35,80 por ciento del total, sólo por encima de Grecia y Portugal en el conjunto europeo.21

Unos 34 periódicos tuvieron una difusión de más de 100.000 ejemplares en el año 2002, pero el grupo de diarios de 200.000 ejemplares de difusión era muy reducido con sólo cinco cabeceras: El País (435.298), Marca (381.587), El Mundo (300.297), Abc (262.874) y La Vanguardia (202.794).22

La difusión pagada del periódico español se reparte entre la venta al número (73 por ciento), la suscripción individual (9,4 por ciento), la suscripción colectiva (6,6 por ciento), la venta en bloque (9,8 por ciento), servicios regulares y otros (3,2 por ciento).

Los ingresos publicitarios netos de la prensa diaria eran de 1,031 mil millones de euros. Este importe se reparte entre la prensa de información general (953.422.000), la prensa de información deportiva (54.421.000) y la prensa económica (9.791.000). Los periódicos de información general con una difusión mayor de 100.000 ejemplares se quedaron con 532.064.000 de euros.

El desfase entre la prensa en Marruecos y en España

A primera vista, los contrastes son muy llamativos entre la prensa marroquí, que tiene un enorme retraso al plano técnico-profesional y, la prensa española, muy estructurada y dominada por la cultura de los grupos mediáticos.

Si la tirada por difusión de la prensa de información general controlada en España es de 3.995.467 ejemplares para una población de 41 millones de habitantes, el total de la prensa marroquí es de 450.000 ejemplares pero sólo de 280.000 a 300.000 ejemplares son supuestamente vendidos para una población de 30 millones de habitantes. Ningún periódico marroquí vende más de 50.000 ejemplares, mientras que el club de los de 100.000 ejemplares en España cuenta con 34 cabeceras. La tirada de El Mundo (300.297), segundo periódico español del ranking de difusión, es superior al total de toda la prensa marroquí.

A pesar de las quejas de los editores españoles por el bajo índice de lectura (11.627.000 en 2002), la tasa de penetración de lectura de los periódicos se sitúa a más del 35%. En Marruecos, este porcentaje roza el 1%. Por la recién llegada en el paisaje mediático de la “Oficina de Justificación de Difusión” (OJD), ningún dato podría certificar el grado de penetración de lectura en la sociedad marroquí. Sólo las estadísticas oficiales son manejadas como referencia de medición en el sector de la comunicación.23

En España se venden 10 veces más periódicos que en Marruecos, país cuya población representa el 75% de la de su vecino del Norte.

Está situación se puede justificar por el escalón económico entre España y Marruecos a causa de la profunda fractura que separa las dos orillas del estrecho de Gibraltar. El Producto Interior Bruto per capita en España (PIB per capita), que es de 14.000 euros en 2002, multiplica por 14 al PIB per capita marroquí.

El Banco Mundial señala en su informe anual del 2002 que en 1970 el PIB per cápita de España era cuatro veces superior al de Marruecos. A causa de una alta tasa de natalidad marroquí, el escalón medido en términos de PIB per cápita se ha ampliado de cuatro veces a 12 entre 1970 y 2001, es decir, se ha triplicado.

Los dos países podrían compartir el mismo PIB per capita dentro de un siglo y medio a condición de que el PIB de Marruecos creciera 1,3 por ciento y el español cero. Este crecimiento podría así repercutirse de manera horizontal al conjunto de los sectores marroquíes para que el nivel de vida se sitúe al mismo nivel que los de España incluso en el índice de lectura de prensa.24

Las verdaderas razones del retraso de la prensa marroquí en relación con su homóloga española, incumben particularmente a la ausencia de grupos editoriales independientes de las autoridades y de los partidos políticos, la transparencia en los resultados financieros y contables, la falta de una OJD para poder medir el impacto de la lectura de prensa en la sociedad, la debilidad de los organismos representativos y la preeminencia del poder ejecutivo en la elaboración de las leyes de regulación del sector.

La permanencia de un “código de prensa” y de un “estatuto del periodista profesional” limitan la acción del profesional en el ejercicio de su papel y ofrece a las autoridades los instrumentos legislativos para prohibir la publicación de un periódico. El arresto de un periodista por sus ideas es sujeto a la interpretación estricta que hace el juez de todo artículo de prensa.25

_____
Notas:

1. Los medios de comunicación españoles eran los primeros que informaron del terremoto de Alhuceimas, en el Norte de Marruecos, el 24 de febrero de 2004. Los corresponsales de las cadenas de televisiones españoles, travesaron la frontera entre Melilla y Nado y llegaron en los sitios afectados muchas horas antes de las cámaras de las cadenas marroquíes, Televisión Marocaine et 2M. Telecinco mandó las primeras imágenes desde las zonas afectadas.
2. Tres telediarios en árabe a las 13 h 00, las 20 h 00 y las 23 h 30. Un telediario en español a las 14 h 00.
3. Cierren en general a las 15 h 00 y salen a la calle a las 20 h 00 mientras los corresponsales españoles pueden redactar sus últimas crónicas hasta las horas más tardías lo que le permite a sus periódicos publicar lo que ocurrió en Marruecos en la noche pasada (Ejemplos: síntesis de un discurso real, apertura de las sesiones parlamentarias, últimas actividades del gobierno, últimas noticias recogidas de las agencias, intercambio de discursos en las cenas de gala, etc.)
4. El Dahir (Decreto Real) de 15 de noviembre de 1958 y el Estatuto del Periodista Profesional revisado (Bulletin Officiel de 2 de agosto de 1995).
5. En el total de 644 títulos inscritos en el registro del ministerio de la Comunicación, en 1999, 430 son en árabe, 1999 en francés, 8 en berebere, 6 en ingles y un en español.
6. “Istiqlal”: Al Alam, L’Opinion; “Unión Socialista de las Fuerzas Populares”: Al Ittihad Al Ichtiraki, La Liberation; “Organización de la Acción Democrática”: Al Mounaddama; “Partido de Justicia y Desarrollo”: Attajdid, “Movimiento Nacional”: Al Haraka, etc.…
7. Le Journal, Demain, Tel Quel, Le Reporter, Moroc Hebdo, Assabah, l’Economiste, La Vie Economique, Assahifa, Al Ayyam, La Vérité, Al Bidaui, Almustakil, etc.
8. La mayoría de los nuevos títulos se registraron entre 1995 y 1997.
9. Sólo 754 periodistas tienen el carné de profesional, otorgado por el ministerio de la Comunicación en 2003, según el Sindicato Nacional marroquí de Prensa (SNMP).
10. Ídem: baja tirada: 8.500 ejemplares; alta tirada: 170.000 ejemplares.
11. Informe del SNMP difundido en marzo de 2004
12. Ídem.
13. Ídem. Las empresas publican unas 100 publicaciones (periódicos y semanales) pero sólo 40 publicaciones se distribuyen al nivel nacional. La mayoría de estas publicaciones, particularmente las editadas en árabe, nacen y desaparecen según las temporadas. Las publicaciones en francés (sobre todo las revistas) resisten más y sobreviven gracias a la publicidad.
14. Al Ousboue, un tabloide (en árabe) de 16 páginas, concebido como un “confidencial”, que publica rumores, revelaciones sobre los abusos de la administración, la vida privada de los empresarios y políticos pero no critica nunca la monarquía.
15. Ídem, SNMP:
16. Ídem
17. Fuentes: SNMP y ministerio de la Comunicación
18. Informe sobre la situación de a libertad de prensa y la comunicación en Marruecos 2002/2003”
19. AEDE: “Libro Blanco de la Prensa Diaria” (2004)
20. Ídem
21. “La Prensa diaria en la UE: estructura y proyección digital”, Asociación de Periodistas Europeos, Madrid, 2002.
22. AEDE: “Libro Blanco de la Prensa Diaria” (2004)
23. Al contrario de lo que sucede en Marruecos, los datos sobre la difusión de la prensa española están al alcance de todo investigador y de los medios a través de los datos publicados por la OJD, la OJD-WWW, el Estudio General de Medios (EGM) y la Asociación de Investigación de Medios de Comunicación (AIMC).
24. AEDE: “Libro Blanco de la Prensa Diaria” (2004); La mujer representa el 40,7 por ciento del total de los lectores de información general pero el 37,2 por ciento en relación al perfil del lector de prensa en general. pp. 27/86/87.
25. “Si es lógico que todo texto legislativo comporta unas disposiciones de defensa de la dignidad de las personas y la notoriedad de las instituciones y el orden público, es necesario que este planeamiento no sea un pretexto de promulgar unos textos que abran ampliamente la puerta para reprimir la libertad de prensa, como ocurrió en 2003”, SNMP.


* Mohamed Boundi es sociólogo, exdelegado en España de la agencia Maghreb Árabe Presse. Es colaborador de Sala de Prensa.


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