Sala de Prensa

88
Febrero 2006
Año VII, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


La forma-base de la producción de noticias:
hacia una caracterización del periodismo actual

Tania Yonuhen Damián Jiménez *

Presentación

Este ensayo fue realizado a partir de una investigación por detectar las debilidades actuales del trabajo periodístico que impiden que el mismo cumpla su objetivo principal de informar sobre lo que sucede en la sociedad.

Desde que entré a Comunicación sabía que quería dedicarme al periodismo, por lo que todos mis esfuerzos –tanto teóricos como prácticos- se dirigieron a dicha profesión.

Fue en ese esfuerzo cotidiano como configuré esta propuesta de la forma-base de la producción actual de noticias que a continuación, de manera resumida, presento.

Introducción

La tarea principal del periodismo es retratar la realidad social o, en otras palabras, informar acerca de lo que sucede en la sociedad. Muchos de los que hacemos periodismo decimos que logramos dicho fin; no obstante, por ejemplo, al periodismo mexicano se le ha señalado de tener varios vicios con respecto al aparato gubernamental. Nosotros sostenemos que además de éstos –como el tráfico de influencias, el llamado chayote, las filtraciones–, la actual forma-base de hacer periodismo limita que éste cumpla con su objetivo.

Después de recuperar textos noticiosos de distintos países, de investigar y de reflexionar, nos percatamos de que la práctica periodística actual, en su mayoría de casos, está sustentada en su siguiente forma-base: 1) la orden del día basada sobre todo en las instituciones, 2) la llamada exclusiva o primicia, 3) la idea de objetividad como el aislamiento de los hechos y 4) la noticia como mercancía.

Antes de la forma-base, sobre el periodismo mexicano

El periodismo mexicano, como varios académicos y periodistas han documentado, se ha caracterizado por su vínculo estrecho con el poder político: con el PRI, los trabajadores de la información lo mismo eran periodistas que asesores de dependencias gubernamentales.

 Daniela Pastrana reportera de Masiosare, suplemento de La Jornada (entrevista, septiembre 2003), explica esto y el cambio que se empieza a dar en el periodismo mexicano en la década de los noventa: “Yo entré a Reforma como egresada de la universidad, así muchos entramos y nos daban cursos acerca de la ética periodística: de no aceptar nada de alguna institución gubernamental, de la distancia que se debe tener con dichas fuentes. (…) Reforma, junto a otros medios como La Jornada, Proceso, El Financiero, entre otros, significó un cambio en el periodismo mexicano, en relación a los medios más viejos”.

De esta manera, el compadrazgo, el soborno, la información filtrada y la calumnia, entre otras, son prácticas periodísticas no éticas que en México están cambiando; sin embargo, parece como lo afirma el investigador Hugo Aznar (en Aznar, H. y Villanueva, E., Coord.; 2000: 154) que el periodismo se basa menos en las versiones gubernamentales con sus respectivos costos –menos publicidad de dicho sector– para depender más de la publicidad comercial, al grado que “los criterios de mercado a través del departamento de marketing se imponen así en las redacciones, haciendo de los medios un negocio como otro cualquiera”.

En esta caracterización del periodismo se incluye tanto sus vicios provenientes del sector público-gubernamental como los relacionados al sector privado-empresarial. Y además no sólo se consignan éstos, sino también se describe la manera de hacer periodismo en la actualidad –su dinámica– y que, desde nuestro parecer, limita el cumplimiento de su objetivo: de informar acerca de lo que pasa en la sociedad.

La forma-base de la producción de noticias

1) La orden del día basada sobre todo en las instituciones

¿Quién determina la agenda informativa de un medio? Por supuesto que lo hace el jefe de información, pero ¿en qué se  basa? En general, en las conferencias de prensa ofrecidas por instituciones que tienen departamento de comunicación social o por lo menos una estructura organizativa. Es muy difícil que una ama de casa convoque a conferencia de prensa porque tiene una semana sin agua; primero, porque se necesita dinero para realizarla –desde el aviso a los medios, pasando por el boletín de prensa, hasta el famoso cafecito para los reporteros y si su casa es pequeña ni siquiera van a caber– y segundo, porque efectivamente falta, sobre todo en los llamados países subdesarrollados, una cultura de la denuncia, aunque también esto tendría causas estructurales: la gente está más preocupada en comer que en denunciar. Pero, además, los reporteros generalmente estamos muy mal acostumbrados, no nos queremos ensuciar nuestros zapatos e ir a la colonia de la periferia para saber cuál es su demanda, decimos, “no es importante”. Es importante, en cambio, lo que dice el gobernador, lo que dicen los funcionarios, los empresarios, la gente “importante”. Asimismo, preferimos ir a las instituciones grandes, sean gubernamentales o empresariales, porque nos atienden bien, generalmente están cerca de la zona céntrica –así no gastamos gasolina– y además te llegan a regalar algún boleto, te ayudan a hacer un trámite o de plano te piden que le des importancia a una nota y que “te pagan el favor”. La noticia, así, es una extensión de los actores que tienen poder, en el mejor de los casos, sin que el periodista reciba algo y, en el peor, aprovechándose de su puesto; pero, a fin de cuentas la característica de la orden del día determinada por las instituciones limita la buena práctica periodística.

2) La llamada exclusiva o primicia

El periodismo siempre anhela exclusivas o primicias. Muy conocida es la frase entre los periodistas “tengo la exclusiva”. La exclusiva o la primicia, como dice Furio Colombo (1995, en Restrepo, Javier D.; www.fnpi.org, Consultorio Ético, 2002: Consulta 204), es “la revelación de un hecho que todos los demás –periodistas y público– todavía ignoran”. No obstante, en nuestro medio existe la tendencia de que la exclusiva o primicia –también por una mala interpretación de la noticia como lo nuevo– es el hecho extraordinario; desvirtuando así, desde nuestro parecer, el fin del periodismo de informar lo que pasa en la sociedad, ya que con este criterio más que informar sobre la realidad social –conformada por las acciones de los individuos que conforman la sociedad– se informa sobre lo que casi no sucede. Por ejemplo, qué pesa más, regularmente, para los medios: el nacimiento de cuatrillizos en una familia pobre o la situación de esa familia como muchas otras que viven en una colonia de la periferia; por supuesto, el medio informativo le da, actualmente, más importancia a lo primero. El periodismo se vuelve, así, una especie de anecdotario de hechos sin ninguna relación entre ellos. La exclusiva o primicia debe ser una investigación del mismo medio y no un hecho de este tipo ya que al final, como todos los medios corren tras de él, como dice Ryszard Kapuscinski, es todo menos exclusiva.

3) La objetividad entendida como el aislamiento de los hechos

La objetividad es un término muy utilizado en el periodismo, ya que se considera como una de las características del mismo o como su misma meta. No obstante, alrededor de éste ha habido una amplia discusión, en donde algunos periodistas se encuentran a favor y otros en contra argumentando que somos sujetos y no objetos. Lo que es cierto es que este concepto, defendiendo la imparcialidad del periodista, ha justificado que el hecho abordado se aísle. Según esta tendencia, en la inauguración de una escuela en una colonia de la periferia, el gobernador dice que su administración apoya ampliamente a la educación y si tú realizas un sondeo entre los niños y sus mamás de dicha colonia obteniendo un discurso diferente, fuiste parcial porque tu interés era demostrar que el gobernador mentía y, por tanto, no fuiste objetiva. Desde nuestro punto de vista, la objetividad se refiere a la capacidad para aprehender, interpretar y re-construir un hecho social lo más cercano a cómo fue éste porque un hecho no es ni aparece nada más porque sí. La objetividad, de esta forma, no se puede lograr aislando los hechos de su contexto social. La “objetividad” que fragmenta, aísla y olvida es objetivismo y no objetividad, ya que no retrata el hecho cómo es o cómo fue, es decir, con causas y consecuencias.

4) La noticia como mercancía

Una de las características del periodismo es la importancia de la ganancia, la cual lo limita debido a que la producción de noticias se basa muy a menudo en la obtención de ésta: se buscan a las instituciones porque se gasta menos dinero que si se buscaran los hechos en la vida cotidiana, los acontecimientos fuera de lo común venden y con la fragmentación de la información se paga una plantilla laboral más reducida que si se investigara a fondo los hechos, además de que contextualizar la información, es decir buscar las causas y las consecuencias del hecho, puede complicar a un medio informativo, en el sentido de que una institución grande –sea gubernamental o empresarial– resulte afectada y entonces retire su publicidad. Por otra parte, están los casos del mayor espacio publicitario-comercial que periodístico, así como las noticias pagadas. Gaye Tuchman en su libro La producción de la noticia (1983: 223) dice que en nuestra sociedad la libertad de expresión es atributo de la propiedad privada: “la libertad de prensa queda garantizada sólo a aquellos que poseen una (prensa)”. Serge Halimi de Le Monde Diplomatique (en www.rebelion.org) añade: “¿Podemos como periodistas denunciar la situación cuando muchos de estos billonarios –los Bill Gates, Ruper Murdochs, Jean Luc Lagardères, Ted Turners y Conrad Blacks del mundo– son propietarios de los periódicos en los que escribimos, las radios en las que hablamos y las redes de televisión en las que aparecemos?”. La ganancia es una meta tanto de los dueños de los medios como de los propios periodistas. La mercantilización de las actividades humanas es un rasgo, dice Vladimir Hudec (1980: 20), de la sociedad capitalista: “El periodismo es incorporado a la esfera de la empresa capitalista. Y es ésta una de las características del periodismo: su característica de mercancía en el mercado capitalista”. Entonces, los medios informativos, en general, al regirse por la ganancia le dan voz y movimiento de acción a los que tienen dinero –ya sea al gobierno o a los empresarios- porque son quienes lo pueden dar y, simplemente, ayudan a reproducir la misma sociedad.

Conclusiones

En la mayoría de casos de periodismo actual no se cumple con su fin principal de informar acerca de lo que sucede en la sociedad donde vivimos, ya que éste se basa en las cuatro características descritas anteriormente, mismas que están sostenidas tanto por sus productores como por sus receptores.

No obstante, en la práctica periodística, así como en cualquier actividad, no existe el poder “superpoderoso”. Como periodistas tenemos que abrirnos espacios –como algunos periodistas, organizaciones y espacios lo han hecho– buscarlos, plantearlos, convencerlos. Debemos, como decía Manuel Buendía (1996: 25), obtenerlos y llevar a cabo una buena práctica periodística. Porque la buena práctica periodística es esencial para una sociedad verdaderamente democrática, ya que al conocer realmente lo que sucede en la sociedad cada uno sabremos hacia dónde dirigirnos. A. Rauter (en Romano, Vicente; 1984: 7) aseguraba: “La realidad es el modificador más progresista de la conciencia… Cuando se muestra la realidad tal cual es, se muestra al mismo tiempo lo que hay que modificar en ella”.

__________
Bibliografía:

- AZNAR, H. y VILLANUEVA, E., Coord.; Deontología y autorregulación informativa (Ensayos desde una perspectiva comparada), Fundación Buendía, Universidad Iberoamericana y UNESCO, México 2000.
- BOURDIEU, Pierre; Sobre la televisión, editorial Anagrama, España 1997.
- BUENDÍA, Manuel; Ejercicio periodístico, Fundación Manuel Buendía, México 1990.
- HUDEC, Vladimir; El periodismo (Esencia, funciones sociales, desarrollo), Organización Internacional de Periodistas, Praga 1980.
- KAPUSCINSKI, Ryszard; Los cínicos no sirven para este oficio (Sobre el buen periodismo), editorial Anagrama, España 2002.
- LÓPEZ, Manuel; Cómo se fabrican las noticias (Fuentes, selección, planificación), Editorial Paidós, España 1995.
- REIG, Ramón; Periodismo de Investigación y Pseudoperiodismo, ediciones Libertarias, España 2000.
- RIVA, Palacio Raymundo; Más allá de los límites (Ensayos para un nuevo periodismo), Fundación Manuel Buendía y Universidad Iberoamericana, México 1995.
- ROMANO, Vicente; Introducción al periodismo (Información y conciencia), Teide, España 1984.
- TUCHMAN, Gaye; La producción de la noticia, ediciones Gustavo Gili, México 1983.
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Páginas de internet:

www.fnpi.org, Consultorio Ético
www.saladeprensa.org
www.rebelion.org


* Tania Yonuhen Damián Jiménez es editora de la sección de Economía del periódico Síntesis de Puebla, México. Ahora es becaria de la Fundación Prensa y Democracia (Prende) ubicada en la Universidad Iberoamericana. Este texto fue preparado para obtener dicha beca. Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.


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