Sala de Prensa

80
Junio 2005
Año VII, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Hábitos profesionales de
los periodistas latinoamericanos

Oscar Ordóñez A. *

Trabajan a tiempo completo. Tienen menos de cuatro horas para entregar sus notas de prensa. Son periodistas de escritorio más que de calle. Y casi todos prefieren a la entrevista exclusiva como fuente primordial de información, por encima de una rueda de prensa o los documentos que existan sobre el tema que escriben.

Así trabajan los hombres y mujeres de prensa en casi toda la región. El estudio “Hábitos de trabajo del periodista latinoamericano”, investigación impulsada por la Fundación Konrad Adenauer y el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), ambas organizaciones de Lima, Perú, lo acaba de demostrar.

Este estudio encuestó a 182 periodistas de 11 países: Argentina (20), Bolivia (20), Chile (15), Colombia (20), Ecuador (20), Guatemala (20), México (18), Paraguay (12), Perú (10), Uruguay (11) y Venezuela (16).

Si bien este universo de periodistas no representa a la totalidad de reporteros de América Latina, a juicio de Paul Linnarz, director del Programa Regional “Medios y Democracia en América Latina” de la Fundación Konrad Adenauer, del Perú, y encargado de comentar esta investigación, explica que “las respuestas de esta encuesta ya contienen cierta información valiosa”, que permiten proyectar ideas generales sobre las condiciones logísticas, humanas y éticas de trabajo de los periodistas.

Las encuestas se realizaron sólo en las ciudades capitales de estos países en marzo de 2004. En el caso de Bolivia, sólo en La Paz.

Los resultados de este estudio, que se encuentran en un disco compacto y cuya propiedad intelectual pertenece a la Konrad Adenauer, se entregaron hace poco, en la última reunión de corresponsales del Ipys, en Lima, Perú.

De los 182 periodistas encuestados, 90 escriben para los periódicos; 39 trabajan en radio; 37 en televisión; nueve pertenecen a agencias de noticias y siete se desempeñan en páginas de internet.

Esta encuesta de 34 preguntas se dividió en tres partes, cuyo fin trata de conocer con qué herramientas técnicas trabajan los periodistas dentro de sus respectivas salas de redacción; así como sus hábitos de trabajo y sus cualidades profesionales.

Contra el tiempo

Este estudio demuestra que la mayoría de los periodistas de América Latina (84 por ciento) trabaja contra el tiempo. Y cerca de la mitad de los encuestados dispone de menos de cuatro horas para entregar sus notas de prensa (43).

En Bolivia y Guatemala, por ejemplo, todos los periodistas (100 por ciento) dijeron que trabajan a tiempo completo. En el caso de nuestro país, este apunte coincide con el “Retrato del periodista boliviano”, de Raúl Peñaranda, cuando dice que “menos de un tercio de los periodistas trabaja una jornada normal de ocho horas o menos. La jornada típica de un periodista puede tener incluso 12 horas de trabajo continuo”.

Volviendo a la encuesta latinoamericana, en Ecuador (95), Colombia (95), Perú (90), Venezuela (94), Chile (80), Paraguay (80) y Argentina (85) y México (78) el tiempo apremia también a los periodistas.

Uruguay, al parecer, no refleja la realidad boliviana. El 27 por ciento de los encuestados dijo que trabaja a tiempo completo, mientras que el 73 por ciento lo hace a tiempo parcial.

Y cuando la encuesta les pide que detallen de cuánto tiempo disponen para elaborar su nota de prensa, desde su concepción hasta la entrega final, se notan las diferencias.

Por ejemplo, seis de cada diez periodistas bolivianos deben entregar sus notas de prensa en menos de cuatro horas.

En México, en cambio, se lo toman con más calma: sólo el seis por ciento de los periodistas entrega sus notas de prensa en menos de cuatro horas. Y el 61 por ciento lo hace entre cuatro horas y una jornada de trabajo. Un 17 por ciento entrega sus notas entre dos y cinco días; y el resto de los periodistas en una semana o más.

Periodistas de escritorio

El 56 por ciento de su tiempo de trabajo los periodistas latinoamericanos lo pasan en la oficina. Y el 44 restante, en la calle recabando informaciones y datos para ir a la sala de redacción y terminar sus notas de prensa.

Sin embargo, las diferencias entre un país y otro resultan interesantes. Por ejemplo: los periodistas argentinos pasan frente a su computadora el 85 por ciento de su tiempo. La diferencia la marcan los colegas guatemaltecos: ellos reparten su tiempo entre el 62 por ciento en la calle frente al 38 restante en la oficina.

Más de la mitad de su tiempo, los periodistas de México (66), Uruguay (65), Ecuador (62), Chile (59), Colombia (58) y Venezuela (58) permanecen en el trabajo. Pero Bolivia registra una distribución de horas casi equilibrada. El 47 por ciento de su tiempo los periodistas están en la oficina y el 53 restante en la calle.

La tendencia revela que tenemos periodistas de escritorio. He aquí uno de los elementos para considerar que su cansancio se deba a las largas horas de trabajo que permanecen frente a sus computadoras. Según el periodista polaco Riszard Kapuscinsky lo ideal es que el periodista se interne en el mundo del cual va a escribir. Y por lo visto eso no ocurre con los encuestados. Además, claro está, este estudio se llevó a cabo sólo en ciudades capitales de los 11 países. Y el periodismo de ciudades intermedias, provincias o pueblos, por lo visto, no se parece al de la capital.

Así lo dice el informe del capítulo argentino de este estudio: “El número de encuestados elegidos (20) nos obliga a señalar que este resumen es apenas una muestra bastante sesgada y caótica de estos hábitos de trabajo en la ciudad de Buenos Aires, el lugar en la Argentina con mayor concentración de medios de comunicación, y, por ende, mayor cantidad de trabajadores de prensa. Pero difícilmente estos hábitos se repiten en estas proporciones en otras ciudades, debido a la falta de infraestructura, conectividad y a la existencia de otros ritmos y tiempos en la producción informativa”.

La entrevista, noticia de primera mano

Dentro de una escala de valores (donde 0 equivale a Nunca; 1 a Casi nunca; 2, Muy rara vez; 3, Muchas veces; 4, Casi siempre y 5, Siempre) se pidió a los periodistas que indiquen la importancia que para ellos tienen las siguientes fuentes de información: a) Nota de prensa o material enviado por la fuente; b) Declaraciones tomadas en conferencia de prensa; c) Entrevista exclusiva con la fuente; d) Información background (libros, otros artículos sobre el tema); e) Páginas web del Estado; f) Páginas web privadas; g) Opinión personal, reflexiones propias; h) Análisis de cifras, balances, estadísticas; i) Información de otros medios.

El promedio de respuestas giró sobre la entrevista en exclusiva con la fuente (4). Los incisos e, f, g, i tienen un promedio de “Muy rara vez” (2). Y en cuanto a los análisis de cifras, balances y estadísticas, la respuesta gira en “muchas veces” (3).

Pero la tabla de manera independiente nos dice que en México sopesan más las notas de prensa o material enviado por la fuente (4); en cambio, Bolivia, Guatemala y Perú le restan importancia a ese tipo de información (2).

La conferencia de prensa la valoran en Bolivia, Guatemala, Paraguay y Venezuela (4). Y cuando se les pregunta sobre la entrevista exclusiva con la fuente, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela la prefieren más que a nada (5).

Respecto al inciso d) como fuente de información, México la tiene como su favorita (5). Los periodistas de Paraguay casi nunca recurren a la información contenida en libros o artículos sobre el tema (1). En el caso boliviano, los periodistas muy rara vez recurren a este tipo de información (2) para elaborar sus notas de prensa.

Conclusiones

Este estudio saca a la luz que los periodistas “–que apenas tienen tiempo para una investigación fundamentada– requieren de apoyo”.

Para Linnarz, los medios de comunicación deben recibir informaciones exclusivas vía internet sobre varios temas, y llenar “los vacíos de la demanda periodística”.

Algo así como “noticias a la carta para los periodistas”. La ventaja de este servicio, dice Linnarz, brindará una especialización en temas concretos. Y se combatiría la poca seriedad en el servicio de noticias que algunas páginas virtuales vienen ofreciendo.

Así, nos animamos a pedir a estos servidores el estofado boliviano de la crisis política del presidente Mesa, y “saber todo cuanto se ha cocinado sobre la agonía, muerte y entierro del Papa Juan Pablo II. Ah, incluya fotos, por favor”.


* Oscar Ordóñez es corresponsal en Bolivia del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS).


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