Sala de Prensa

69
Julio 2004
Año VI, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


El dolor y la verdad de la imagen (II)

Juan Varela *

Cadáveres calcinados colgados de un puente. Turbas incendiando un coche con personas en su interior. Un cuerpo ardiendo junto a los despojos del ataque. La guerra. El horror.

Un día después de la reflexión sobre las fotos del 11-M, nuevas imágenes trágicas están en las primeras páginas de la prensa internacional y en los noticieros de muchas televisiones.

Esta vez casi todos los medios han decidido no ocultar la crudeza de las imágenes.

La diferencia frente al 11-M: la intención política

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Scott McClellan, lo decía así de claro: "Los enemigos de la libertad y del pueblo iraquí intentan intimidarnos. Espero que todo el mundo actúe responsablemente en su cobertura".

Las imágenes de la matanza de Faluya devuelven a la mente de los estadunidenses otras que retrataron sus grandes fracasos militares y contribuyeron a movilizar a la opinión pública en contra de esas guerras:

Tom Rosenstiel, director de Proyecto para la Excelencia en el Periodismo (PEJ) y coautor del libro The Elements of Journalism, resalta la lectura política de las fotos de la matanza: "La satanización de la guerra podría haber ayudado a la Administración (de George Bush)" hace un año, pero ahora "llevan al desencanto".

Esa lectura política pesó en las decisiones de muchas cadenas de TV, que a lo largo del día no emitieron las imágenes más explícitas o impactantes. En esa reacción se unieron la CNN, MSNBC.com, Fox News o Al Yasira, desde el otro extremo.

En los informativos de la noche (los más importantes en Estados Unidos), las grandes cadenas CBS y ABC emitieron las peores imágenes y rompieron el tabú.

Lo mismo hicieron el New York Times en su portada o USA Today.

Malas noticias para Bush a unos meses de las elecciones y buenas para el candidato demócrata John Kerry, héroe en Vietnam y uno de los líderes del movimiento de veteranos contra la guerra.

España: cuando los muertos no se entierran en casa

En España, diarios y televisiones ofrecieron las imágenes sin tantas reflexiones. En nuestro país es habitual la dureza televisiva y fotográfica en guerras y sucesos en el extranjero.

Las dudas morales sólo aparecen cuando los muertos se entierran en casa.

Entre las portadas de los diarios volvió a sorprender El Mundo, que nunca se recata en exponer las imágenes más explícitas con un mal gusto para el que Pedro J. Ramírez de seguro tendrá alguna razón.

La invasión de Irak ya ha pasado su factura al gobierno ahora en funciones pero tropas españolas siguen allí y el presidente electo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha prometido retirarlas si la ONU no legaliza la ocupación.

  Vietnam




Somalia


Y ahora, Faluya, una escena repetida de otras ya vistas en Irak

El factor internet

Pero en la difusión de las imágenes más impactantes tuvo un lugar destacado internet. Los mismos medios que discutían la publicación o la emisión de las peores imágenes en sus espacios tradicionales vieron cómo ya estaban colocadas en sus webs poco después de ser recibidas.

Una vez más aparece la discusión sobre la diferencia de valores y criterios entre unos medios y otros.

Yahoo colocó automáticamente las fotos de Faluya con su rutina informática habitual, cuenta el Wall Street Journal, el diario estadunidense que más apoya la guerra.

Lo mismo ocurrió en las webs de los grandes medios.

La Red y los medios online han contribuido a una saturación y primacía de la información de última hora, poco elaborada y menos meditada, que amenaza o cuestiona muchas de las rutinas y criterios de decisión del periodismo.

Pero el propio WSJ recuerda que en internet se pueden crear filtros de forma más efectiva que en otros medios. El diario económico ofreció en su sitio web las fotos a través de un enlace que avisaba del contenido explícito de las imágenes.

El lector decide.

Criterios y compromiso

Moral, política, gusto, oportunidad, sensacionalismo, verdad. La publicación de imágenes como las analizadas no está exenta de ninguno de estos factores.

La respuesta vuelve a ser escoger la forma más adecuada de contar la realidad sin ocultarla ni desvirtuarla y juzgar, gracias al compromiso de cada medio con su audiencia, hasta dónde es lícito y ético llegar.


* Juan Varela es periodista español. Esta segunda reflexión la publicó en su propio weblog (periodistas21.blogspot.com), y la comparte con los lectores de SdP.


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