Sala de Prensa

69
Julio 2004
Año VI, Vol. 3

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


De la imprenta a Internet

Una mirada rápida a la aparición de los noticieros

Richard Rodríguez Revollar *

EXTRACTO: En el siglo XV el alemán Johann Gutenberg inventó la imprenta, lo que dio origen poco después a la aparición de los noticieros impresos. Luego, tras el invento de la radio y la televisión, surgen nuevos noticiarios con las características y ventajas que proporcionaban los novedosos soportes de la comunicación. En el presente artículo damos un vistazo a la aparición de los primeros noticieros, los pioneros en su respectivo canal de comunicación, incluyendo a los que han aparecido con la Internet. Además, revisamos algunas características de los noticieros difundidos por este último medio de comunicación, entre ellas su lenguaje: el hipertexto.

Según el historiador judío Flavio Josefo (37-101), habría que remontar el origen del periodismo a los historiógrafos que en la antigua Babilonia se encargaban de escribir día a día los sucesos trascendentales. Ahora bien, algunos investigadores indican que el origen del periodismo corresponde a los chinos quienes en el año 594 a.C. imprimían sobre delgadísimo papel de paja de arroz una hoja titulada Ching Pue con características periodísticas.

No obstante estos datos, se considera que el periodismo nació históricamente vinculado a un medio concreto, de gran abolengo social, político y económico en el mundo occidental. Este instrumento es el periódico, el papel impreso.1 El periódico nace luego de ser inventada la imprenta. Aunque historiadores holandeses y franceses han atribuido este aparato a connacionales suyos aduciendo abundantes pruebas, se acepta al alemán Johann Gutenberg como su inventor, en 1450.

En la ciudad alemana de Nuremberg, el año 1457, aparece el primer periódico impreso: El Gazzette. Años después, en 1534, se publica en la misma ciudad el primer periódico impreso con regularidad, titulado Neue Zeitung Aus Hispanien Und Italien. En el siglo XVII surgen los diarios. En 1615 nace el primero de estos: el Die Frankfurter Oberpostnants Zeitung, alemán.

En el Perú el periodismo se inicia al igual que en Europa con las llamadas “Relaciones” y “Noticiarios”. Las relaciones fueron boletines que se publicaban en Lima a la llegada del “Aviso”, que era el correo de España. La primera Relación que se imprimió fue en 1594 sobre “lo que hizo don Beltrán de Castro y de la Cuenca en la entrada de Juan de Auines inglés por el Estrecho de Magallanes y Mar del Sur”.

Alternaban con las Relaciones los Noticiarios que, a diferencia de los primeros, no se referían a un solo hecho sino a diversos sucesos mundiales. El primero que se imprimió en Lima es de 1618. De otro lado, La Gaceta de Lima fue la primera entre sus similares de Hispanoamérica. En su primera etapa se fundó en 1715, siete años antes que La Gaceta de México. En nuestra capital aparece también el primer diario de Hispanoamérica, El Diario de Lima, que publica Jaime Bausate y Mesa por primera vez el 1° de octubre de 1790.

En el siglo XIX los grandes inventos se ponen al servicio del periodismo. En 1827 el físico francés Nicéphore Niépce inventó la fotografía, aunque es a partir de 1880 en que ésta que se introduce a la prensa diaria con el Daily Herald inglés. También contribuyeron al progreso del periodismo el telégrafo y el ferrocarril, los cuales permiten la rápida difusión de las noticias y la distribución de los diarios a grandes distancias, respectivamente.

En 1873, E. Remington and Sons, de Ilion, Nueva York, fabricó de manera industrial la primera máquina de escribir, producida para los inventores estadounidenses Sholes y Glidden, La máquina de escribir fue traída a Lima en 1875 y de inmediato se popularizó en las imprentas.

De otro lado, la rotativa, un tipo de prensa editorial de gran velocidad en la impresión y caracterizada por el empleo de planchas giratorias en un cilindro, fue inventada en 1835 por el inglés Rowland Hill, aunque recién en 1902 (algo más perfeccionada) fue introducida en nuestra capital por el diario El Comercio. También el linotipo contribuyó grandemente con la prensa. El linotipo fue utilizado por El Comercio en Lima desde 1904.

En el cine y la radio

Poco antes de llegado el siglo XX surgen los medios electrónicos de comunicación. Primero fue el cine. Aunque Thomas Edison patentara el kinetoscopio en 1891, el cine propiamente dicho no se conoció hasta 1895 cuando los hermanos Louis y Auguste Lumière lanzaron en París el cinematógrafo, un instrumento capaz de proyectar películas sobre una pantalla para una gran audiencia. El sonido se le añadió después, con la invención de los sistemas de sincronización sonido-imagen por la Vitaphone (1926) y la Movietone (1931). El cine dio inició a una nueva era, a la que se le ha llamado “sociedad de la imagen”. El cine se divide en dos grandes géneros: el de ficción y el documental. Definitivamente, lo domina el primero; pero es el documental el que guarda las exigencias periodísticas. Además, las primeras imágenes filmadas de la historia, la de los obreros que salían de las industrias Lumière, son claramente un documental que nos muestra tanto el nacimiento del cine como la condición de los obreros de Lyon a fines del siglo XIX.

Otro medio electrónico de comunicación de masas es la radio, cuyos orígenes se remontan a 1895 cuando el ingeniero electrotécnico e inventor italiano Guillermo Marconi utilizando un transmisor construido por su compatriota Righi logra transmitir impulsos eléctricos a distancias cercanas a los 60 metros.

En el año 1902 se transmite por primera vez en América la palabra por medios inalámbricos. Antes de la guerra de 1914 se transmitió música, una vez por semana, en Bélgica. Pero es a partir de esa conflagración mundial –la cual estimuló el desarrollo de la radio debido a las necesidades de la guerra- que comienza el verdadero desarrollo de la radiodifusión en el planeta.

En 1920 nace la emisora K.D.K.A. de Pittsburg, EEUU, la primera radioemisora comercial del mundo. Esta se constituyó como un novísimo medio informativo cuando el 2 de noviembre del señalado año retransmitió la elección del nuevo presidente estadounidense, Warren G. Harding. Su mensaje fue escuchado por unas mil personas.

En la década del 30 los noticieros radiales tuvieron gran acogida en Europa, destacando La Palabra que propalaban Radio Barcelona y Radio Madrid, ambas de España. En 1925 había unas 600 emisoras repartidas por todo el mundo y en la década de 1960 su número llegaba a las 10 mil.

En el Perú, fue la Peruvian Broadcasting Company la que emitió las primeras señales radiales, a partir del 15 de junio de 1925. Hasta 1936 –cuenta Alonso Alegría- el periodismo radial se había reducido a la lectura, frente al micrófono, del periódico (El Comercio, principalmente) o a lo más de los cables del teletipo. Pero a partir de este año nace en Radio Weston un programa que, si bien no duró más que algunos años, marcó la pauta de lo que habría de ser un tipo importante de periodismo radial. La Revista Oral –como se llamó- incluía información de todo tipo y comentarios editoriales de actualidad, lo que causó gran revuelo. Su éxito fue grande y las otras emisoras se vieron obligadas a estructurar sus noticieros de un modo más interesante ya que éstos pasaron a ser programas muy rentables.2

En la televisión

En los años 30 se inventa el televisor. El noticiero de televisión o telediario surge como género en Estados Unidos. El primero se emitió en 1943, en Schnectady; y a partir de 1947 aparecen programas cotidianos de información. Aunque en un principio las cadenas norteamericanas transmitían ese tipo de programas obligadas por la Federal Communications Comisión (FCC) bajo pena de cancelarles la licencia de funcionamiento, luego esas empresas se dieron cuenta de que el telenoticiero como cualquier otra emisión podía convertirse en fuente de importantes beneficios.3

Al principio –nos cuenta Ignacio Ramonet- el telediario se parecía a un diario hablado de la radio: “la cámara encuadraba a un presentador que se limitaba a leer, levantando la cabeza de vez en cuando, las noticias de la jornada redactadas por un periodista. En seguida se incorporaron imágenes (primero mapas y diagramas, después fotografías y, por último, fragmentos de actualidades filmadas), cuya función primordial era ilustrar el comentario escrito”.4

Se dice que si bien la Segunda Guerra Mundial fue “la guerra de la radio” por cuanto fue este medio de comunicación el que la transmitía, “las guerras de la televisión” fueron los conflictos bélicos de Corea y Vietnam en los que se enfrascó EE.UU. por las décadas del 50 y 60.

En el Perú, el 11 de noviembre de 1971, cuando el ministro de Transportes y Comunicaciones del gobierno militar exponía ante el país los motivos por los cuales el Estado expropiaba acciones de radiodifusoras y estaciones de televisión, existían en Lima seis estaciones televisivas de las cuales cuatro eran privadas y dos del Estado. Además en todo el Perú había un promedio de 395 mil televisores.5

La televisión en nuestro país empezó a transmitirse en 1958. En 1977 la Oficina de Verificación y Análisis de la OCI (Oficina Central de Información) realizó un estudio que determinó que en la televisión peruana sólo un 10 por ciento de la programación correspondía a programas informativos, frente al 18 por ciento de los programas culturales y 72 por ciento de programación de entretenimiento.

El periodismo televisivo en el Perú nace con el Canal 4, que a los pocos días de emitir sus primeras señales -en diciembre de 1958- propala el primer noticiero de televisión: El mundo al vuelo, con diez minutos de transmisión diariamente a las 10:00 de la noche. Poco después el programa empezaría a agregar filmaciones como complemento de la lectura de noticias. El mismo canal inició luego una serie de transmisiones con el empleo de su novedosa “unida móvil” que le permitía cubrir desfiles militares, competencias deportivas y carreras de caballos.

Con ese avance tecnológico y profesional fue posible crear –siempre en el 4- el primer noticiero magazine: Telenoticiero al mediodía. En tanto, las otras estaciones incursionaban en el género, tal es el caso del Canal 9 -fundado en 1959- con dos buenos telenoticieros: Telediario y Las noticias de la semana. Por su parte, el Canal 13 (hoy Canal 5) lanza en 1959 el espacio que podría ser considerado el primer programa periodístico de opinión: Ante el Públic0.6

El periodismo era así la difusión e interpretación de los hechos noticiosos a través de la prensa escrita, la radio y la televisión. Desde la década del 70 y perfeccionándose a gran velocidad empieza a funcionar la Red que deviene en el Internet que hoy todos conocemos. Sus virtudes han sido aprovechadas inmediatamente para el ejercicio del periodismo moderno. Las empresas de comunicaciones han abierto sus Páginas Web y vaciado en ellas con admirable desprendimiento sus informaciones y valiosísimos archivos alimentando el ciberespacio. No cabe duda que desde Gutenberg, bastante agua ha corrido bajo el puente.

La computadora ingresa a la sala de redacción

El proceso de impresión de las noticias se mantuvo sin mayores variaciones durante largos años en el Perú desde la fecha en el siglo XVI cuando italiano Antonio Ricardo introdujo la imprenta. El trabajo se iniciaba con la composición -que era la alineación de letras fundidas para formar líneas completas y luego columnas- para terminar después con la tinta y el papel. A mediados del siglo XIX nuestros periódicos reemplazaron la prensa de tornillo de Ricardo por la prensa mecánica de Stanhope, inglesa, un sistema de palanca más fácil de manejar y que permitía un trabajo más rápido.

El siguiente paso fue el uso del linotipo, una máquina que preparaba textos en líneas de plomo fundido a base de matrices. El linotipo fue patentado en 1886 por el norteamericano de origen alemán Tomas Merguenthaler, aunque en el Perú ya lo había concebido el periodista y poeta José Arnaldo Márquez.7 Los primeros linotipos llegaron a Lima en 1904, adquiridos por el diario El Comercio a la Merguenthaler Lynotype Co. de Nueva York. Después aparecería la estereotipia, consistente en la colocación en la rotativa de placas de curvas obtenidas luego de vaciar plomo derretido en matrices de cartón.

El sistema de trabajo gráfico en los diarios comenzaba cuando se remitía al taller el texto redactado por el periodista en su máquina de escribir. En el taller el linotipista lograba columnas componiendo en líneas de plomo. Con el cuerpo de la noticia, los titulares, los grabados, leyendas y avisos, se armaba cada página. Posteriormente, por presión, se obtenía la matriz que servía para lograr la placa de plomo o “calandria”. Estas placas se colocaban en la rotativa y comenzaba la impresión.

Mientras tanto, en los Estados Unidos ya existían mejores sistemas. En la década del 50 del siglo pasado, el Península Mirror de Palo Alto fue el primer diario en imprimir con el novedoso offset que dejaba de lado para siempre el plomo.

En el Perú, es La Industria de Trujillo quien se atribuye ser el primer diario del país impreso en offset integral. En 1966 La Prensa de Lima instaló su primera rotativa en sistema offset (“Urbanito”) y dos años después La Crónica puso en funcionamiento la rotativa offset “Metro Goss” e inauguró a la vez un sistema de composición con máquinas IBM. En 1972, La Prensa adquirió dos máquinas IBM “Composer” que, dotadas de memoria, componían columnas justificadas.

La computadora llegó en primer lugar a los periódicos norteamericanos al inicio de la década de los 60. La composición computarizada dejó sin trabajo a los linotipistas, lo que en su momento creó un grave problema social. En una primera etapa fueron mecanógrafos expertos y después –conforme el uso de la computadora se hacía más sencillo gracias a nuevos softwares- los propios periodistas quienes componían los textos que eran enviados directamente a computadoras centrales donde se armaban las páginas.

En el Perú, en tanto, EPENSA, editora de Correo y Ojo, adquirió en 1977 un equipo de composición computarizado marca Harris que incluía una rotativa. Poco después, la editora de El Observador adquirió similar equipo de computación para la composición de textos e impresión. El Comercio por su parte, en 1982, ponía en funcionamiento un sistema (exclusivamente para su sección de avisos económicos) donde los textos eran compuestos por digitadores en terminales del sistema Harris.

En 1984 el cambio fue completo cuando en la redacción de este último diario fueron instaladas las terminales Harris para los redactores de las notas informativas. Años después, esas terminales eran reemplazadas por máquinas IBM. De ese modo los periodistas de El Comercio empezaban a escribir en computadoras y ya no en máquinas de escribir.

En 1988, la empresa editora de La República y El Popular instaló terminales VDT en sus salas de redacción. Fue en El Popular donde se practicó por primera vez, en 1989, el moderno sistema que eliminaba a los digitadores y pasaba directamente el texto escrito por el redactor a la máquina impresora (“Laser Writer”). En 1990, en La República se empezó a hacer lo mismo.8

En nuestros días, toda la realización del periódico, así como la preparación de las noticias para el noticiero de la televisión o la radio, se hace con tecnología digital. El redactor escribe su texto en la computadora; las colaboraciones, despachos de corresponsales y cartas de los lectores se reciben por correo electrónico; la comunicación entre los reporteros y su jefe de mesa se hace por teléfono celular; las notas de prensa llegan por fax; fotografías y notas internacionales se reciben por el cable; las imágenes del exterior, por vía satélite. La diagramación del periódico se realiza con software de diseño gráfico.

Según el último estudio realizado por Deloite & Touche junto con acceso group,9 un 34% de los periodistas prefieren el e-mail antes que el teléfono. De hecho, un 64% lo valoran como el mejor canal para recibir información por parte de los departamentos y agencias de comunicación.10

“La generación de periodistas de los noventa utiliza una gran variedad de herramientas informáticas en su rutina diaria –dice Noemí Ramírez- desde hojas de cálculo y gestores de bases de datos a Intranets y complejos programas de levantamiento de mapas, pasando por búsquedas de información en potentes bancos de datos comerciales y a través de la Red”.11

Siendo todo computarizado, aquel que no tiene conocimientos elementales de informática se encontrará “perdido” en la sala de prensa. Pero no es difícil. El manejo de las computadoras requería de conocimientos especializados dos décadas atrás, aunque eso ha ido cambiando en los últimos años a favor de los usuarios y –obviamente- de los periodistas. Así que cualquier persona que sepa escribir a máquina podrá usar el teclado del computador, por lo menos hasta que se desarrollen programas confiables de reconocimiento de voz que hagan posible que el periodista dicte su artículo a la computadora.

Un diario a tu medida

La prensa escrita ya está inmersa en la era digital. Centenares los periódicos de todo el mundo ofrecen sus contenidos a través de la Internet, con servicios complementarios, inclusive, que no los dan en su versión en papel. Del mismo modo están presentes en esta revolución la televisión y la radio, que pertenecen a la era electrónica de las comunicaciones.

La enciclopedia multimedia Microsoft Encarta 2003 señala que “La radio tiene un hueco especial en Internet. En la actualidad, hay más de cuatro mil emisoras que transmiten a través de ese medio, en su mayor parte ligadas a emisoras de radio convencionales, aunque hay empresas que han creado emisoras específicas”.

Entre los diarios más prestigiosos a nivel mundial, el Wall Street Journal tiene hace algunos años su servicio de información en línea en la Internet: el Down Jones News Retrieval. También El Washington Post tiene su edición electrónica que puede ser revisada en las computadoras al mismo tiempo que aparece su versión impresa en los Estados Unidos. El New York Times tiene igualmente su Página Web, que proporciona además el Time Fax, una versión que resume el contenido del diario de papel.12 El Daily Telegraph fue el primero en lanzar en 1994 este avance tecnológico en el Reino Unido al sacar el Electronic Telegraph.

En España, los primeros periódicos en llegar a la Red fueron Avui y El Periódico de Cataluña, en 1995. Después La Vanguardia y ABC a finales del mismo año. Posteriormente El Mundo y El País, en 1996.13 Este último diario saca provecho a la preferencia de su público y cobra por la consulta de sus páginas electrónicas. El ingreso es por suscripción mensual.

De otro lado, El Nuevo Herald de Miami permite acceder a la información diaria en forma gratuita, aunque el ingreso a los archivos de los diferentes diarios de la organización Knight-Ridder es restringido a un pago mensual. The San José Mercury y el USA Today de Estados Unidos ofrecen gratis los titulares y resúmenes noticiosos, pero acceder a los textos completos, a las actualizaciones de cada hora, a los servicios de agencias de noticias y notas de opinión, obliga a un pago alrededor de los US$ 4,95 mensuales.14

The Economist, una revista británica, ofrece hasta el 20 por ciento de sus artículos semanales en forma gratuita. El resto sólo puede observarse previo pago de una suscripción de US$ 8. Por su parte Microsoft no regala nada y cobra US$ 19,95 al año por el acceso a su revista de actualidad, política y cultura: Slate, que sale desde 1996. La empresa de Bill Gates considera que la idea de mantener una publicación electrónica solamente con la publicidad está condenada al fracaso.15

En el Perú, la primera publicación periodística en llegar a la Red fue la revista Caretas, en 1995. El primer diario fue La República, en 1996; y luego, en el mismo año, apareció Gestión. En 1997 salió la edición digital de El Comercio y posteriormente empezaron las ediciones digitales de los periódicos de provincias. El Tiempo de Piura insertó su primera edición on line el 15 agosto de 1997.16 La mayoría de canales de televisión también se han apuntado en el ciberespacio con animados sitios donde guardan vídeos de su programación y audios. De otro lado, la radio informativa más oída en el Perú, Radioprogramas, posee igualmente su Página Web con las noticias de los últimos minutos.

Los diarios en la Internet han recibido la cordial acogida del público en todo el mundo. El número de visitantes a estas Páginas se incrementa día a día notándose mayor alza cuando algún acontecimiento mundial conmociona a los habitantes del planeta. Por ejemplo, el 11 de setiembre del 2001 -inmediatamente después del ataque musulmán a las Torres Gemelas y El Pentágono en los Estados Unidos- miles de usuarios no podían visualizar las Páginas Web de la CNN ni de la agencia de noticias EFE debido a que el excesivo número de visitantes en línea interrumpía el acceso.

Las semanas entre marzo y abril del 2003, durante el bombardeo y la incursión angloamericana a Iraq, significaron también un espectacular incremento de visitas a Sitios Web. Se ha calculado que el conflicto provocó un aumento del doble de entradas en las Páginas de noticias en línea de los Estados Unidos. La Página Web del Time Magazine reportó un crecimiento del 169 por ciento de lectores. Además The Guardian y Fox News aumentaron el número de su visitantes en 137 y 78 por ciento, respectivamente. Cabe indicar que el Sitio de la Casa Blanca incrementó en 112 por ciento la cantidad de espectadores y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos tuvo lo propio en un 87 por ciento.17

Y ahora bien, ¿Qué puede ofrecer un diario en Internet que no lo hace un diario tradicional, un noticiero de TV o una emisora de radio? Contestemos con un ejemplo: Personal Journal es el nombre de la versión digital del Wall Street Journal que pone en su Página Web diariamente y a primera hora una “selección” de noticias, columnas de opinión clasificadas por tipos y cotizaciones de determinadas empresas previamente ordenadas por el suscriptor.18 Es decir, se trata de un periódico personalizado donde el lector ha decidido qué noticias recibir en el día para no abrumarse con información que le parece innecesaria o no va a tener tiempo para leer.

El diario The San José Mercury fue pionero al lanzar la idea de que empleando los medios telemáticos sus lectores podían recibir las secciones noticiosas que previamente hayan solicitado, creándose así el proyecto Mercury Center. El periódico inglés The Evening Estándar siguió luego la misma línea creando su propio proyecto, el News Box.

La personalización llegará un día a tal punto, que hasta dependiendo de la semana, del día o del humor con que hayamos amanecido podremos decidir si queremos una noticia política, una deportiva, ver las amenidades o solamente revisar el horóscopo. José Terceiro pronostica que la posibilidad de personalizar nuestro noticiero no será de blanco o negro, como puede hacerlo ahora el Personal Journal. Según este autor, un mando como el del volumen de la radio graduará más o menos personalización mientras que otro modulará la ideología política subyacente en algunas noticias.19

Las empresas comerciales no podían dejar pasar esta maravillosa oportunidad, así que se han montado sobre esta segmentación de lectores para colocar sus avisos publicitarios (“banners”) con determinadas características en función del lector que recibe tal o cual tipo de información. Esta característica que beneficia al anunciante asegura además la participación de la publicidad en las páginas periodísticas de la Internet.

De otro lado, frente al diario impreso, el periódico digital soluciona un grave problema económico a las editoriales. La cuenta de resultado de cualquier periódico muestra que aproximadamente el 50 por ciento de los gastos corresponden al precio del papel, la amortización de maquinaria y la distribución. Pues bien, ninguna de estas tres cosas existe en el diario vía Internet.

La prensa digital soluciona también el problema de la deforestación. Recordemos que cada segundo que pasa se destruye en todo el mundo un espacio de bosque equivalente a un campo de fútbol y que cada año se pierde una superficie igual a la de un país del tamaño de Bélgica.20 Esto sucede porque deben derribarse los árboles que son materia prima para la fabricación del papel que en gran parte usan los diarios y revistas. La necesidad de frenar esta deforestación, la búsqueda del ahorro en la empresa y las posibilidades que nos da la prensa digital, llevarán sin duda a cambios editoriales de gran trascendencia.

El hipertexto

La redacción en una Página Web no debería ser igual a la que se practica en un medio de prensa escrito. La Internet tiene su propio lenguaje: el hipertexto. Este se apoya en la capacidad de la mente humana para relacionar ideas, hechos y datos diferentes. Como no es secuencial, no responde a las claves tradicionales de lectura.

En el periódico se escribe de una manera lineal, tratando de mantener una pirámide invertida para que el lector obtenga lo más importante en los primeros párrafos del texto y no abandone la lectura antes de haber leído lo principal. En el medio escrito el redactor puede explayarse, jugar con metáforas, agregar citas, diálogos, entretener mientras también se entretiene escribiendo, porque se sabe que el lector se ha dado un tiempo en medio de sus actividades para sentarse a leer serenamente su diario.

El lector de la Página Web es distinto. Este es más apurado. No puede dedicar mucho tiempo a una sola nota porque Internet le ofrece gran cantidad de información que no querrá dejar pasar. Estos lectores buscan principalmente información rápida, participar en debates, chats y sacar el mayor provecho a los servicios que cada Página Web le ofrece para facilitarle la vida. Además, la lectura en la pantalla cansa rápidamente la vista al individuo que permanece mucho tiempo con los ojos fijos en un texto que por lo general lleva letras pequeñas. Entonces, pensando en él, para Internet hay que escribir con concisión, con un titular exacto y ofreciendo un resumen de cada una de las noticias a manera de “menú” para que el lector se sirva sólo de lo que le es útil.

Cuando se escribe en Internet no se sigue la forma lineal. Se debe redactar pensando en que el lector habilitará las palabras o frases subrayadas en el texto (links) que lo llevarán a otro espacio de la nota o a una noticia afín que puede estar en nuestra misma Página Web o en otra. Es como si el lector hiciera un “saping” por la noticia en la que ha puesto su interés. Eso es precisamente el hipertexto, el escrito que permite al lector viajar de uno a otro lado de la noticia, consultando los hechos precedentes, informándose de las reacciones de los involucrados, leyendo la opinión de los especialistas, enviando él mismo su opinión al diario participando de las encuestas o los foros, etc.

Por eso los redactores de un noticiero en la Web deben fijar bien los links, asegurándose que éstos no pierdan al lector por vericuetos sino que más bien lo orienten por un complemento adecuado del tema. Esta es una razón por la que los textos deben ser breves y sustanciosos, con cada párrafo bien articulado de tal modo que sea comprensible independientemente del resto de la nota informativa.

Debe advertirse que no es fácil lograr un buen resultado. Escribir de esta manera demanda mucha práctica. Aun experimentados columnistas de prestigiosos diarios impresos tienen problemas para redactar en una edición digital. Así lo ha demostrado Concha Edo en su trabajo “Las ediciones digitales de la prensa: Los columnistas y la interactividad con los lectores”, donde indica que en España “parece que los mismos periodistas y escritores que en la prensa tradicional tienen lectores fijos y abundantes pierden gran parte de su atractivo en la red.”21

Urge entonces la necesidad de que los periodistas se adecuen a los nuevos soportes y respondan a las expectativas que tienen puestas sobre ellos la sociedad que necesita información. No puede ser que la evolución de los medios de comunicación marche más rápido que lo que los periodistas tardan en dominar el sistema o aprenden a aprovecharlo al máximo.

_____
Notas:

1 Martínez Albertos, Luis. Curso general de redacción periodística. Madrid: Paraninfo. 1993. Pag. 173
2 Alegría, Alonso. OAX Crónica de la radio en el Perú (1925-1980). Lima: Radioprogramas Editores. 1988. Pag. 52
3 Ramonet, Ignacio: La golosina visual. Imágenes sobre el consumo. México D.F.: Ediciones G. Gili. 1983. Pag. 33
4 Ramonet (op.cit.) Pag. 34
5 Pretell Lovatón, Josué. Visión histórica de la televisión en el Perú. Lima: Osimandia Editores. 1987. Pag. 15
6 Pretell Lovatón (op. cit.). Pags. 92-93
7 Rodriguez Revollar, Richard. “La linotipia es peruana”. En El Peruano. Lima, 11 de octubre de 1999. Pag. 13
8 Gargurevich, Juan. Historia de la prensa peruana 1594-1990. Lima: La Voz Ediciones. 1991. Pag. 254
9 El estudio de Deloite & Touche y acceso group es difundido por Acceso.com <http://www.acceso.com/estudio/>
10 Zeta de Pozo, Rosa.Opciones interactivas en el periodismo digital peruano”. En Sala de Prensa N° 50, diciembre 2002 Año IV Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art404.htm>
11 Ramírez, Noemí. El auge del ciberperiodista”. En Sala de Prensa N° 6, abril 1999 Año II Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art42.htm>
12 Terceiro, José B. Sociedad digital: Del homo sapiens al homo digitalis. Madrid: Alianza Editorial. 1996. Pag. 169.170
13 Edo, Concha. “Las ediciones digitales de la prensa: Los columnistas y la interactividad con los lectores”. En Sala de Prensa N° 25, noviembre 2000 Año III Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art165.htm>
14 Silva Rodríguez, Roberto. “El financiamiento de la prensa digital”. En Sala de Prensa N°15, enero 2000 Año III Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art94.htm>
15 Sandberg, Jared. “Ya nada es gratis en la vida. Las revistas en línea comienzan a cobrar por su contenido en la Web”. En The Wall Street Journal Americas, publicado en El Comercio, Lima 27 de febrero de 1998. Pag. E-6
16 Estos datos fueron presentados por Rosa Zeta de Pozo, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Piura, en su ponencia en el IV Congreso Iberoamericano de Periodismo en Internet realizado por la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Lima en octubre de 2002. Su exposición se reproduce en http://www.saladeprensa.org/art404.htm
17 Ciurana, Bruno. “La guerra prometida”. En Somos. Lima, 12 de abril de 2003. Pag. 22
18 Terceiro (op.cit.) Pags. 171-172
19 Terceiro (op.cit.) Pag. 172
20 Terceiro (op.cit.) Pag. 83
21 Edo, Concha. “Las ediciones digitales de la prensa: Los columnistas y la interactividad con los lectores”. En Sala de Prensa Nº 25, noviembre 2000 Año III Vol. 2 <http://www.saladeprensa.org/art165.htm>


* Richard Rodríguez Revollar es periodista, bachiller en Comunicación Social por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, Perú. Ha laborado en diferentes medios de comunicación escrita desde 1994. Entre los años 2000 y 2002 fue editor del noticiero de la Página Web del canal de televisión Frecuencia Latina. Tiene preparada una investigación acerca del periodismo en Internet con la que aspira al título de licenciado mediante sustentación del Informe Profesional. Actualmente es colaborador de la revista electrónica América Reporte. Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.


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