Sala de Prensa

63
Enero 2004
Año V, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


La formación académica de los
comunicadores multimediáticos en México

Caridad García Hernández *

Resumen : Con base en el marco que propone un nuevo sistema de comunicación basado en un lenguaje digital, capaz de integrar la producción y distribución de palabras, sonidos e imágenes en un universo de multiplicidad de identidades, se presentan algunas reflexiones resultado del análisis de 86 currículos de escuelas de comunicación en México, donde se puede observar el nivel de adaptación-adecuación de las prácticas educativas al paradigma informacional y la perspectiva educativa hacia la formación del comunicador multimediático.

El 3% de la población mexicana tiene el hábito de la lectura; el 2.5% tiene acceso a la educación superior; el 3% tiene acceso a una computadora y al internet. Ese pequeño porcentaje de la población tiene la posibilidad de incorporarse a la sociedad informacional, entendida desde mi punto de vista como un espacio social que incluye a la comunicación como un campo laboral comunicacional en construcción. En este campo social lo que se ha puesto en juego es el dominio por el manejo, la organización, la reflexión y el tratamiento de la información que hasta ahora se ha venido caracterizando por su gran variedad de temáticas; la inmensa amplitud de radio de acción; por la velocidad de circulación a través de la red y por su disponibilidad ante cualquier usuario que desee echar mano de ella.

Sabemos que desde épocas pasadas, la posesión de la información tiene un valor fundamental para quienes detentar el poder. Desde entonces y a lo largo de los siglos, el poder político y el poder económico han llevado de la mano su dominio sobre la posesión y decisión de circulación de la información. No gratuitamente, los gobiernos del mundo han desarrollado alianzas y peculiares relaciones con las empresas de la comunicación masiva, que en el caso de México podemos ejemplificar sistemáticamente desde los tiempos de Porfirio Díaz a principios del siglo XX y que se ve específicamente representada en el bien conocido (por periodistas y comunicadores) "embute" o "chayote", es decir, una dádiva económica a cambio del silencio o la difusión de determinada información.

Como puede observarse, desde entonces hasta hoy en día, aún en esta sociedad informacional —como la llama Manuel Castells— el acceso a la información ha sido desigual, entonces de diferente manera que ahora, pero siempre favoreciendo a ciertos grupos sociales, económicos y culturales.

Ahora bien, de ese 3% de personas que en México tiene acceso a internet —según reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)— todavía en un porcentaje menor, circunscrito a aquellos dedicados a la comunicación, descansa la responsabilidad de darle orden y sentido al cúmulo de información que transita por la red de redes.

Este minúsculo porcentaje de profesionales dedicados a la comunicación por red, que particularmente he llamado "comunicadores multimediáticos" tienen como labor principal participar activamente como agentes fundamentales en un campo social en construcción. En este sentido su papel es básico para dar presencia en la red a países tercermundistas como México y para Latinoamérica en general: reafirmando, consolidando, integrando y re-integrando una identidad que rescate nuestros valores, tradiciones y raíces culturales en contrapeso ante la homogeneización cultural globalizada dominante, cuyo arbitrario cultural —en términos del sociólogo Pierre Bourdieu— responde a la visión de los países primermundistas en vías para que el sistema dominante encuentre caminos hacia la reproducción.

Otro aspecto que debemos tomar en cuenta en que al ser la comunicación por internet un campo social en construcción, existen agentes con fuerzas específicas que pretenden erigirse como agentes dominantes. Destaca el papel que han venido desarrollando en la red las corporaciones de comunicación masiva que, en su afán de reproducción de una cultura dominante legítima, su presencia en este nuevo medio se reduce a una extensión del papel que han jugado en el campo de la comunicación masiva. En esta tarea, los comunicadores han rebasado los límites que tradicionalmente imponían los géneros mediante la estructura y el lenguaje con el propósito de darle orden a la información, en su necesidad por representar la trama narrativa, escenográfica y gestual (Martín-Barbero, 20001). La forma de "decir la información" cobra inusitada importancia frente al contenido, donde lo que prevalece es el tratamiento y la capacidad argumentativa. Se trata a la información periodística, por ejemplo, como producto y se distribuye socialmente como mercancía. El uso que las grandes empresas mediáticas le dan al internet en la transmisión de información periodística, es como simple vitrina comercial.

En este aspecto las empresas periodísticas no han sido capaces de aprovechar las características del internet como un hipermedio interactivo y conectivo para lograr un tipo de comunicación distinto. La comunicación que se emprenda a través de la red no puede perder de vista que, a diferencia de los medios de comunicación masivos, del otro lado puede encontrarse un usuario que es capaz y tiene las herramientas para construir conjuntamente. Tampoco han aprovechado la potencialidad del espacio virtual para hacer de él un nuevo medio de comunicación capaz de abordar aspectos del campo de la información y del conocimiento, ignorados o imposibles de cubrir por los medios de comunicación tradicionales. La red ofrece posibilidades creativas amplias y diversas: su vínculo comunicacional con los usuarios es mucho más personal e interactivo, por lo tanto, la noción de público adquiere una dimensión distinta a la de los medios tradicionales; la oferta del medio no puede centrarse exclusivamente en la información, sino en la elección racional de la misma, en la orientación del usuario entre los bancos de datos, en la facilidad de búsqueda.

En este sentido el "comunicador multimediático" tal y como lo concibo juega un rol importante en este escenario. Se trata de un profesional que, como producto de su formación académica, debe ser capaz de trabajar en la construcción de inteligencias colectivas. Para ello hay que entender que las posibilidades de la inteligencia es la de dar orden y sentido a un cúmulo de información, emociones, encuentros y desencuentros permitidos, en este caso por el internet.

Por lo tanto, debe partir del hecho de que el receptor es potencialmente activo pues manifiesta en principio cierto interés e incluso puede expresarse como un experto. También debe considerar que en muchos casos el receptor proviene de un contexto cultural distinto, elemento fundamental en la concepción, producción y distribución de los mensajes.

Ante un usuario experto —como los hay muchos en red, pues no olvidemos que ellos han sido los principales edificadores— la diferencia del "comunicador multimediático" es que éste percibe al espacio cibernético como un espacio de interacción simbólica social que crece y se desarrolla continuamente puesto que está en constante construcción.

El "comunicador multimediático" —como ya se dijo— es un intérprete de toda la información y de la interacción simbólica expresada en la red y por lo tanto los percibe y analiza como manifestaciones culturales y sociológicas.

Por lo tanto, su formación académica claramente se enfoca, primero, hacia el conocimiento de las estructuras del poder en el espacio social, es decir, de las relaciones entre los grupos de poder y los medios que de algún modo han impuesto una visión de la cultura en torno a la cual se han gestado manifestaciones culturales e identidades sociales.

En segundo término, como resultado de las relaciones en el espacio social, deviene la configuración de campos donde la visión dominante de la cultura impone formas de concebir y producir comunicación. Por lo tanto, en su formación, el "comunicador multimediático" debe entender cómo se dan estos mecanismos de tal forma que sea concientemente capaz de romper con lo que tradicionalmente ha entendido por producción comunicativa. El trabajo por internet le asigna un sentido distinto a la labor de producción, es decir, a diferencia de amplias redes de profesionales, técnicos y rutinas de trabajo que tradicionalmente intervienen en la producción de comunicación masiva, el "comunicador multimediático" es un profesional que asume la responsabilidad en todo el proceso de tal forma que logre compenetrarse y comprender el comportamiento cultural que los usuarios generan en la interactuación como producto de la interactuación simbólica y que en este caso, van dado identidad a los grupos receptores.

En consecuencia, una tercer área de su formación debe orientarse hacia el conocimiento de las expresiones culturales y comunicativas de los grupos sociales así como de la producción simbólica de bienes culturales, donde se generan fenómenos sociológicos que el "comunicador multimediático" no puede perder de vista en torno, por ejemplo, a la configuración de identidades, la manera de hacer política y ejercer la democracia y la interrelación entre lo local y lo global.

En cuarto lugar aparece entonces, el conocimiento en torno al discurso de tal forma que permitan el conocimiento de la enunciación y topografía del discurso y pronuncie el énfasis en el análisis intertextual y contextual, elementos fundamentales en la generación del discurso.

A la vez que se plantean estas cuatro áreas como fundamentales en la formación académica del "comunicador multimediático", se considera que la técnica didáctica elemental en la impartición del conocimiento debe concentrarse principalmente en la investigación, pues éste es el elemento de experimentación que permitirá al alumno no solo conocer la teoría, sino aplicarla en casos concretos, en pocas palabras, la investigación es la herramienta que permite entrar en contacto con el conocimiento tanto teórico como práctico.

Y por último, otro aspecto básico que debe permear la formación sistemáticamente es la ética. Este elemento filosófico permitirá al estudiante entender su papel como comunicador pero también comprenderá el origen y trasfondo de los conocimientos teóricos y entonces, la aplicación de estrategias comunicaciones congruentes con las necesidades de producción simbólica reales de los integrantes en el proceso de comunicación.

Acercamiento a la formación académica de
"comunicadores multimediáticos" en México

En un acercamiento a la situación que en este aspecto vive México, fueron analizadas 64 escuelas de comunicación, elegidas porque son las únicas que en su momento presentaron página de internet. Este fue el criterio adoptado puesto que en principio se espera que las instituciones educativas donde se imparte la carrera de comunicación y que supuestamente están interesadas en el paradigma informacional, deben cuando menos manejar un mínimo de cultura digital, en este caso representado fundamentalmente por el internet. En cuanto a la formación académica de "comunicadores multimediáticos" el hipertexto juega un papel básico... es su material de trabajo, a través de la integración de imagen, texto y audio, de la superposición de ventanas y el manejo de ligas es como produce mensajes (además de los aspectos antes mencionados en la concepción y distribución de mensajes).

La base de datos consultada*1 registra un total de 240 instituciones, entre las cuales 178 son privadas y solamente 58 son públicas. De los 64 sitios de internet de instituciones de educación superior analizadas, 41 corresponden a instituciones privadas y 23 a instituciones públicas. De estas instituciones, se registraron 20 nombres diferentes bajo los cuales se denomina a la carrera, tales como: comunicación; ciencias de la comunicación; comunicación audiovisual; comunicación corporativa; comunicación social; comunicación y publicidad; comunicación y relaciones públicas; comunicación y tecnologías educativas; periodismo; publicidad y comunicación; comunicación organizacional; medios masivos de comunicación; comunicación e información; ciencias de la información y de la comunicación; comunicación académica; periodismo y comunicación; comunicación visual; comunicación multimedia; comunicación humana y ciencias y técnicas de la comunicación.

Este aspecto es fundamental pues desde la nominación de la carrera ya se plantea una propuesta curricular, que en casos como comunicación organizacional y comunicación corporativa excluyen la posibilidad que en sus planes de estudio contengan materias relacionadas con las nuevas tecnologías, particularmente el internet, pasando por alto que a través de la red las empresas más grandes del mundo, por ejemplo, no solo se comunican o establecen contacto con la sociedad, sino que además a través de la producción cultural eclipsan la producción física en el comercio y el intercambio mundial.

En términos generales se observó que la mayoría de los planes de estudio no terminan de asimilar a la era del conocimiento donde la lógica del capitalismo se centra en la producción cultural como forma económica dominante, donde el mayor y diverso acceso a experiencias y recursos culturales retroalimentan nuestra existencia psicológica, aspecto considerado igual de importante como mantener la propiedad. En esta sociedad la preocupación principal ya no se centra en la producción de bienes como principal actividad económica y el medio para alcanzar el éxito.

Otra conclusión que engloba a los planes de estudios de la carrera, es que limitan el uso de nuevas tecnologías al empleo general de la computadora y en algunos casos, a la aplicación digital en la producción radiofónica, televisiva y, en el mejor de los casos, cinematográfica. Sin embargo, el internet no se aplica ni se analiza, más que como un tema cualquiera, desde el punto de vista teórico, y como simple fuente de información, desde el punto de vista práctico.

Aún en los temarios teóricos donde se reflexiona sobre el internet, en la mayoría de los casos no se piensa en él como el medio a través del cual cada vez más trabajos físicos y mentales, tanto en trabajos repetitivos como aquellos de alta complejidad conceptual se realizarán a través de una máquina inteligente on line, independientemente de que algunos, los más pesimistas consideren que el internet no será significativamente importante en la vida social.

Por otro lado, están las instituciones —las menos— que sí han fomentado el uso de la tecnología y que incluso la consideran fundamental en la formación de sus estudiantes de comunicación para desempeñarse como comunicadores multimediáticos", sin embargo, el problema que han enfrentado y que se ve claramente reflejado en sus planes de estudio, es considerar a la tecnología valiosa en sí misma, sin ningún tipo de reflexión ética al respecto. Piensan en el medio por encima del objetivo para el cual sirve, sin tomar en cuenta que la tecnología no es neutra y que a lo largo de la historia de la humanidad ha servido a determinados fines y grupos socio-económicos.

Aún cuando este trabajo de investigación se encuentra a la mitad del camino por recorrer, la propuesta que se pretende formular se encamina hacia un planteamiento que resignifique el avance tecnológico desde la dimensión cultural y social donde, repito, la comunicación juega un papel central. Desde esta perspectiva, el internet se distingue como la nueva tecnología a analizar en este trabajo puesto que se considera como el sistema técnico por excelencia, edificado dentro de un espacio social dominante donde la comunicación no solo es técnica, sino interrelación, intermediación, interacción entre los agentes que construyen la vida social, cultural y política.

1 La base de datos consultada por ser hasta este momento la más completa que ha sido publicada es la de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), organismo civil que conjunta y regula a este tipo de instituciones en México. Aparentemente el Consejo Nacional de Escuelas e Investigadores en Ciencias de la Comunicación (CONEICC) ha venido realizando un trabajo mucho más cuidados en la contabilización y registro de escuelas de comunicación en México, sin embargo aún no publica los resultados.

__________________________
Fuentes documentales generales:

- Andión, Mauricio (1997). Tiempos de Hipermediación: de la comunicación social y sus virtuales tendencias en Códigos, ¿Qué haremos los comunicólogos en los años 2000?, en Cuadernos de Comunicación n° 4, vol. I, año 8, abril.
- Andión, Mauricio (1993). La carrera de Comunicación en Xochimilco: evaluación comprensiva del proceso curricular en una escuela de Comunicación, Tesis de Maestría en Ciencias con especialidad en Educación, Centro de Investigación y Estudios Avanzados, IPN, México.
- ANUIES (2002). Base de datos de instituciones educativas.
- Bourdieu, Pierre (1999). El espacio de los puntos de vista, en Bourdieu, Pierre (dir.) La miseria del mundo, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
__________ y Löic Wacquant (1995). Respuestas por una antropología reflexiva, Grijalbo, México.
___________ y Löic Wacquant (1992) Cosas dichas, Gedisa, España.
___________ (1991 b). El sentido práctico. Taurus Humanidades, Madrid.
___________ (1987). Los tres estados del capital cultural, en Sociológica, UAM-Azcapotzalco, año 2, n° 5, México.
- Castañeda, Eduardo (2000). La tradición del oficio, como base del periodismo en línea, en Sala de Prensa, n° 25, año III, vol. 2, noviembre, www.saladeprensa.org/art163.htm, Ciudad de México.
- Castells, Manuel (1999). La era de la información. La sociedad en red, vol. I, Siglo XXI, México, 1999.
_______________ (2001). La era de la información, Siglo XXI, vol. II, México.
_______________ (2001). La era de la información, Siglo XXI, vol. III, México.
- Fernández Hermana, Luis Ángel (2000 a). Mucha gente junta, algo barrunta, en www.enredando.com, n° 232, 12 de noviembre, Barcelona.
- Fernández Hermana, Luis Ángel (2000 b). La ética de los nuevos comunicadores. www.enredando.com, n° 237, 17 de octubre, Barcelona.
- Fernández Hermana, Luis Ángel (2000 c). Periodista multimedia. www.enredando.com, n° 243, 28 de noviembre, Barcelona.
- Fernández Hermana, Luis Ángel (2000 d). Las 6w+2H de los nuevos medios. www.enredando.com, n° 244, 5 de diciembre, Barelona.
- Kerckhove, Derrick de (1999). La piel de la cultura, Gedisa, Barcelona.
- Kerckhove, Derrick de (1999). Inteligencias en conexión: hacia una sociedad de la web, Gedisa, Barcelona.
- Lévy, Pierre (1998). Construir la inteligencia colectiva, en Ramonet, Ignacio (ed.). Internet, el mundo que llega, Alianza Actualidad, Madrid.
- Martín-Barbero, Jesús (2001 a). Seminario de doctorado, UNAM-FCPyS, Doctorado en Ciencias de la Comunicación, noviembre, Ciudad de México.
- Passeron, Jean-Claude (1983). La teoría de la reproducción social como una teoría del cambio: una evaluación crítica del concepto de "contradicción interna", en Stern, Claudio(dir.), Estudios sociológicos, Colegio de México, vol. I, n° 3, septiembre-diciembre, México.
- Ramonet, Ignacio (2001). Comunicación contra información, en Sala de Prensa, n°30, año III, vol. 2, abril, www.saladeprensa.org/art210.htm, Ciudad de México.
- Rifkin, Jeremy (2000). La era del acceso, Paidós, Barcelona.
- Trejo, Delarbre Raúl (2002 a). Vivir en la sociedad de la información. Orden global y dimensiones locales en el universo digital, Organización de Estados Iberoamericanos, www.campus-oei.org/revista.
- Trejo, Delarbre Raúl (2002 b). Internet, la gran conversación. Comunicación tradicional y comunicación virtual en el universo de la red de redes, ensayo para aparecer en la revista Iberoamericana, del Ibero-Amerikanisches Institut, Berlín.
- Trejo, Delarbre Raúl (1996). La nueva alfombra mágica, Diana/Fundesco, México.
- Wolton, Dominique (2000). Internet ¿y después?, Gedisa, Barcelona.


* Caridad García Hernández es candidata a doctora en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y profesora de tiempo completo en el Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. Esta comunicación fue presentada en la IV Bienal Iberoamericana de Comunicación (sociedad, información y conocimiento) realizada en San Salvador el entre el 17 y el 19 de septiembre de 2003, la cual se reproduce en SdP con la autorización de los organizadores.


Tus comentarios, sugerencias y aportaciones
nos permitirán seguir construyendo este sitio.
¡Colabora!



| Volver a la página principal de SdP |
|
Acerca de SdP | Periodismo de Investigación | Etica y Deontología |
|
Derecho de la Información | Fuentes de Investigación |
|
Política y gobierno | Comunicación Social | Economía y Finanzas |
|
Academia | Fotoperiodismo | Medios en Línea | Bibliotecas |
|
Espacio del Usuario | Alta en SdP |
|
SdP: Tu página de inicio | Vínculos a SdP | Informes |
|
Indice de Artículos | Indice de Autores |
|
Búsqueda en Sala de Prensa |
|
Fotoblog |

© Sala de Prensa 1997 - 2008


IMPORTANTE: Todos los materiales que aparecen en Sala de Prensa están protegidos por las leyes del Copyright.

SdP no sería posible sin la colaboración de una serie de profesionales y académicos que generosamente nos han enviado artículos, ponencias y ensayos, o bien han autorizado la reproducción de sus textos; algunos de los cuales son traducciones libres. Por supuesto, SdP respeta en todo momento las leyes de propiedad intelectual, y en estas páginas aparecen detallados los datos relativos al copyright -si lo hubiera-, independientemente del copyright propio de todo el material de Sala de Prensa. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de Sala de Prensa sin la autorización expresa del Consejo Editorial. Los textos firmados son responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente el criterio institucional de SdP. Para la reproducción de material con copyright propio es necesaria, además, la autorización del autor y/o editor original.