Sala de Prensa

60
Octubre 2003
Año V, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Discurso periodístico y humor:
la construcción del género

María Ximena Ávila *

Si bien es cierto que el humor se ha presentado en general como una zona de subversión del discurso, como un lugar desde donde se transgreden las generales de la ley, es cierto también que una lectura historizada y nominal del humor y los humoristas muestra que las formas de lo que se llama "el discurso humorístico" son también, y a pesar de sí mismas, un lugar de poder.

Aclaremos que, desde el punto de vista arqueológico, el humor se muestra como la contraparte del efecto triunfal del discurso hegemónico.

Pero si bien el humor pone en duda lo que en una sociedad funciona como verdadero y basa su política en la trasgresión y el escepticismo, lo más notable es que en relación con lo femenino ha operado como un sistema de exclusiones, en el sentido de que, hasta hace poco tiempo, las mujeres en el humor eran personajes dibujados por hombres y hasta aquellas que se manifestaban en su sesgo más transgresor –pensemos en Mafalda– pasaban por la mirada del sujeto masculino, lo cual viene a demostrar, nuevamente en el terreno de los discursos, que la diferencia sexual es, más allá de lo biológico, una construcción sociocultural.

Justamente, el humor de Maitena viene a subvertir la tradición del humor gráfico argentino en tanto discurso hecho por sujetos masculinos. (Maitena es una de las humoristas argentinas más personales. Publica en el diario El País de Madrid, en La Nación, en la revista femenina Para Ti y en varios periódicos provinciales de la Argentina, como La Voz del Interior de Córdoba. Sus historietas también pueden leerse en cuatro libros editados, que la afianzaron como una de las voces más críticas sobre el universo femenino. Sus textos y dibujos se entrometen en la intimidad de la mujer: con sus amigas, sus amantes, sus maridos, su vanidad, siempre desde un humor que se origina en los quiebres, rupturas y crisis sociales.)

La aparición del sujeto femenino como "humorista" crea nuevos umbrales de visibilidad y más aún cuando estas manifestaciones emergen en periódicos de tiradas masivas y no sólo se restringen a la circulación en revistas cuyo público está claramente definido como femenino.

Como sostiene María Teresa Dalmasso: "Los medios masivos cumplen un rol fundamental en la representación, discursión y sobre todo visibilización de estas transformaciones, sus avances y retrocesos, los conflictos y resistencias que desencadenan" (2001:17).

Al atravesar la barrera de la exclusión genérica, la viñeta incorporada diariamente al periódico se convierte en el lugar desde donde se puede constatar la transformación de la condición de lo femenino.

Si bien el humor gráfico es generalmente un discurso ubicado en los márgenes del periódico, a su vez construye sus propios márgenes y sus propios sistemas de exclusiones. Esto corrobora la idea ya dicha muchas veces, de que el orden de los signos se corresponde con el orden social en el que están insertos, una vinculación intersistémica entre el mundo de los lenguajes y la naturaleza de lo social.

El discurso hegemónico, conservador, redundante y "serio" que ubicamos en el centro del sistema cultural, deja ver no sólo una periferia donde se ubican los otros discursos, los "no serios" (entre ellos, el humorístico), sino también como en un despliegue múltiple, la periferia de la periferia (humor hecho por mujeres), y se muestra como un sustrato articulador de las manipulaciones y ejercicios de poder en el orden social.

Es justamente, en los puntos de fuga del discurso, en sus fisuras y fallas, donde pueden leerse las intromisiones subversivas de otro lenguaje, otro sujeto y otra escena.

Humor y género

Desde el humor, las marcas del género definen un entramado de relaciones discursivas en el que las mujeres nos dan otra versión de la historia oficial, otras palabras en donde leer la construcción del mundo social.

En el terreno de los discursos, como dijimos anteriormente, la diferencia sexual es una construcción sociocultural. En el discurso del humor gráfico, específicamente, Maitena rectifica la figura de la mujer en un medio casi vedado para el género, creando nuevos espacios de construcción social. Además, sus manifestaciones en los medios masivos de comunicación acaba con la limitación de la mujer de publicar sólo en revistas cuyo público está claramente definido como femenino.

El conflicto de género (masculino–femenino) también saca a relucir la diferencia entre yo y el otro, aunque sabemos que actualmente hombres y mujeres comparten más atributos que antes. Estos atributos han perdido en gran medida su cualidad definitoria de género, porque otros sujetos se han reconocido en otras identidades sexuales cuya movilidad hace posible combinaciones que desbordan en mucho el esquema dualista tradicional.

En términos históricos y sociológicos, si hablamos de desigualdad, hablamos en primera instancia de mujeres. Podríamos pensar inicialmente en una serie de lugares de pertenencia, zonas asignadas a lo femenino: la casa, el salón, el aula, la oficina, la fábrica, según las diferencias ya no sólo de sexo sino también de clase.

Como en el siguiente ejemplo donde tomándose un café una mujer le pregunta a otra:

– ¿En serio a vos ser madre y trabajar no te llena de culpa?

Y la otra mujer responde:

– No. ...Sólo tengo la permanente sensación de que cada vez que estoy haciendo algo, debería estar haciendo otra cosa.... (La Voz del Interior 1/8/2003)

Aquí la zona asignada históricamente a la mujer, en este caso la casa y la crianza de los hijos, convive con el aspecto laboral y profesional de la misma manifestando irónicamente una supuesta contradicción. El humor muestra de manera irónica y crítica una situación-sensación a la que constantemente se ve sometida socialmente, aunque sea de manera implícita, la mujer-mamá-trabajadora.

En las viñetas elaboradas por Maitena y denominadas "Superadas" es posible analizar y explicar los procesos socioculturales de producción de la diferencia y la exclusión genérica, una "política libertaria" (Flores, 2000) que, al mismo tiempo, también señala las propias contradicciones del género. Como en este ejemplo donde se encuentran dos amigas en la que supuestamente la más "superada" le cuenta a la otra un enfrentamiento en su trabajo:

– Entonces fui y le dije que estaba harta de mezclar mis emociones en las relaciones de trabajo y que ya no soportaba más ser considerada una loca, una tonta o una pobre mina...

Y la amiga le responde:

– ¡Muy bien, muy bien! ¿y por qué pensás que igual no va a cambiar nada?

Responde la primera:

– Porque se lo dije llorando... (La Voz del Interior 10/7/2003)

La contradicción aparente muestra en realidad la dificultad de las relaciones no sólo entre los sexos sino también las laborales y la ironía fina que sustenta la denominación de las viñetas: "Superadas", apunta a una crítica de la desigualdad, pero también de los modelos culturales que la mujer asume voluntariamente (por ejemplo el llanto como signo de debilidad). En realidad, el humor muestra no sólo el revés de la trama, sino los puntos en los que ésta se deshace, se ahueca y muestra sus propias contradicciones ideológicas.

La familia, el trabajo, el amor, el sexo, los hijos, los padres y los abuelos: todo cabe en el mundo de Maitena, pero su visión es única porque en sus viñetas lo que triunfa es el punto de vista de la mujer de hoy. Los tiempos cambian, pero las relaciones importantes de nuestra vida siguen estando ahí, y aún lloramos delante de un teléfono que no suena, aún sentimos el placer de ser deseadas y a menudo pecamos de ingenuidad. Ese es el mundo que retrata Maitena, y en sus historias la ironía y la ternura andan de la mano, convirtiendo el humor en una lección de supervivencia

Humor e identidad: la construcción del otro

En una perspectiva antropológica, el problema de la otredad está también vinculado inseparablemente al de la identidad, es decir a un proceso de apropiaciones históricamente situadas que confieren sentido a un grupo social y le dan estructuras significativas para asumirse como unidad. Desde esta posición, las identidades –sobre todo las colectivas– son necesariamente heterogéneas y remiten a la noción de otredad.

Marc Augé, trabajando justamente sobre la disolución de las identidades modernas, señala que "no hay identidad en sí, ni únicamente para sí. Identidad y alteridad están ligadas en una relación dialéctica" (1993:35)

El "otro" podrían ser muchos y diferentes y Augé los distingue apropiadamente:

* el otro como "ellos", en oposición a un nosotros identitario (nosotros, los argentinos)

* el otro interno a la cultura, que instituye un sistema de diferencias que puede ser sexual, de clase, económico, político, cultural, etc. (las mujeres, los clientes, los alumnos, los pobres, los enfermos, los locos, los artistas, etc.)

* el otro íntimo, que no debe confundirse con el anterior, y que –como señala Augé– está presente en todas las culturas y cuya representación universal responde al hecho de que toda individualidad absoluta es impensable. "La alteridad esencial o íntima" es también representativa de una cultura.

Particularmente en el discurso del humor, el otro es alguien de quien nos reímos, que puede ser otros diferentes u otros/nosotros mismos.

Si bien las valoraciones de lo propio y lo ajeno están sujetas a cambios históricos y en situaciones diferentes, yo y el otro, lo propio y lo de los otros cambian de posición, el humor deja ver cómo en una misma época, distintos estratos culturales construyen el mundo de manera diferente.

Si tomamos al lenguaje como el lugar en donde se construye nuestro mundo íntimo, ligado siempre a ese otro mundo con el que interactuamos permanentemente, entonces en sus usos veríamos reflejados la presencia del otro como "palabra ajena", palabras cargadas de evaluaciones y de historia, palabras que no pierden su fuerza dialógica aunque sean utilizadas en nuevas situaciones y contextos que las desvían de su uso primario.

Por ejemplo, en textos de humor gráfico como los que consideramos en esta comunicación, el discurso está sostenido sobre voces de otros (que generalmente toma en sentido irónico o paródico) e incorpora la palabra de los hablantes de la vida cotidiana como "palabra ajena".

Utilizando un lenguaje complejo, las viñetas echan mano de todo tipo de discursos en circulación y propone las combinaciones más insólitas en su negativa a asumir un sólo punto de vista o un sólo sentido, mostrando la verdad relativa de las cosas que una sociedad nombra.

Como ejemplo más actual de la sociedad argentina, tomamos una viñeta de Maitena, en la que se percibe claramente ese "otro", en este caso "otro–el país donde ella misma vive", construido a partir del discurso metafórico de la vida cotidiana.

Frente a frente dos mujeres conversan. Dice una:

– ...porque una de las características de este país, siempre fue la movilidad social, el hijo de un taxista podía ser médico y un cadete podía terminar como gerente...

Y la otra responde:

– Si es por eso, movilidad social sigue habiendo... el hijo de un médico puede ser taxista y un gerente puede terminar como cadete... (La Voz del Interior 12/6/2003)

En este caso, el otro (país que yo quería ), y por lo tanto, objeto de deseo, se construye con metáforas y comparaciones que, provenientes de la vida cotidiana, tienen una fuerte carga social y valorativa, y son entendibles en el contexto de esta misma vida cotidiana argentina: "movilidad social", "de taxista a médico", "de cadete a gerente"

La inversión paródica renueva el proceso nunca acabado de una palabra a dos voces, cuyo efecto humorístico, mantiene la construcción anafórica e invierte la carga semántica: "de médico a taxista", "de gerente a cadete".

Las comparaciones muestran una situación cultural en la que "el otro" (el país que yo quería) expresa una posibilidad fracasada. El recurso al humor es ciertamente un modo menos doloroso de decirla y da sustento a la tensión del quiebre para hacerla tolerable. A la vez, en condiciones sociocultrales de crisis compartida e ideales fracasados, apela a un "otro/a" social en idéntica situación.

Bajtín (1986) y, más aún, Lotman (1995) señalarían los umbrales, las fronteras externas al texto, en las que se advierten claramente las operaciones de traducción posibles: "vida cotidiana–texto humorístico" y las fronteras internas en las que la traducción se vuelca en el lenguaje del humor gráfico y se muestra como un diálogo estratégico e ideologizado de la experiencia de la mujer en nuestras sociedades.

__________
Bibliografía:

- AUGE, Marc; (1993) Los "no lugares". Espacios del anonimato. Ed. Gedisa, Barcelona.
- BAREI, S y otros (2000) La Argentina Humorística. Ferreira Editor.Córdoba.
- BAJTIN, Mijail;(l985) Estètica de la creaciòn verbal. Ed. Siglo XXI. Mèxico.
- –––––––––––––––: (2002) Yo también soy. (Fragmentos sobre el otro). Ed, Taurus, Madrid.
- DALMASSO, M.T.–BORIA,A; (2003) Discurso social y construcción de identidades: mujer y género. Ed.CEA, UNC. Córdoba.
- FLORES, A. (2000) Políticas del humor. Ferreira Editor. Córdoba.
- LAKOFF, G. Y JOHNSON, M.; (1998) Metáforas de la vida cotidiana. Ed. Cátedra, Madrid.
- LOTMAN, L. (1995) La semisofera I. Ed. Frónesis, Valencia.


* María Ximena Ávila es docente de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina. Esta comunicación fue presentada en la IV Bienal Iberoamericana de Comunicación (sociedad, información y conocimiento) realizada en San Salvador entre el 17 y el 19 de septiembre de 2003, la cual se reproduce en SdP con la autorización de los organizadores.


Tus comentarios, sugerencias y aportaciones
nos permitirán seguir construyendo este sitio.
¡Colabora!



| Volver a la página principal de SdP |
|
Acerca de SdP | Periodismo de Investigación | Etica y Deontología |
|
Derecho de la Información | Fuentes de Investigación |
|
Política y gobierno | Comunicación Social | Economía y Finanzas |
|
Academia | Fotoperiodismo | Medios en Línea | Bibliotecas |
|
Espacio del Usuario | Alta en SdP |
|
SdP: Tu página de inicio | Vínculos a SdP | Informes |
|
Indice de Artículos | Indice de Autores |
|
Búsqueda en Sala de Prensa |
|
Fotoblog |

© Sala de Prensa 1997 - 2008


IMPORTANTE: Todos los materiales que aparecen en Sala de Prensa están protegidos por las leyes del Copyright.

SdP no sería posible sin la colaboración de una serie de profesionales y académicos que generosamente nos han enviado artículos, ponencias y ensayos, o bien han autorizado la reproducción de sus textos; algunos de los cuales son traducciones libres. Por supuesto, SdP respeta en todo momento las leyes de propiedad intelectual, y en estas páginas aparecen detallados los datos relativos al copyright -si lo hubiera-, independientemente del copyright propio de todo el material de Sala de Prensa. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de Sala de Prensa sin la autorización expresa del Consejo Editorial. Los textos firmados son responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente el criterio institucional de SdP. Para la reproducción de material con copyright propio es necesaria, además, la autorización del autor y/o editor original.