WEB PARA PROFESIONALES DE LA
COMUNICACION IBEROAMERICANOS
A R T I C U L O S
La Sociedad de la Información y
el futuro de los diarios en Internet:
Hacia
el establecimiento de las
características como medio
Manuel
Frascaroli *
Los
diarios se enfrentan a un escenario cada vez más
competitivo, donde el contexto de medios está
cambiando, fundamentalmente fruto de la
introducción de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC). Ese nuevo
entorno conocido como la Sociedad de la
Información trajo un nuevo desafío para las
empresas periodísticas que editan diarios:
Internet. Amenaza o oportunidad para los diarios
es la pregunta que se presentó tempranamente y
forzó a sus editores a desarrollar versiones
digitales de las ediciones impresas, aunque con
el tiempo se exigió algo mas que eso y requirió
cierta especificidad en el lenguaje para publicar
en Internet, y con ello nuevos interrogantes y
algunas tendencias. Planteamos la necesidad de
abordar esas especificidades y precisar su
naturaleza y funcionalidad a partir de las
experiencias de algunos diarios argentinos.
1.
La sociedad de la información
El entorno
socio-económico de las empresas editoras de
diarios es crucial como condicionante del
desarrollo de los periódicos como empresas
informativas en una época dada. Así, el
contexto de las sociedades occidentales de las
últimas dos décadas cada vez se ajusta más a
lo que se conoce como Sociedad de la
Información, una organización social donde las
tecnologías de la información y la
comunicación tienen una creciente importancia.
A principios de
los años 80, el profesor japonés Yoneji Masuda
introdujo la expresión en su libro "The
Information Society as a post-industrial society",
y desde ese momento se ha utilizado en un mismo
sentido. Pero no fue sino hasta la década del
noventa cuando el desarrollo de las tecnologías
de la información y la comunicación (TIC) y su
ya amplia implantación en los países
desarrollados como en los mas avanzados de los
denominados en desarrollo generalizó su uso
hasta el punto de existir casi un consenso
entorno al mismo. Justamente esta relevancia cada
vez mayor que fue adquiriendo dentro de las
economías nacionales llevó a algunos gobiernos
a advertir la necesaria toma de políticas
planificadoras para encarar y promover su
desarrollo. En este sentido la Unión Europea
adoptó el término y comenzó con su
utilización sistemática a partir del informe
Bangemann en 1994. Allí, el concepto Sociedad de
la Información se emplea para referirse a los
medios que precisan los países miembros de la
Unión Europea para aprovechar al máximo las
posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías
para procesar, almacenar y transmitir
información, sin restricciones de distancia,
tiempo, cantidad y formato.1
En todo caso
surge una oposición conceptual e ideológica
entre las expresiones Sociedad de la
Información y otras como Economía
Digital (e-economy) implantada desde los
Estados Unidos y siempre a partir de las
implicancias por el uso de las TIC. No obstante,
con el término Sociedad de la Información se
busca reconocer el impacto que aquellas
tecnologías tienen sobre las formas de
organización social, más allá de la
económica. Esta concepción de lo que se
entiende por Sociedad de la información también
se refiere a un proceso de cambio en las
vertientes sociales y culturales; de allí que la
mayoría de las definiciones que han aparecido
para clarificar el contenido del concepto recogen
la idea de que los cambios se producen en todos
los ámbitos de la vida de los países y sus
sociedades civiles y no sólo en el medio
económico.
Según Castells2 los rasgos más
significativos de la Sociedad de la Información
están determinados por las siguientes
características de las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC): la
producción y consumo de información, que es
posible porque estas tecnologías permiten
elaborar, almacenar y distribuir volúmenes
crecientes de información; y los cambios se
producen en todos los ámbitos de la sociedad
porque las TIC tienen una gran capacidad de
penetración. En efecto, son aplicables a todas
las actividades económicas y sociales, y
permiten un elevado grado de interconexión entre
los distintos elementos del sistema gracias a la
convergencia de las diferentes tecnologías. De
esta forma, pueden desarrollarse redes de una
complejidad y extensión creciente, capaces de
superar cualquier barrera temporal y espacial.
Pero Internet no
puede escapar a las lógicas sociales ni a las
desigualdades entre países ricos y pobres, ni en
cuanto al contenido de la información o al
acceso a la misma. Las diferencias se hacen
ostensibles entre las infraestructuras de
telecomunicaciones que posibilitan el desarrollo
y acceso a la sociedad de la información, el
costo del equipamiento informático y la
diferencia en las tarifas de conectividad y
acceso a la red.
El coordinador
regional de Latinoamérica del Banco Mundial,
Eloy Vidal, señaló que el futuro de la Sociedad
de la Información en la región se presenta
"triste y negro" debido a la
desaparición de los monopolios estatales-
anteriores, la exclusividad del tráfico
internacional de otras potencias y las
dificultades para que las empresas nacionales
instalen sus propias redes.3 Asimismo, apuntó a que
el futuro dependerá de la capacidad para
incentivar en Iberoamérica la
"construcción de una red nueva", la
"cooperación" entre los operadores
para perseguir su "consolidación",
así como las estrategias de incentivos y
recursos para impulsar la "educación
científica y tecnológica" en la región.
No parece ser así ya que Latinoamérica si bien
no domina las TIC ni tiene un protagonismo
ineludible en la sociedad de la información,
tiene un desarrollo intermedio, especialmente en
algunos casos.
Según un
informe publicado por el "Financial Times"
sobre datos de la OCDE,4 donde se exponen sobre
los 25 países con más posibilidades de triunfar
en la economía del conocimiento del nuevo
milenio y en la sociedad de la información, no
aparece ni un sólo país hispano, ni siquiera
España o la Argentina, aunque ambos países
tienen ciertas ventajas que tampoco los relegan
al final de la lista y se encuentran en una
posición intermedia cercana a los líderes en la
materia. El reporte "The Global
Information Tecnology Report 2001-2002"5 contiene el índice de
acceso a la red, una valoración comparativa de
la capacidad de los países para explotar las
oportunidades ofrecidas por las TIC. En él EEUU
ocupa el primer lugar, España el puesto 26
(primero entre los países iberoamericanos) y la
Argentina el lugar 32, (segundo entre los países
del mismo entorno hispanoamericano). En el mismo ranking
Uruguay se coloca en el puesto 37, Brasil en el
38 y Méjico en el 44, aunque llama la atención
que países como Estonia y Eslovenia ocupen los
puestos 23 y 29 respectivamente. Igualmente en el
ranking de países según el costo de acceso a
Internet del 2001, España ocupa el lugar 25 y la
Argentina el numero 31 por el promedio anual del
costo por 20 horas al mes a un proveedor de
acceso (ISP por sus siglas en inglés). De igual
forma en el ranking de los diez primeros países
de América Latina en el "Indice de la
Sociedad de la Información"6 la Argentina ocupa el
primer lugar.
Una de las
dificultades comunes a ambos países sería el
escaso número de computadoras, razón
entre otras- por la cual se ralentizó el
crecimiento de población con acceso a Internet.
Como lo estimó Fernando Pardo, presidente de la
Asociación Española de Comercio Electrónico
(Aece): "mientras no crezca el parque
de ordenadores no aumentará el número de
internautas".7 Panorama similar y más
agudo se presenta en la Argentina y
Latinoamérica donde todavía es más pronunciada
la escasez de equipos informáticos y los
ciudadanos tienen que apelar a otras estrategias
para navegar en la red, como recurrir a lugares
de acceso público a Internet, un fenómeno
propio a países que tienen algún tipo de
déficit en el parque informático.
El acceso a
Internet desde lugares públicos fue creciendo en
la Argentina: cibercafés, locutorios,
"cybers", entre otras variantes, cubren
la demanda de miles de usuarios que no ingresan a
la Red desde su casa o desde el trabajo, los
principales puntos de conexión. Según un
estudio privado de D'Alessio IROL el
8% de los navegantes (unas 250.000 personas) se
conectan desde locutorios y cybercafés. Estos
locales que florecieron en todo el país ya
ocupan el tercer lugar en cuanto a puntos de
acceso a Internet, desplazando a los centros
educativos.8 El público que reciben
es variado: están las personas que no tienen
otra opción por razones económicas y no poseen
computadoras, o las que teniendo en su hogar
deben realizar actividades que los mantienen
fuera del hogar y necesitan consultar por ejemplo
su correo electrónico. Por otra parte, están
los usuarios que, aunque tienen una conexión a
Internet doméstica o laboral, concurren a estos
lugares porque en casa la velocidad de
navegación es menor, o porque en el trabajo
tienen restricciones de uso. Y también están
los que van al llamado "cyber"
una mezcla entre local de videojuego y
cibercafé, donde se practican los juegos
en red.
En realidad,
Internet y la Sociedad de la Información tienen
muy poco de mundial. Tan sólo una de cada 20
personas dispone de acceso a la Red, la mayoría
en América del Norte (47%) y Europa occidental
(28%). Solamente en Manhattan existen más
líneas de teléfono que en todo el continente
africano: 14 millones, e inclusive dentro de las
grandes ciudades desarrolladas, especialmente en
Japón y Estados Unidos, el uso de la Red se
polariza cada vez más entre ricos y pobres,
entre grupos étnicos diferentes y entre grupos
de diferente edad. Difícilmente la informática
y el acceso a Internet sirven de algo cuando se
trata de zonas con tasas de analfabetismo que
rozan, en algunos casos, el 50 por ciento. La
diferencia socioeconómica existente entre los
países tecnológicamente más desarrollados y el
resto se la conoce ya como la brecha digital,
disparidad documentada por la consultora IDC
en el informe "Digital Planet 2000" a
petición de la Witsa, una agrupación
internacional que representa a 41 asociaciones
sectoriales de las TIC de todo el mundo.9
Según un
informe de la medidora Sossen, el mapa de
conexiones a Internet por distribución
geográfica y nivel socioeconómico coincide
exactamente con la realidad: los barrios de
ingresos más altos tienen casi el doble de
conexiones a Internet que los de ingresos más
bajos. El estudio realizado sobre la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, arroja que el 30% de
los hogares de la ciudad cuenta con conexión a
Internet y que más de la mitad de las viviendas
de la ciudad tiene al menos una computadora en su
casa.10 Porcentaje que alcanza a
un 23% del total de viviendas, si se considera un
promedio nacional, según otro estudio de D'Alessio/Irol,
realizado en noviembre de 2001.11 Ello significaría que
en poco más de 2 de las 10 millones de viviendas
que hay en la Argentina, al menos un miembro del
grupo familiar se conecta habitualmente a
Internet, que tiene una creciente influencia en
los hogares argentinos y ha experimentado un
mayor crecimiento en las ciudades del interior
durante el año 2001.
Ese contexto
señalado, de condiciones tecnológicas y de
desarrollo económico particulares constituye una
variable de gran influencia en los escenarios en
que tiene una empresa periodística que edita
diarios no solo en el presente sino que va
adquiriendo cada vez mayor importancia, relación
que puesta en evidencia propicia iniciar el
debate sobre la Sociedad de la Información y el
papel que habrán de jugar los diarios en ella.
2.
Internet y los diarios
La introducción
de la informática supuso un importante cambio,
pero fue, sin dudas, la digitalización la que ha
facilitado la diversificación de formatos. Y es
precisamente la digitalización la que hace que
la empresa periodística pueda intervenir con
éxito en el escenario de los nuevos medios (
Xosé López, 1999:U). A pesar de que podemos
denominarla como toda una revolución, la
digitalización todavía es reciente y como casi
todo desarrollo tecnológico se implantó primero
en aquellas economías de los países centrales
donde normalmente tienen lugar dichos
desarrollos, para luego ir trasladándose
paulatinamente al resto de los países. En este
sentido es oportuno recordar que el proceso de
introducción de la informática en las empresas
de prensa apenas comenzó en 1972 cuando se
instaló la primera redacción electrónica en un
diario de Florida (EEUU); no obstante podemos
decir que la aplicación de tal herramienta
habría de generalizarse en la Argentina recién
dos décadas después.
Las
posibilidades ciertas de representar una
operación comercial interesante para las
empresas periodísticas y de comunicación en
general en principio están dadas por la magnitud
del mercado, y esto está íntimamente
relacionado con el alcance y disponibilidad de
las tecnologías de la Información y
Comunicación existentes, a saber: parque
informático de un país o un mercado y
plataformas de acceso a la denominada
"autopista de la información". Entre
ellas encontramos a las conexiones dial up o
telefónicas, por aire, por cable o cablemodem o
banda ancha como se conocen- y aquellas con
mayor capacidad de transportar información aún
como las líneas dedicadas y RDSI. Como así
también entre los distintos factores que
influyen en su desarrollo está el marco
regulatorio de la actividad, las tarifas
utilizadas y el desarrollo de las
infraestructuras de comunicación por un lado y
el conocimiento y acceso a las herramientas
informáticas por otro.
Según las
últimas estimaciones del año 2001 en la
Argentina utiliza habitualmente los servicios de
Internet un 10 por ciento de la población,
aunque unos 248 mil usuarios de aquellos más de
3 millones y medio de internautas, acceden desde
lugares públicos como cibercafés y locutorios.12 Esta cantidad de
navegantes representaría la cobertura de
aproximadamente un cuarto de los 10 millones de
hogares argentinos.13 Puestas estas cifras en
relación con la cantidad de teléfonos puede ser
demostrativo de la magnitud que ha cobrado
Internet. Las líneas fijas eran 8 millones y 6,5
millones de líneas de teléfonos móviles o
celulares en el año 2001 igualmente. Y como se
dijo, la magnitud del mercado de usuarios de
Internet se encuentra también en relación con
el nivel de desarrollo del país y sus
infraestructuras. Así, mientras en
Latinoamérica el porcentaje de la población con
conexión a Internet promedia apenas un 3 por
ciento, la Argentina casi con un 10 por ciento,
en la Unión Europea este porcentaje se eleva a
un 26 por ciento y Estados Unidos- Canadá a un
60 por ciento.14
3.
De las tecnologías y los pronósticos
En la
redefinición del papel de los medios y de su
espacio en el mapa de la comunicación, los
periódicos corren el riesgo de desaprovechar la
oportunidad que tienen. Deben dejar de creerse
superiores, más serios y más dignos que los
frívolos medios electrónicos (Fernández
Beaumont, 1996) para no perder las oportunidades
que brinda esta nueva era en la que la
información actúa como motor de una revolución
en marcha.15
Los malos
augurios sobre la prensa no son algo novedoso y
aparecieron básicamente cada vez que un nuevo
medio acaparó la atención del público. Así es
que sucesivamente luego de la aparición del
cine, la radio y la televisión se lanzaron
diferentes predicciones que invariablemente
anunciaban el fin de la prensa escrita.
De esta forma la
presencia de Internet como otro de los medios
masivos de comunicación dispuestos a disputar la
atención de los lectores y por consiguiente a
hacerse con el mercado de los diarios llegó a
ser presentado como el final de su existencia.
Esta postura defendida por ejemplo por el
presidente de Microsoft, Bill Gates, en el
año 2000, ya no parece cosechar muchos adeptos.
¿Provocaría la
incursión de Internet una reñida competencia
por lectores y publicidad? o, peor aún, ¿Se
convertiría ésta en una amenaza de extinción
para la centenaria prensa escrita? Estos
interrogantes, de tintes más bien futuristas,
parecen haber quedado, por ahora, suspendidos.
Las preguntas que atormentan hoy a los medios
informativos son de aspecto cualitativo, antes
que existencial (Hanelore Döbler, 2001:U)
Sí parece estar
claro que Internet representa un desafío para
las empresas periodísticas tradicionales. No
obstante la diferente visión del negocio
editorial ha llevado a algunos a considerar a
ésta como una nueva oportunidad para distribuir
contenidos, mientras que para otras compañías
ha significado una amenaza.
El director
general de Nuevas Tecnologías y
Telecomunicaciones del Grupo PRISA, editor
del prestigioso diario El País, Ignacio
Santillana, se refirió a Internet como "una
nueva forma de hacer los negocios, un reto en la
historia que ofrece grandes oportunidades".
Santillana explicó la rápida expansión de
proyectos del Grupo PRISA en Internet con
22 sitios, en el seminario "La revolución
digital: los retos tecnológicos de los medios y
las empresas", que se desarrolló en la
Universidad Menéndez Pelayo en el 2000.16 No obstante el consejero
delegado (equivalente a vicepresidente ejecutivo
en la tradición americana) del Grupo PRISA,
Juan Luis Cebrián, dijo en un curso de la
Universidad Complutense de Madrid, que el soporte
de papel no desaparecerá a corto plazo, pero
también advirtió cuál debería ser la nueva
actitud: "No descubriremos las
potencialidades de la sociedad digital si no
aceptamos que el soporte de papel a lo mejor
puede llegar a desaparecer".17
Las nuevas
tecnologías son ampliatorias de las anteriores;
cada revolución producida en la época de una
nueva técnica (creada por la interacción de las
viejas necesidades y las nuevas oportunidades) es
un agregado a la experiencia humana. Las
revoluciones de la comunicación han sido por
consiguiente, acumulativas y no completamente
sustitutivas (Smith, 1983:48). Por ello es
posible considerar que las tecnologías actuales
no son enemigas del periódico en papel, aunque
puede parece que lo han colocado en un callejón
de difícil salida (Canga Larequi, 1988: 11).18
En términos de
comunicación resulta evidente que el actual
proceso de desarrollo tecnológico se asienta
bajo un triple parámetro: la convergencia, la
conectividad y la integración multimedia. Todo
ello vertebrado por una matriz digital, que
tiende a ser la infraestructura necesaria de los
espacios globales en los que se basan buena parte
de las expectativas de la nueva economía e,
inclusive, de la nueva organización social
(Díaz Nosty, 2001).
No obstante cabe
tener en cuenta aquellos pronósticos como el de
Steven Ross de Harvard, quien sostiene que en
definitiva, e independientemente de Internet
"los diarios (de papel) desaparecerán en 25
años por razones medioambientales, pero las
empresas informativas se mantendrán. Las nuevas
tecnologías no cambian las necesidades. Cambia
el negocio, no el propósito", aunque la red
pueda ser una solución: "La distribución
de los ejemplares se hará en otro soporte, a
través de Internet. Es una buena forma de
abaratar los costos".19 En el corto plazo el
papel parece tener asegurada su existencia e
incluso cierto crecimiento. Las estadísticas
mundiales20 revelan que, hasta el
año 2010, el consumo per capita de papel
continuará aumentando en un tres por ciento
anual y el papel periódico representará una
porción sustancial de esto.
4.
De la red y las características propias del
medio
La invención de
la World Wide Web (www) o web en su
denominación habitual, en los 90 marcó el
inicio de la plataforma que sería prontamente
utilizada por la prensa. Las potencialidades de
ésta plataforma están dadas en las
características del lenguaje informático que
utiliza, denominado HTML (Hipertext markup
language) por sus siglas en inglés. El
hipertexto o capacidad de vincular textos e
información mediante enlaces o links es la
principal característica de este lenguaje.
A los fines de
este trabajo definiremos prensa "on
line" o ediciones digitales o electrónicas
de los diarios o periódicos a aquellos que
actualicen sus contenido todos los días y que
sean versiones en Internet de los diarios
impresos, a diferencia de aquellos diarios que
han nacido en la red para tener exclusivamente
ediciones digitales y que forman parte, junto a
las revistas de la web del llamado periodismo on
line (en línea en castellano). A
éstos últimos se los denominara diarios
electrónicos preponderantemente, aunque no
existe una uniformidad en el castellano para
definirlos, variando según los países y
manifestando todos ellos la penetración del
inglés en nuestro idioma o el aprovechamiento
que hace este de los términos desarrollados por
el otro.
Las primeras
empresas periodísticas que comenzaron a difundir
sus versiones digitales fueron estadounidenses al
igual que los desarrollos iniciales de Internet y
la "World Wide Web". La compañía Knight
Ridder lanzó una versión digital del diario
San Jose Mercury News del Sillicon Valley
en California, justamente donde está radicado el
principal polo informático de Estados Unidos. En
1995 se formó en Estados Unidos una alianza
entre ocho de las veinte compañías editoras de
los diarios más importantes, llamada New
Century Network, cuyo objetivo fue auxiliar a
los diarios que requiriesen asesoramiento y ayuda
para subir sus ediciones digitales a la red, algo
para lo que no había personal especializado en
las compañías.
En la Argentina
fue a mediados de 1995 cuando el primer diario se
subió a la red. Los Andes de Mendoza fue el
primero en desarrollar una versión digital.
Paralelamente aparecía el primer diario
electrónico argentino: Interlink
perteneciente a aquella categoría que
denominamos periodismo "on line"para
constituirse como newsletteren la
actualidad. A fines de ese año se sumaría con
una primera versión el diario La Nación, como
el primero de los periódicos de alcance nacional
en elaborar una edición "on line". En
el mundo ya existían 470 diarios con versiones
digitales en esa fecha para crecer a unos 6 mil
en la red cinco años después, aunque 4 mil de
ellos son norteamericanos. Hacia el año 2000 uno
de cada cuatro diarios argentinos estaba en la
red,según un relevamiento de la
agencia oficial de noticias Telam.21
En un primer
momento las versiones digitales de los diarios
tendieron a reproducir las ediciones impresas de
las que tomaban los contenidos, de una forma
similar a como los primeros libros emulaban el
estilo de los libros manuscritos que los
antecedieron. Revisando como sucedió en el
pasado vemos que cada vez que un nuevo medio
apareció, imitó en su lenguaje a sus
predecesores más inmediatos. Tal como el cine
comenzó siendo teatro filmado y la televisión
como radio con imágenes. Cada uno con el paso
del tiempo fue desarrollando sus propias
características y su propio lenguaje.
Se asiste, a la
demarcación de territorios de contenidos
generalistas, escasamente evolucionados en
términos de integración multimedia, con un muy
limitado alcance hipermedial. La crisis de
contenidos tiene mucho que ver con los síndromes
tecnocéntricos que sitúan en la capacidad de la
propia tecnología, en sus valores de moda, en su
poder de seducción, el éxito de las extensiones
mediáticas o comunicativas. Si se quiere que el
gap entre medios y mensajes no se agigante, y por
consiguiente, que las expectativas de mercado se
conviertan en activos en las cuentas de
resultados, las inversiones estratégicas deben
conducirse, necesariamente, a una investigación
continuada y dinámica, tanto de los públicos
(identificación de intereses y demanda y su
evolución) como de los contenidos (líneas de
desarrollo especializado de la oferta y ajuste de
los lenguajes y valores retóricos a las
posibilidades cambiantes de los soportes; esto
es, adecuación de los contenidos a la extensión
mediática de la tecnología). (Diaz Nosty,
2000:U).
Hacer un
periódico por Internet resulta más que
interesante; no se parece a ningún otro medio
pero sí combina la radio, la televisión y la
prensa escrita. Sonidos, audios y análisis
pueden aparecer de manera integral en una página
en línea. Si bien es importante la construcción
de la mejor navegación o funcionalidad de los
sistemas, un periódico en Internet se hace día
a día con una dinámica en la que el usuario
participa de los contenidos que quiere encontrar.
El juicio editorial tiende a transformarse y ese
poder de decisión con el que el editor cuenta en
otro medio, se ha visto reducido en Internet.
Ahora tiene un jefe más con quien debatir los
temas y encuentra una manera más cercana a su
lector. La información fluye tal y como los
usuarios quieren que sea, pues es el mismo
usuario quien interactúa con el sistema y con
otros usuarios a través de las comunidades
virtuales según sus áreas específicas de
interés y sus intereses, por lo regular son más
sociales que políticos. Las noticias políticas
han perdido terreno frente a la información
relacionada con economía, tecnología, salud,
ecología y sexualidad. (García Villa, 2000:U).
Parece
discutible en primera instancia que aunque
Internet permita una mayor interacción con la
audiencia, el editor pierda poder en fijar o aún
más trasladar la línea editorial del medio,
cuando en el caso de los diarios este ya se
encuentra constituido y consolidado, y esto sea
precisamente uno de los atributos fuertes que
permiten a los lectores identificar a una
publicación y se le adjudica por tanto un
determinado reconocimiento. En este sentido se
afirma que la marca y su reconocimiento es uno de
los principales activos de los periódicos que
pueden explotar en la red frente a cualquier otro
sitio inclusive del periodismo nacido en la web,
que no cuenta con una historia editorial
consolidada y respaldada por su correspondiente
capital de credibilidad. Igualmente esta
dimensión de interacción si bien permite
incorporar una mayor participación de los
lectores o considerar sus intereses por ejemplo a
través del análisis de la cantidad de visitas a
las páginas web de la edición digital de un
diario, esto no implica que la información vaya
a fluir tal y como los navegantes quieren que
sea.
La convergencia
en Internet de los medios de comunicación
tradicionales fuerza a las empresas de
información a diseñar nuevas estrategias,
aunque tal convergencia debe respetar la
identidad de las marcas, a donde el contenido es
lo que marca la diferencia, el elemento
fundamental para que tengan éxito los medios de
comunicación en Internet. Cebrián volvía sobre
el tema de la marca y la especificidad de cada
medio oponiéndose al modelo del periodista
multimedia o a la redacción centralizada de una
corporación de medios integrados. En su
opinión, mantener la identidad de cada medio
será en Internet una garantía de calidad. En el
mundo "no jerárquico y caótico" de la
red, en el que toda la información llega en
tiempo real a los usuarios a través de
diferentes terminales móviles, la gente sólo se
fiará de lo que halle en la red si va amparado
por una marca que le inspire confianza. Criticó
también el concepto acuñado en Estados Unidos
de periodista multimedia o "proveedor de
contenidos para una factoría de noticias".
"No estoy nada de acuerdo con esa idea de
que el periodista debe andar con una cámara, un
bolígrafo y una grabadora para surtir de
contenidos a una empresa multimedia",
comentó Cebrián. "De hecho, en PRISA
tratamos de hacer lo contrario"22 y así es que los medios
de Prisa lideren sus mercados y gozan de
prestigio, inclusive fuera de las fronteras
españolas, su nave insignia El País es
considerado entre uno de los principales diarios
de calidad del mundo.
Otro de los
aspectos sobresalientes a considerar como uno de
los atributos que viene a marcar una diferencia a
favor de los diarios en Internet en la
actualidad, frente a los restantes medios, es la
inmediatez con la incorporación de
actualizaciones durante el día a la versión web
que inicialmente publica la edición impresa, con
ello le hace frente a la instantaneidad de la
radio y los canales de noticias de tv que
compiten directamente en la cobertura de la
realidad en tiempo real. De esta forma
mucho de los diarios superaron un estadio inicial
del desarrollo de sus sitios web, que consistía
en la mera traslación del contenido del papel al
nuevo soporte sin ningún tipo de adaptación, ya
sea por la utilización del lenguaje multimedia o
por la incorporación de diferentes servicios que
le suman valor agregado. Mientras algunos caminan
hacia la integración de las más recientes
tendencias en el desarrollo de las ediciones
digitales de periódicos como La Voz del
Interior de Córdoba, Argentina, que ya en su
segunda versión o rediseño incorporó
actualizaciones periódicas durante el día,
"web mail", acceso a la red como ISP
(por las siglas en inglés del proveedor del
servicio de acceso a Internet), documentos de
interés público o producciones especiales,
otros como La Mañana de Córdoba y Hoy
Día Córdoba, publican una edición
estática que no incorpora más que los
contenidos del papel, sin ningún elemento del
lenguaje multimedial de Internet.
Una receta
válida es colocar al lector en el foco de
atención y hacer que interactúe con el diario
permanentemente. Como en "Amazon.com",
uno de los negocios más renombrados de Internet,
donde se le pide al cliente que escriba su
opinión sobre los libros que leyó, los diarios
podrían seguir el ejemplo y pedirles a sus
lectores que participen en foros de discusión o
en encuestas de opinión, votar por los
artículos leídos y recomendar, por qué no,
otros vinculados con el tema. El diario puede
hacer transparente esta participación y, por
ejemplo, indicar los artículos más leídos. Un
estudio reciente de la Universidad de
Pennsylvania demuestra que, de este modo, se
desarrolla un fuerte efecto de imitación y se
produce una avalancha de clics sobre los primeros
puestos. Así es que Clarín incorporó el
listado de las 10 notas más leídas del día,
tras La Nación que permite conocer las
primeras 15 notas más vistas y revisar el
ranking del día anterior además del actual.
Algo que los diarios españoles El Mundo y
El País venían aplicando y que en éste
último tiene un desarrollo interesante, permite
al lector recomendar la nota, la posibilidad de
ver a continuación la escala de notas más
recomendadas y la lista de las más visitadas o
conocer las estadísticas de una nota
individualmente, mostrando la cantidad de
visitas, el numero de recomendaciones, de
impresiones y de envíos por "e-mail".
En realidad la
participación del lector según la adecuación
de los sitios a esos lineamientos que más se
acercan a lo que considera una de las
características propias de Internet, lainteractividad,
permiten determinadas opciones, tales como
disponer para foros de opinión, diversidad de
encuestas, chats, la carta de los lectores
sin la limitación del papel- y hasta la
publicación de "mails" donde el lector
puede comunicarse, desde un listado de los
integrantes de la redacción en todo en parte de
su extensión, o bien en la inclusión del mail
correspondiente a la firma del periodista en cada
nota, cuando estas la incluyan, permitiendo que
el lector se ponga en contacto directamente con
el periodista y le acerque desde su impresión
por la información publicada hasta aspectos
desconocidos u aportes originales que jamás
hubieran podido estar accesibles a primera
instancia para el periodista de la redacción.
En esto no hay
reglas claras que sigan ni siquiera con cierta
homogeneidad un mismo medio, como Clarín que
desde hace un tiempo deshabilitó la opción de
abrir una pequeña ventana donde figuraban nombre
y "mails" de los editores de algunas
áreas informativas, o La Nación que
restringe esta variante a una sola dirección de
mail a una dirección común para la redacción
de la versión digital. Por el contrario "La
Voz del Interior", propiedad de Cimeco
y participada por las empresas editoras de los
dos diarios citados y por el Grupo
Correo-Prensa Española,23 incorporó la dirección
de e-mail del periodista a las notas firmadas y
"La Mañana de Córdoba" tiene
un "mail" general de la redacción
única- en la barra de navegación superior
y una dirección de mail de cada sección al pie
de la nota según corresponda ésta.
Pareciera que
los navegantes, antes que leer, lo que hacen es
dar un vistazo en busca de informaciones útiles
y creíbles. Y la experiencia indicaría que los
usuarios de Internet difícilmente soporten la
lectura de textos "on line" de más de
mil palabras.24 No es que frente a la
computadora el lector se torne más perezoso que
ante un papel impreso, sino que el acto físico
de leer en pantalla y hacer avanzar el texto con
el "mouse" o el teclado implican
una incomodidad y un esfuerzo mayor que el de
sostener un periódico en un sillón o en la
cama. En general, se tiende a pensar que la
pantalla soporta bastante peor la lectura que el
papel. Voces tan reputadas como la de Jakob
Nielsen (1997) afirman que la lectura en la
pantalla del ordenador resulta, aproximadamente,
un 25% más lenta que sobre el papel. Esto lo
lleva a recomendar que los textos para la web
sean la mitad de largos que los destinados a la
impresión sobre papel.25
Otros autores,
como Mario García (1997) insisten en el hecho de
que la web, más que para leer la información es
especialmente indicada para escanearla; esto es,
para que el lector vaya buscando con la mirada
aquello que pueda interesarle, aunque sin
efectuar una lectura profunda de ningún tema.
García aporta, al respecto, un dato interesante:
mientras que el tiempo medio que los lectores
dedican al diario en papel es de 20 minutos, en
el caso de la web dicho número se reduce a
siete.26
Gran parte del
trabajo de escritura para la Web consiste en
hacer que el lector encuentre lo que necesita con
facilidad. Para lograrlo, habría una serie de
técnicas o mas bien tendencias. Por ejemplo, los
artículos que se publiquen en la Web deben ser
cortos y precisos. Además, es aconsejable
dividir los artículos en bloques de texto de no
más de quinientas palabras y ubicarlos en
páginas diferentes del mismo sitio, pero
enlazados, algo que no hacen frecuentemente todos
los diarios en la web.
Otra de las
características salientes de un texto de la Web
es la inclusión de links. Sin embargo, el exceso
de tipografías, colores o subrayados con que
aparecen en pantalla puede tornar pesada la
lectura. Al describir una secuencia o una
jerarquía, es recomendable recurrir a listados
numerados o con viñetas. No obstante, es
recomendable y preferible la inclusión de
hipervínculos o "links" en el
texto o en viñetas separadas, a su ausencia.
Esta incorporación de vínculos significa un
mayor aprovechamiento de los recursos propios de
la red y le proporciona al navegante la
posibilidad de profundizar o acceder directamente
a la fuente. Algo que los principales diarios de
la Argentina y España han empezado a incorporar
y que constituye un paso más en la adaptación a
esto que se conoce hoy como el lenguaje propio de
Internet. Justamente sobre esta característica
se asienta la experiencia del diario digital
alemán Netzeitung, que se basa en una mezcla de
periodismo informativo y ayuda de búsqueda,27 donde la función
establecida es la de filtrar y seleccionar la
información que podría interesarle al lector.
Así los artículos que ofrecen una serie de
links referentes a ese mismo tema, envían al
lector por una ruta directa de enlaces
previamente seleccionados por el periodista.
Estas
experiencias si bien parciales permiten extraer
ciertos lineamientos en común como los que
proponen considerar investigadores y analistas
hasta el momento, aunque claro con variantes en
las especificidades y características que
harían de Internet un medio en especial que
requiere para sí un lenguaje propio, necesario
para el desarrollo de los sitios informativos en
la red. En este sentido entendemos que las
características sobresalientes de Internet como
medio parecieran ser el lenguaje multimedia -o el
multisoporte- tales como textos, hipervínculos,
fotografías, audio y hasta video; la
interacción con el visitante por medio de foros,
chat, rankings de notas, encuestas, etc.;
así como la inmediatez, en el sentido de
cercanía y en el de rapidez, a través de las
actualizaciones por un lado y a la utilización
de servidores capaces de soportar un alto
tráfico de usuarios.
A juzgar por los
datos de Jupiter Media Metrix y
Nielsen/Net Ratings,28 la mayor parte de las
noticias de la Web que se consume en los hogares
y lugares de trabajo proviene de prensa de la
vieja guardia: las agencias Associated Press y
Reuters, las cadenas de tevé NBC o
CNN, los diarios The New York Times, USA
Today, The Washington Post, o las editoriales
Tribune Company y Knight Ridder.
Los lectores,
particularmente los jóvenes, se vuelcan cada vez
más a Internet a la búsqueda de noticias. Los
beneficiarios de este aumento del público de
noticias "online" siguen siendo las
organizaciones periodísticas más grandes y
conocidas. Así el público de los sitios de
información creció un 14,7% de julio de 2000 a
agosto de 2001,29 según Jupiter Media
Metrix, una firma de investigaciones sobre el
tráfico "online".
La cantidad
mensual de visitantes del "Washingtonpost.com",
por ejemplo, trepó al quinto lugar entre los
sitios de noticias. El diario "LATimes.com"(que ocupa el octavo lugar) aumentó un 50%
de julio del año 2000 a julio de 2001. Los
visitantes del sitio "NYTimes.com"
(tercer lugar) crecieron dos tercios en tanto que
los de "CNN.com" (segundo lugar)
aumentaron un 83%. El sitio ABCnews.com
(cuarto lugar) tuvo un crecimiento del 25%. De
los cinco sitios más visitados hoy, el "MSNBC.com"
(que ocupa el primer lugar) tuvo un crecimiento
del 14%.
En la Argentina
según el reporte de tráfico de Internet de
julio de 2001 realizado por la empresa medidora
"IBOPE- eRatings Argentina",
"Clarín.com" sigue siendo, con
488.016 usuarios únicos, el sitio de contenidos
informativos más visitado por los navegantes
argentinos. Del informe, que sólo tiene en
cuenta a los usuarios que se conectaron desde el
hogar y excluye a quienes lo hacen desde su lugar
de trabajo, también se desprende que, durante el
mes de junio de 2001,el 26% de los
internautas argentinos visitó la página de Clarín
al menos una vez y para navegar en ella durante
un promedio de 18 minutos. Los primeros lugares
de este particular estudio corresponden a MSN.com
y a "Yahoo.com.ar" . De la misma
forma en España El País y El Mundo
encabezan la lista de los sitios mas visitados
tras "MSN.com" tanto en número
de visitantes como páginas vistas.30
5.
Enfrentando los nuevos desafíos
Los diarios
"online"en el futuro
potenciarían el uso de sus sitios como medio de
distribución a través de la casilla del correo
electrónico. En la "Interactive Newspaper
Conference", los editores "online"
recomiendan la simpleza y aseguran que la
vanguardia en la distribución de noticias puede
residir en la más antigua de las aplicaciones
telemáticas, el "e-mail".
Para la visión
de Basteiner31 podrán sobrevivir tres
tipos de periódicos, que estarán, quizá, por
encima del nivel de Internet o por debajo de su
"umbral de interés". Los primeros
serán para una elite y ofrecerán un material
propio de alta calidad, que ilumine:
"Periódicos de reportaje, de
investigación". Estimó que en 10, 15 o 20
años, los diarios tendrán que contar lo que no
se sabe.
Luego, habrá
"periódicos sectorializados; quizá para
peritos contables, quizá para médicos".
Los terceros serán lo que llaman periódicos de
proximidad, que informarán "a cuánto vas a
vender los cerdos que tienes en tu granja en la
feria del mes y cuántas mercerías abren y
cierran en tu barrio".
"A medida
que la Web madure entre la población en los
próximos cinco años - y tal vez el tiempo en
línea del usuario aumente dramáticamente con el
acceso inalámbrico a la Web viejos y
latentes problemas al interior de la industria
del periódico pueden reactivarse causando serios
cambios en la estructura de la industria. En el
pasado, el advenimiento de medios de
comunicación tan competitivos como la radio y la
TV afectó la demanda total en el mercado y la
base publicitaria para los periódicos. Las
ciudades principales que una vez habían tenido
tres o cuatro diarios metropolitanos ahora solo
tienen uno o dos. Mientras el futuro de la Web
parece saludable y con un crecimiento seguro -
por cuánto tiempo, nadie realmente lo sabe -
poco se habla en la industria del periódico
acerca de tácticas o estrategias para
incrementar la circulación en un mercado de
medios de comunicación cada vez más
competitivo. Una investigación realizada por la
propia industria pronosticó el decrecimiento de
lectores de periódicos diarios hasta el año
2010, un pronóstico optimista", según John
McIntyre, de Content Intelligence.
Para Giner, esta
nueva revolución que se inició cuando los
periódicos de todo el mundo invirtieron en otros
medios y empezaron a experimentar tanto las
ventajas como las dificultades de una
convergencia cuyo catalizador es Internet y cuyo
futuro inmediato será la integración total de
sus operaciones multimedios periodísticas y
comerciales, representa mas un desafío para el
gerenciamiento de los diarios que una cuestión
tecnológica. Los periódicos de tinta y papel ya
no tienen que ver con "primicias" u
"opiniones inéditas". Los nuevos
periódicos se están convirtiendo en máquinas
de informar las 24 horas y eso facilitará la
convergencia actual y la integración de
multimedios en el futuro.
Los diarios
tienen un futuro e Internet puede ser un ejemplo
de ello. Resta saber cómo evolucionarán
aquellos aspectos puestos a discusión sobre
cómo será ese tránsito, incluso aquellos
aspectos que aún presentan pocos ejemplos y se
están en pleno debate como el modelo de negocio
aplicable a la edición digital de los diarios.
Será el modelo publicitario el apropiado, con
contenidos gratuitos o se desarrollará el pago
como medio válido para alcanzar la rentabilidad
de las inversiones en la red. Y luego los
instrumentos para alcanzarlo, desde el "pay
per view", micropagos o venta de
suscripciones "on line" y de papel.
Pero todavía está por verse cuál es el mejor
modelo a seguir, si es que puede haber alguno.
Pero entre lo
novedoso del fenómeno de Internet, el incierto
desarrollo de la sociedad de la información en
algunos países como la Argentina, los recientes
y diferentes desarrollos de los sitios de
periódicos, la ausencia de postulados
consistentes en torno a qué se considera como
propio y conveniente para los sitios informativos
en la red y lo inédito de las experiencias de
cobro por el acceso a los diarios en Internet,
queda una gran labor: reflexionar sobre el
fenómeno planteando inicialmente -como hemos
intentado aquí- los diferentes aspectos que
intervienen en la problemática y la relación
que se puede establecer entre los distintos
elementos intervinientes como la posibilidad de
desarrollo de versiones digitales de los diarios
siempre y cuando exista una determinada
infraestructura que permita su distribución y
condiciones socioeconómicas propicias para su
implantación; nuevos acercamientos que permitan
comprender un variado tipo de desarrollos y
establecer lineamientos comunes y homogéneos
para su análisis y construir eventualmente
nuevos modelos de desarrollo para un nuevo medio.
Otros
interrogantes sobre aquel camino por descubrir
aún deben resolverse y necesariamente requieren
de más análisis e investigación: ¿Qué lugar
deben ocupar la división de Internet en la
estructura de la empresa periodística?, si
estará integrada a la redacción de la edición
impresa, si requiere de una división
independiente con todos los recursos para ser una
redacción separada para la edición "on
line" o si hasta se separa como una
compañía aparte aunque controlada por la
empresa "madre". Cómo se resolverá la
competencia por la atención del lector e
Internet continuará restándole tiempo dedicado
a los medios masivos, principalmente a la
televisión, o cómo se resolverán las
dificultades planteadas en torno a la publicidad
en Internet y la afluencia de ésta a los sitios
informativos.
______________________
Referencias bibliográficas
Díaz Nosty Bernardo (2000),
"Innovación y tendencias en el ámbito de
los contenidos periodísticos en Internet",Coranto, 1:U.
Döbler Hanelore (2001), "El periodismo
"on line": ¿Amenaza de muerte al
periodismo tradicional?", Chasqui, 73:U
García VillaHilda (2000),
"Periodismo de Internet", Chasqui, 71:U
Giner Juan Antonio (2001), "De Periódicos a
Máquinas de Informar las 24 Horas", Ideas
Online INMA, SN:U
http://www.revista-ideasonline.org
Lopez Xose (1999), "Algunas claves para que
los diarios refuercen su papel en la sociedad de
la información", Revista Zer Aldizkaria,
7:U.
McIntyre John, Los periódicos en una sociedad
manejada por la Web, Ideas On Line INMA, Julio
2001.
SMITH, A. (1983), Goodbye Gutemberg: la
revolución del periodismo electrónico.
Barcelona: Gustavo Gili.
_____ Notas
1 España 2001- Informe anual sobre el
desarrollo de la Sociedad de la Información en
España, Fundación Retevisión. 2 Castells Manuel, La era de la
Información: economía, sociedad y cultura.
Madrid, Alianza, 1997, en España 2001- Informe
anual sobre el desarrollo de la Sociedad de la
Información en España, Fundación Retevisión,
pp. 11. 3 En Consulmedia.com, 5 de Diciembre de
2001 sobre datos de EuropaPress. 4 En IBLNews, 29 de octubre de 2001. 5 Del Information Technologies Group,
Center for International Development (CID),
Harvard University. 6 International Data Corporation/World
Times (Gil, 1998) from World Communication and
Information Report (1999-2000), en Desarrollo de
la Sociedad de la Información en América Latina
y el Caribe. UNESCO. http://www.unesco.org.uy 7 En Expansión Directo, 01 de
febrero de 2002. 8 En Clarín. Martes 15 de enero
de 2002. 9 En Consulmedia. com, 13 de Agosto de
2001 sobre información publicada en Cinco
Días. 10 En Clarín, 14 de noviembre de
2001. 11 En Clarín, 4 de enero de
2002. 12Clarín. "Cada vez más
gente utiliza Internet desde lugares
públicos". 16.1.2001 y Consulmedia.com 13Clarín. "Internet ya
alcanza al 23 % de los hogares argentinos".
4.1.2002 14 Datos de la Secretaría de
Comunicaciones de la Nación y otras fuentes,
publicados en Clarín.com, en junio de 2001.
Luego de realizado el Censo Nacional de Octubre
de 2001 con una población incluso bastante por
debajo de las proyecciones del Indec para 1999
según el mismo estudio y datos posteriores de la
cantidad de conexiones, publicados también por Clarín,
se corrige el dato de 6 por ciento de la
población argentina con acceso a Internet para
elevarse a más de 9 por ciento. 15 En Lopez, Xose (1999), "Algunas
claves para que los diarios refuercen su papel en
la sociedad de la información", en Revista Zer
Aldizkaria, 7:U. Nota: donde
"U" significa única, pues en Internet
se ha publicado como página única donde está
contenido todo el texto. 16 En El País, 18 julio de 2000. 17 En El País, 27 julio de 2000. 18 Canga Larequi en Lopez, Xose (1999),
"Algunas claves para que los diarios
refuercen su papel en la sociedad de la
información", Revista Zer Aldizkaria,
7:U 19 En Consulmedia.com, 13 de Febrero de
2002. 20 Andreas Weber, Mainz, "The future
of print media in an age of digital information
and communications technology", en Hora
de Cierre, agosto de 2001 21Diario de Cuyo. 15.7.2000. 22 En El País, 19 noviembre de
2000. 23 Nombre que adoptaron provisoriamente
tras la fusión de los Grupos Correo de Bilbao y
Prensa Española, editor del monárquico y
conservador ABC. 24 Informática 2.0, Clarín, Claves
del periodismo online, 31 de enero de 2001. 25 En Armentia José Igancio, Caminos
José María, Elexgaray Jon e Merchán Iker,(2000)
"La información en la prensa digital:
redacción, diseño y hábitos de lectura",
Revista Zer Aldizkaria, 8:U. 26 En Armentia José Igancio, Caminos
José María, Elexgaray Jon e Merchán Iker,(2000)
"La información en la prensa digital:
redacción, diseño y hábitos de lectura",
Revista Zer Aldizkaria, 8:U. 27 Netzeitung, pretende tomar el mismo
concepto del diario en línea Nettavisen de
Noruega, y ahora es seguido por estos editores
alemanes, según un informe publicado en Frankfurter
Rundschau. En Hanelore Döbler (2001),
"El periodismo on line: ¿Amenaza de
muerte al periodismo tradicional?", Chasqui,
73:U 28Clarín. Los viejos medios en
la Web, 14 de diciembre de 2000. 29Clarín. Cada vez más gente
lee diarios en la Web, 6 de septiembre de 2001. 30 Se puede seguir la evolución del
crecimiento de visitantes en los distintos
diarios españoles siempre con el liderazgo del
diario El País sobre datos de la OJD
equivalente al IVC- y el EGM. En El
País , 8 de abril de 2001, 1 de julio de
2001, 1 de diciembre de 2001 y 22 de marzo de
2002, entre otras. 31 Miguel Angel Bastenier es subdirector
de El País y autor del libro El
blanco móvil, entrevista publicada en La
Nación, 2 de agosto de 2001.
*Manuel
Frascarolies becario de investigación de la
Agencia Córdoba Ciencia. Doctorando en Ciencias
de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Licenciado en Comunicación
Social, Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Se desempeñó como docente, a cargo de la
cátedra Planeamiento y Organización de Empresas
de Comunicación en la Universidad Blas Pascal.
Asimismo dictó entre otros cursos-
"La organización y gestión de la empresa
informativa" en la Escuela de Ciencias de la
Información, UNC. Esta es su primera
colaboracion para Sala de Prensa.
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