Sala de Prensa

47
Septiembre 2002
Año IV, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


¿Quién controla la TV en Estados Unidos?

Max Tello *

Introducción

Hace unos meses leí con asombro que un conocido periodista de TV decía con el mayor desparpajo que la mejor ley de telecomunicaciones es la que no existe. Me pareció el extremo de la impunidad. En todo el mundo los países se han preocupado en establecer una reglamentación al ejercicio de los medios de comunicación con el propósito de que estos sirvan al bien público.

La función de comunicar, que todos la tenemos, es ejercida con mucha mayor fuerza por aquellos que están en un medio masivo. Su capacidad de informar, persuadir, entretener o educar en la sociedad será mayor. Y esto no sólo les da una mayor autoridad, sino también responsabilidad.

En las últimas semanas la discusión de una nueva ley de telecomunicaciones ha levantado fantasmas de expropiación y desempleo en la comunidad de los comunicadores de la televisión. Al igual que colegas suyos de comienzos de siglo, consideran que las estaciones de radiodifusión son propietarias de las frecuencias que usufructúan y para asegurar su permanencia en esta posición de poder no dudan en reclamar una libertad de expresión que hasta hace unos meses no se preocupaban en defender de las decisiones de propietarios poco concientes de la función social de los media.

En el mundo actual, cuando todas las empresas reclaman que se reconozca su aporte a la sociedad, su responsabilidad social, algunas empresas de televisión peruanas buscan los recodos de la ley para permanecer a como de lugar. Uno de sus argumentos es que el control no es propio de las democracias. Y como suelen mirar hacia el norte como modelo nos hemos permitido informar sobre cómo es en realidad ese modelo desconocido. Las políticas y estructuras de control de la radiodifusión en los Estados Unidos. Así por ejemplo, si algún Congresista o decisor informado propone una Comisión de Telecomunicaciones con capacidad de evaluar a las estaciones que aspiran a una licencia, o su performance, no está proponiendo un despropósito trasnochado proveniente de algún gobierno dictatorial, sino de la más arquetípica e “incuestionable” democracia del planeta.

Claro que el Modelo Norteamericano tiene limitaciones, cuestionamientos y hasta vicios. Pero con el mismo desparpajo que dicen que la mejor ley de telecomunicaciones es la que no existe, esos mismos periodistas repiten la cantaleta de “en los Estados Unidos…” y después viene toda la otra retórica de la Libertad de Expresión, que ni ellos mismos se la creen.

Bueno, pues si, en los Estados Unidos hay políticas, control, Comisionados de comunicación muy poderosos, el Congreso supervisa las comunicaciones, más de 140 licencias canceladas, participación de la ciudadanía, de los consumidores, de las empresas, audiencias públicas cuestionando la performance de los media, empresarios que prefieren servir a la comunidad que meterse en las complicaciones de largas audiencias sustentando su “bad practice”, etc.

Claro que a nuestros neo-apóstoles de la Libertad de Expresión les queda el argumento de decir que los Estados Unidos son un mal modelo, que lo que funciona en las democracias del norte no es adecuado para las democracias del sur, que el Congreso americano está repleto de comunistas rabiosos dispuestos a controlar las conciencias de sus ciudadanos y del mundo y que finalmente así es el Perú y aquí las cosas nunca son como “allá”.

Mientras tanto nos hemos permitido simplemente informar cómo funciona el control “allá”, no como un modelo en si, sino como una fuente imperfecta de sustento e ideas para un nuevo modelo de telecomunicaciones en el Perú que aspire a responder a una democracia que busca el bien público.

El control federal de las telecomunicaciones

En Estados Unidos la Communications Act define el rol de la Federal Communications Comisión o Comisión Federal de Comunicaciones.

La justificación legal para el control federal de las telecomunicaciones se encuentra en el artículo I, sección 8, de la Constitución –la cláusula de comercio-, que da al Congreso el poder de “regular el comercio con las naciones extranjeras y entre los diversos estados (de la unión)”. Esta cláusula ha jugado un rol importante en el desarrollo de la economía norteamericana, previniendo que los diversos estados minen la unidad de la nación estableciendo barreras internas al comercio, comprendiendo no sólo bienes, sino también intercambio de información por correo y extensivamente la transmisión de información.

De esta manera la cláusula de comercio justifica un Estatuto controlando la radio y después la televisión, Este estatuto va desde la Constitución hasta los ciudadanos tal como se muestra en el gráfico 1, en el que se muestra cómo las tres ramas o poderes del gobierno juegan un rol en el control de los medios electrónicos bajo la justificación general de la constitución.

Gráfico 1:


Es imposible para el Congreso atender por si mismo la regulación de temas específicos hasta sus últimos detalles. En consecuencia el Congreso delega a una serie de “Agencias independientes de regulación” la autoridad de supervisar y regular áreas como comercio, energía, transporte, trabajo y finanzas.

De esta manera en 1927 se estableció la Comisión federal de Radio y su sucesora la Comisión federal de Comunicaciones en 1934. Así el Congreso retiene el poder de regular las comunicaciones y asigna la autoridad diaria a la FCC.

El Presidente convoca a los Comisionados de la FCC con la recomendación y consentimiento del Senado. De esta manera la FCC es una “Creatura del Congreso” y su rol está definido en el Acta de Comunicaciones de 1934. Sólo el Congreso puede modificar su rol formalmente enmendando o cambiando el acta; pero los Comisionados tienen libertad en determinar la atmósfera regulatoria.

Los Sub-Comités de Comunicaciones de la Cámara de Representantes y el Senado constantemente monitorizan a la FCC, la cual debe concurrir anualmente al Congreso para su aprobación de presupuesto. Más aún, desde 1933 el Congreso ha reautorizado cada dos años la existencia de la comisión.

En la Communication Act de 1927 el Congreso por primera vez establece un Estatuto y crea una Agencia concerniente a la radio, poniendo orden en los procesos de transmisión. Para 1921 cualquier ciudadano podía tener una licencia de radio con sólo pedirla. El Secretario de Comercio, Herbert Hoover, hizo que las estaciones compartieran tiempo en la misma frecuencia. Así la fecuencia 833 kHz era para estaciones de “noticias y entretenimiento”, y la de 618 kHz. para estaciones de “agricultura y tiempo”. El rápido incremento de estaciones pronto creo problemas de interferencia, incluso superando las frecuencias existentes. Los propietarios de las estaciones cambiaban de frecuencias libremente, produciendo incluso más interferencia. Cada año se incrementaban 200 nuevas estaciones, aprovechando de la incapacidad del gobierno de establecer regulaciones.

Hoover era un creyente de la libre empresa y creía que las empresas de radio podrían regularse a si mismas, sin control gubernamental; por lo que los convocó a conferencias entre 1922 y 1925, participando finalmente más de 400 estaciones. Estas conferencias eran llamadas: “experimentos de auto-gobierno industrial”. Sin embargo las conferencias sólo demostraron que era necesaria una acción gubernamental directa.

Para 1927 en un mensaje al Congreso, el presidente Coolidge dijo: “el servicio de esta importante función pública ha devenido en tal caos, que parece que si no es remediado, destruirá su gran valor. Recomiendo urgentemente que se legisle rapidamente (Coolidge, 1926).

Asi nació el Acta de Radio de 1927, tomando las recomendaciones de la cuarta conferencia de radio de Hoover. El acta establece un Comisión Federal de Radio (FRC) con carácter temporal para ordenar las cosas. En dos años se dieron cuenta que esta función no era temporal, haciéndola permanente. La comisión definía las frecuencias y el número de estaciones permitidas. Igualmente supervisaba que se cumpliera la distribución de licencias.

El acta de Comunicaciones de 1934 reemplazó la FRC por la FCC. El acta consistía en seis partes, llamadas títulos:

I. Definición de términos; provisiones para la instalación y operación de la FCC.

II. Carriers comunes (telefonía, y después satélites, microondas, fibra óptica)

III. Licencias de Broadcasting, poderes generales de la FCC, control de programación, transmisión pública.

IV. Audiencias y apelaciones a las decisiones de la FCC .

V. Provisiones penales.

VI. Poderes presidenciales en caso de guerra; otras provisiones generales.

En 1984 el acta incorporó un nuevo título VI referido a la televisión por cable, pasando el título de poderes presidenciales a ser el título VII.

Aquí cabe especificar lo que se refiere como Broadcasting ya que el concepto español de Transmisión es insuficiente. En Estados Unidos Broadcasting no es un carrier común como la telefonía. Si así fuera la programación estaría a discreción de quien compra el tiempo en las estaciones y redes, a cambio de pagar una tarifa por el tiempo. Se establece la diferencia entre una persona participando en un proceso de broadcasting y una persona participando en un proceso de carrier común. Se define broadcasting como “diseminación de comunicaciones de radio que intentan ser recibidas por el público directamente o por estaciones intermediarias o estaciones relay”. La frase clave es “intentan ser recibidas por el público”, distinguiéndose de la radio privada o de los individuos específicos.

Esta frase es clave en tanto diferencia la televisión pagada o por cable, por lo que es ilegal interceptar TV por cable para el propio uso o más aún la intercepción de telefonía.

El acta de comunicación de 1934 en el #3 define la radio comunicación como: “transmisión por radio de textos, signos, señales, imágenes y sonidos de toda clase, comprendiendo todo tipo de instrumentos, facilidades, aparatos y servicios…propios de tal transmisión”. Esta definición da al término Radio tal amplitud que permite al acta cubrir a la televisión cuando se convirtió en un sistema de licencias alrededor de 1942.

Las Enmiendas al Acta de Comunicación de 1934 han ido enriqueciéndola. Son el caso del estatuto de 1980, el acta de cable de 1984 o el acta de telecomunicaciones de 1996.

La Comisión federal de Comunicaciones está dirigida por cinco Comisionados invitados por el Presidente con recomendación y consentimiento del senado. Para evitar una distorsión económica o política en la Comisión no se permiten más de tres miembros del mismo partido.

El #4 de la Communication Act da a la comisión amplios poderes para: “ejecutar cada una y todas las acciones, hacer reglas y regulaciones, y dar las órdenes…que sean necesarias para la ejecución de sus funciones”.

Pese a que el Congreso interviene en decisiones claves como establecer los términos de las licencias de broadcast o la restricción de propiedad de estaciones para extranjeros, el acta le da a la comisión amplitud para aplicar su propia experiencia y juicio experto en el análisis de cada caso.

El Congreso americano suele usar un criterio legal altamente flexible que se resume en: interés público, conveniencia o necesidad, para limitar la discreción de la comisión en decisiones que no están especificadas en el Acta de Comunicación.

La Communications Act establece 19 funciones que van desde la clasificación de las estaciones de radio al proponer reglas y regulaciones necesarias para llevar adelante las provisiones del Acta, entre ellas:

(a) Clasificar las estaciones de radio

(b) Prescribir la naturaleza del servicio a ser prestado por cda clase de estación y cada estación dentro de una clase;

(c) Asignar frecuencias de banda para las varias clases de estaciones, y asignar frecuencias para cada estación individual y determinar el poder que cada estación usará y el tiempo dentro del cual puede operar;

(d) Determinar la locación de clases de estaciones o estaciones individuales;

(e) Regular la clase de aparatos a ser usados en función de sus efectos externos en las emisiones.

(f) Asegurarse que las regulaciones nos ean inconsistentes con la ley en su necesidad de prevenir la interferencia…los cambios de frecuencia, potencia autorizada, tiempo de operación de cada estación, no se harán sin el consentimiento de los licenciados, salvo que la Comisión determine que tales cambios promoverán la conveniencia o interés público o servirán a la necesidad pública.

(g) Estudiar nuevos usos de la radio…y apoyar el mayor y más efectivo uso de la radio en el interés público.

(h) Tener autoridad para establecer areas o zonas a ser servidas por cada estación.

(i) Tener autoridad para hacer regulaciones especiales aplicables a estaciones vinculadas a cadenas de broadcasting.

(j) Tener autoridad para hacer reglas y regulaciones generales requiriendo a las estaciones establecer documentación (archivo) de sus programas, transmisiones, comunicaciones…

(k) Tener autoridad de excluir estaciones móviles.

(l) Tener la autoridad de precribir las cualificaciones de operadores de estaciones.

(m) Tener autoridad para suspender la licencia de un operador.

(n) Tener autoridad para inspeccionar instalaciones.

Cabe destacar que la referencia al “Interés Público” recorre secciones claves como las referidas al otorgamiento, renovación y transferencia de licencias de broadcasting.

La discusión sobre el término “interés público” ha llevado a que las cortes norteamericanas consideren que la única forma en que  los broadcasters operen en el “interés público” es si toman el punto de vista de “alguien” sobre qué es el “interés público”. Este punto de vista no puede ser el de los mismos broadcasters, dado que sería un obvio conflicto de interés. Luego, el Congreso ha hecho al FCC el guardián de tal “interés público”.

La FCC es parte del legislativo. Cuando hace regulaciones actúa en una capacidad cuasi-legislativa. También funciona como una agencia ejecutiva, haciendo efectiva la voluntad del Congreso. Y cuando la ICC interpreta el acta de comunicaciones de 1934, conduciendo audiencias o decidiendo sobre disputas toma un rol judicial.

Para el año 2002 la FCC tendrá un presupuesto de US$248,545,000. La organización de la FCC es tal como se muestra en el siguiente gráfico.

Gráfico 2:

La FCC tiene 14 unidades principales. Las unidades de Carrier Común, Mass media, Telecomunicaciones Inalámbricas, Internacional y servicios de Cable hacen el trabajo principal de autorizar servicios y las otras entidades proveen de soporte a estas seis oficinas principales y a los comisionados. En estas oficinas principales hay una división de encargada de que se cumpla el Acta de Comunicación, así como las regulaciones, ordenes y autorizaciones de la Comisión.

Los Boureau

El Boureau de Servicios de Cable – Sirve como punto de contacto para consumidores, comunidad, funcionarios y la industria para temas relacionados al cable.

El Boureau de Carrier común – Responsable por reglamentaciones y políticas concernientes a las compañías telefónicas que proveen servicios de telecomunicación interestatales, y bajo ciertas circunstancias intraestatales, a través de telefonía fija o cableada.

El Boureau de información al consumidor – Comunica información al público en función de las políticas de comunicación, programas y actividades de la FCC. Esta oficina también se encarga de supervisar los procesos de deshabilitación.

El Boureau Internacional representa a la comisión en asuntos internacionales y de satélites.

El Boureau de Mass Media regula las estaciones de radio AM, FM y las estaciones de televisión.

El Boureau de telecomunicaciones inalámbricas supervisa la comunicación celular, pageres, y radio de doble vía. Regula el uso del espectro de radio para servir las necesidades de negocios, gobierno, servicios públicos, seguridad pública, aeronavegación e individuos.

Las Oficinas

La Oficina de Juicios administrativos preside audiencias y temas de decisión inicial.

La Oficina de Oportunidades de Negocios de Comunicación provee asesoría a la Comisión en temas y políticas concernientes a la oportunidad de negocios de comunicación para pequeños empresarios, mujeres y minorías.

La Oficina del Consejero general es el jefe de asesoría legal de la comisión.

La Oficina de asuntos legislativos e intergubernamentales es el principal punto de contacto con el Congreso y otras entidades gubernamentales.

El director administrativo se encarga de los asuntos de personal, presupuesto y logísticos.

La Oficina de Relaciones con los Media informa a la prensa sobre las decisiones en la FCC.

La Oficina de Planes y política es el asesor económico.

La Oficina de Diversidad en el trabajo, asesora a la comisión acerca de temas relacionados a la diversidad de su fuerza de trabajo, reclutamiento e igualdad de oportunidades.

Mass Media Boureau

El MMB asegura que los consumidores tengan acceso a un servicio libre de interferencias en radio y televisión, los cuales son de interés público. Para esto, MMB otorga licencias de radio y televisión y establece regulaciones para que estas estaciones sirvan a las comunidades locales a través de su programación y publicidad.

El input de los consumidores es vital para la aplicación de licencias al FCC. Los broadcasters deben aplicar la renovación de sus licencias cada ocho años. Se estimula al público a presentar a la Comisión sus objeciones a la renovación de licencias a través de objeciones formales o informales. Toda estación está obligada a publicar la fecha de expiración de su licencia, la fecha en que la solicitud de renovación debe ser presentada y la fecha en que las peticiones formales contra la renovación deben ser presentadas. Una objeción informal puede ser presentada en todo momento antes que la Comisión toma acción respecto a una aplicación.

El público también puede proveer input a la FCC cuando una estación:

  • Aplica para el consentimiento de vender una estación (una asignación de licencia)
  • Va a transferir la mayoría de la acciones (transferencia del control de la licencia)
  • Hace alguna modificación mayor en la infraestructura técnica de la estación.

En todos estos casos el licenciado debe notificar en los diarios informando al público acerca de sus aplicaciones. Adicionalmente la Comisión hace un aviso público dando 30 días para las objeciones públicas.

El MMB motiva al público a contactar con las estaciones locales para ayudarles a servir a las necesidades de la comunidad.

El boureau de Mass Media tiene cuatro divisiones, cuyos deberes son:

  • Div. de Servicios de Audio: Dirige el proceso de aplicaciones para permisos de construcción, licencias, y renovaciones de licencias para estaciones de radio y sus operaciones auxiliares.
  • División de servicios de Video: Dirige el proceso de aplicaciones para permisos de construcción, licencias, y renovaciones de licencias para estaciones de televisión y sus operaciones auxiliares.
  • Políticas y Reglamentaciones: Se encarga de los procedimientos del FCC para producir nuevas reglamentaciones y conduce estudios para las decisiones sobre políticas.
  • Enforcement (Fortalecimiento):Procesa los reclamos del público, asegura el cumplimiento de reglamentaciones y estatutos, temas relativas a regulaciones, representa al boureau en las audiencias de la comisión.

Los Comisionados

El Presidente nomina los Comisionados, los cuales son sujetos de aprobación por el senado. Los cinco miembros sirven durante cinco años a la comisión y pueden volver a ser convocados. Los comisionados deben ser ciudadanos americanos, no deben tener intereses en ningún tipo de negocio en comunicaciones y debe dedicarse a tiempo completo a éste trabajo. Ellos se presentan en sesiones abiertas al público varias veces al mes. El término de cinco años contrasta con el período presidencial de cuatro años, dificultando que un presidente ingresante cambie inmediatamente a todos los comisionados. Por otra parte si un comisionado renuncia, en el siguiente período es reemplazado. Sólo se convoca a las plazas de comisionados vacantes o de periodo que ha expirado. Por lo tanto un presidente no puede modificar de una vez a todos los comisionados. Cada año cambian uno o dos. Lo que si puede hacer un nuevo presidente es escoger a uno de los comisionados vigentes como chairman.

Los comisionados rara vez originan políticas. El staff de los comisionados genera las iniciativas de política con la supervisión y modificación proveniente de los comisionados. Cada comisionado tiene tres asistentes que le ayudan a analizar el complejo flujo de temas presentados en cada reunión.

Las reglas gubernamentales controlan el contacto con los oficiales de la industria. Es requerido un registro de los encuentros entre los jueces (o quienes actúan como tales) y los sujetos directamente afectados por una decisión de estos. Por lo que los comisionados evitan contactos en las últimas semanas antes de una decisión.

El staff

Los miembros del staff manejan la mayor parte de las aplicaciones, incluyendo preguntas y quejas del público, aplicaciones y formas de la industria.

Excepto lo Jefes de cada oficinia la mayor parte del staff es parte del servicio civil federal. Muchos de ellos han servido décadas, desarrollando un expertise del que dependen los comisionados. Esto es un peligro, algunos miembros del staff pueden acumular mucho poder e incluso servir como gatekeeper de que ven o no ven los comisionados.

Para tomar decisiones el staff necesita delegación formal de autoridad de los comisionados y guiarse por las reglas procesales. Estas reglas establecen qué decisiones pueden ser tomadas a nivel de los comisionados y a nivel del staff.

Los comisionados deciden si un item se maneja en una reunión abierta o en circulación, en este segundo caso la documentación circula entre los comisionados antes de pasar a ser pública. Las recomendaciones del staff acompañan todos los items dirigidos para ser considerados formalmente por la comisión.

Proceso de creación de reglamentaciones

El proceso de creación de regulaciones genera el gran cuerpo de leyes administrativas llamadas FCC Rules and Regulations (en realidad ambos términos son lo mismo, sólo que tradicionalmente se mencionan ambos). Cuando la comisión recibe una petición para tomar determinada acción o cuando ella actúa por si misma, se genera una Nota de Indagación sobre un tema que necesita comentarios e investigación preliminar, una nota de creación de regla para un asunto en el que se ofrece una nueva regla al comentario público, o una combinación de ambos. Estas notas invitan al comentario de partes interesadas, en su mayoría abogados que representan empresas, estaciones, compañías o industrias. También participan el público interesado y organizaciones de defensa de los consumidores. Las partes interesadas suelen enviar investigaciones sustentando sus posiciones.

Cuando aparece un tema que requiere la presentación de argumentaciones por las partes en disputa, la FCC puede programar una audiencia para solucionar la disputa. Abogados Senior Staff de la FCC llamados Jueces Administrativos presiden las audiencias iniciales. Conducen la audiencia como un juicio, con testigos, testimonios, evidencia, abogado para cada lado. La única diferencia con el juicio americano es que los jueces actúan a la vez como juez y jurado. Posteriormente el dictamen es revisado por el Board de Revisión de la FCC y después por los Comisionados.

En raras ocasiones, cuando la regulación es muy controversial o trascendente se programa una argumentación oral con los comisionados.

Después de este proceso el staff prepara una propuesta de decisión para los comisionados, en la forma de un “Report and Order” recomendado. Este documento presenta la nueva reglamentación, con la discusión de background explicando y defendiendo la decisión.

La FCC adopta o modifica el “Report and Order”. Luego la acción pasa a ser sujeto de reconsideración o apelación a través de la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia. En tanto que hay apelaciones, la implementación de una reglamentación puede dilatarse por meses o años. El siguiente gráfico ilustra el proceso:

Gráfico 3:

Licencias

Ni los países ni los individuos pueden poseer una parte del espectro electromagnético. En los tempranos días de la radio algunos broadcasters reclamaron haber adquirido derechos perpetuos de los canales que ocupaban. Esto es un anacronismo.

Un prospecto de licenciado tiene que aplicar para facilidades específicas (canal, potencia, cobertura, localización de la antena, tiempo de operación). El aplicante debe consultar qué canales están disponibles.

El prospecto de licenciado debe tener ciertas calificaciones:

  • Carácter: debe tener una historia personal libre de evidencias que sugieran defectos que podrían crear dudas en su capacidad de operar en el interés público. Records criminales, violaciones a leyes de mercado, constituyen ese tipo de evidencias. Historias de falsa representación empresarial ante la FCC serían fatales.
  • Recursos Financieros: Deben tener suficientes recursos para construir instalaciones y para operar en prueba durante 90 días, sin publicidad.
  • Habilidad Técnica: Un buen sustento de ingeniería mostrando la mayor cobertura con el equipo disponible, sin causar interferencias.

La mayor decisión de la FCC son las adjudicaciones de licencias. Este procedimiento soluciona:

  • Disputas específicas entre partes o aplicantes rivales para un canal de televisión, por ejemplo.
  • Entre la FCC y una entidad externa. Por ejemplo, el Mass Media Boureau versus una estación que protesta por una sanción.

El staff puede solucionar directamente disputas o estas pueden llegar a convertirse en audiencias.

Por lo general los broadcasters evitan las audiencias ya que estas son en Washington D.C., requieren gastos en representación legal, mucha documentación y tiempo.

Regulación Informal

La FCC puede influir en la conducta de los licenciados a través de enunciados públicos en reuniones, discursos, artículos o contactos personales con los licenciados o sus abogados. Este procedimiento indirecto sigue un principio: “si usted no pone orden en su propia casa, el gobierno puede hacerlo por usted”.

Este tipo de procedimientos funcionaron para reducir la exposición de los niños a mensajes de violencia y sexo en 1975. La National Association of Broadcasters acordó un código de autorregulación adoptando una franja de tiempo para programas familiares.

Pérdida de una Licencia

Tenemos información que entre 1934 y 1987 ciento cuarentaiun estaciones perdieron sus licencias. La no renovación fue en 102 de estos casos. Sólo en 40 casos se revocó la licencia sin esperar que expirara. Durante los años 80s. no hubo revocaciones y sólo 10 no renovaciones.

La no renovación es más común que la revocación porque la función de probar en función del interés público cae en el lado del licenciado. En contraste, la revocación pone la función de probar del lado de la FCC.

Una revisión de las causas programáticas de infracción como la distorsión de información indica que ocurren muy raramente. En la mayoría de los casos la FCC prefiere argumentar violaciones no programáticas, relacionadas a ocultamiento de propiedad, violaciones técnicas, facturación fraudulenta de publicidad. Esto no significa que no hayan faltas de programación. Lo que ocurre es que las faltas a la programación se prestan a mayor discusión. Y suelen coincidir las faltas programáticas con las otras.

La FCC suele tratar a los trasgresores con mucha condescendencia, tan pronto ellos admiten las faltas y prometen reformarse. La revocación de una licencia es una medida absolutamente extrema.

Sin embargo, hay casos interesantes como:

En 1980 no se renovó la licencia a una estación AM en Tucson porque se dijo que un disjockey que dejó la ciudad para un negocio personal había sido secuestrado. Esto fue durante cinco días y los oyentes saturaron las líneas de la policía.

Penalidades menores

No todas las faltas son castigadas con la cancelación de las licencias. Pueden haber:

  • Renovaciones de corto plazo (sólo por un año o dos)
  • Renovaciones condicionales ( a corregir la falta)
  • Multas
  • Amonestaciones

Políticas y Leyes de Programación

La primera enmienda de la Constitución prohibe censurar material e interferir con la libertad de expresión.

Las estaciones de radio y televisión son responsables de seleccionar lo que transmiten y de determinar de qué manera ellos van a servir a sus comunidades. Las estaciones son responsables de seleccionar sus programas de entretenimiento, noticias, asuntos públicos, religión, deportivos y otros. Ellos deciden la conducción, edición y programación. La FCC no impone su juicio, no trata de estandares artísticos, formatos, lenguaje o calidad de los programas. Salvo en el caso de la propaganda política, que tiene otras reglas.

Las estaciones deben mantener en archivo el material comprometido con ataques personales y editoriales políticos.

Ataques personales: Ocurren cuando durante la presentación de puntos de vista sobre un tema controversial alguien ataca la honestidad, carácter, integridad o las cualidades personales de una persona o grupo específico. No más de una semana después del ataque la estación debe transmitir lo siguiente a la persona o grupo atacado: (1) notificación de la fecha, hora e identificación del broadcaster; (2) una cinta o script con información detallada del ataque; (3) una oferta de oportunidad razonable de responder en el aire.

Editoriales Políticos: Un editorial político es en el que la estación apoya o se opone a un candidato durante una transmisión presentando su opinión. Dentro de las 24 horas después de esta transmisión la estación debe enviar al candidato: (1) notificación del día y hora del editorial; (2) un script o cinta del editorial; (3) una oferta de oportunidad razonable para responder en el aire.

En el caso de los candidatos políticos el Acta de Comunicaciones exige a las estaciones proporcionar similares oportunidades a todos los candidatos. El acta dice claramente que la estación “no tendrá poder de censura sobre el material difundido” por el candidato.

Programación de Televisión para niños. A través de su licencia toda estación de televisión debe servir a las necesidades educacionales e informacionales de los niños (16 años y menos), ya sea a través de toda la programación o de programas diseñados específicamente para ese fin.

Las estaciones comerciales deben identificar cuáles de sus programas son especialmente diseñados para educar e informar a los niños al inicio del programa. Igualmente se establece un límite de publicidad de 10.5 minutos en la hora de programas dirigidos a niños de 12 años y menos.

Crítica, ridiculización y humor respecto a individuos, grupos e instituciones. La primera enmienda que garantiza la libertad de expresión también protege a las personas de ser ofendidas en razón de su religión, raza, nacionalidad, género y otras características. Pero también protege a los broadcasters que critican o ridiculizan instituciones, incluyendo al gobierno. Una genuina libertad de expresión debe permitir a las personas expresar cosas que para la mayoría pueden ser aborrecibles, no sólo cosas que la mayoría considera tolerables o aceptables.

Obscenidad e Indecencia. La Ley Federal prohibe la transmisión de programación obscena y regula la transmisión de lenguaje “indecente”.

El lenguaje obsceno no está protegido por la primera enmienda y no puede ser transmitido en ningún momento. Para ser obsceno el material debe tener todas las siguientes características:

  • Una persona promedio, teniendo en cuenta los standares comunitarios actuales, puede considerar que tal mensaje, como un todo, apela excesivamente al sexo; (esto se puede indagar con una encuesta sobre una muestra representativa)
  • El material debe retratar o describir, de una manera evidentemente ofensiva, conductas sexuales específicamente definidas por la ley; y
  • El material, como un todo, carece seriamente de valor literario, art1stico, político o científico.

El lenguaje indecente es protegido por la Primera Enmienda. Sólo se prohibe en horarios en los que la audiencia pueden ser niños, especialmente entre las 6:00 y las 10:00 p.m.

Lenguaje indecente esta definido como “lenguaje o material que presenta o describe en términos evidentemente ofensivos, en el entendimiento de los estandares de la comunidad, organos y actividades sexuales y escretorias”.

Transmitir Engaños

Transmitir información falsa concerniente a un crimen o catástrofe viola las reglas de la FCC si:

  • La estación sabía que la información era falsa.
  • Difundir información falsa causa directamente sustancial daño público (daño a la propiedad, salud o seguridad del público en general, o distraer los recursos de la policía, salud y seguridad de sus deberes habituales).
  • Era previsible que difundir información falsa podría causar sustancial daño público.

Las reglamentaciones de la FCC atraviesan una serie de campos protegiendo la libertad de expresión no sólo de los radiodifusores, sino también de las audiencias: programación violenta, concursos, loterías, solicitud de fondos, transmisión de conversaciones telefónicas, publicidad, identificación de patrocinadores, cantidad de anuncios, publicidad engañosa, publicidad ofensiva, tabaco y alcohol y muchos otros.

Así, nos damos cuenta que regular la elevisión no es nada nuevo. Es un quehacer que se remonta a los inicios del medio y que todos aquellos que aspiran a una televisión sin reglas que protegan al ciudadano y al bien común en realidad están aspirando a mantener una situación de privilegio que es absolutamente contradictoria con la democracia y la libertad.


* Max Tello es un comunicador peruano con maestría en Educación por la Universidad de Lima y estudios de posgrado en Ciespal (Ecuador) y Consiglio Nazionale della Ricerca (Italia). Como consultor para el desarrollo, su más reciente posición fue como asesor técnico en el BID, y ha desarrollado programas en Perú, Ecuador, Brasil, Bolivia, Paraguay, Colombia, Mozambique y Angola. Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.


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