Sala de Prensa


5
Abril 1999
Año II, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


El discurso informativo (el caso de El País)

Las fuentes de información
y la construcción de la realidad

María José Quiroga*

INTRODUCCIÓN

Es posible afirmar que los medios de comunicación no se ciñen exclusivamente a decir lo que pasa sino que construyen la realidad social y la expresan en un discurso hecho de enunciaciones y estrategias que se pueden estudiar, y que constituyen el discurso de la información.

A partir de este preliminar supuesto teórico, pretenderemos en este artículo determinar la función que cumplió el diario español "El País" en la construcción de la realidad durante la dictadura militar argentina, a partir de un análisis de las fuentes de información utilizadas.

Este objetivo forma parte de uno mayor, pero en esta ocasión nos limitaremos a tener en cuenta la lógica interna del relato periodístico expresada en el uso de fuentes de información, la referencia a otros medios y el espacio dedicado a los rumores.

El corpus escogido integra la información publicada por El País en su sección internacional y las noticias que aparecen en las páginas de opinión durante el período incluido entre los primeros días de mayo de 1976 (fecha de aparición del diario) y el 31 de junio de ese mismo año. Esos dos meses coinciden con los primeros 60 días de la dictadura militar en Argentina.

ANTECEDENTES

Dentro del marco político global en el que se produjo el golpe militar del 24 de marzo de 1976 en Argentina, gran parte de la clase empresarial apoyó el proceso castrense-económico. En este contexto, la mayoría de los grandes empresarios periodísticos pactaron explícitamente con los gobernantes militares una serie de pautas de autocensura que serían metódicamente cumplidas en los años que siguieron. La excusa básica era 'no favorecer' a las organizaciones guerrilleras, aunque ello llevara a la desinformación del conjunto de la población.

A esta caracterización de la prensa, el autor argentino Luis Gregorich agrega un perfil de la actitud de los periodistas durante la dictadura: "Hubo posiciones muy variadas, desde la obsecuencia más abominable hasta un silencio digno, desde el abierto apoyo hasta una oposición entre líneas, desde la aceptación resignada hasta un simple y drástico cambio de ocupación (obligado o voluntario). Como se sabe, un buen número de periodistas fueron asesinados o desaparecieron y otros muchos debieron emigrar".

Los medios argentinos, entonces, a partir de 1976, y en especial la prensa, "se dirigiría a los lectores argentinos (obviamente desinformados y castigados por la campaña de acción psicológica del gobierno), redactada por periodistas argentinos, residentes en el país como sus lectores y a veces casi tan desinformados como ellos. Esta prensa no se dirigía, no podía dirigirse, a lectores exiliados, a militantes políticos o intelectuales que se habían ausentado de la Argentina y cuyo horizonte informativo era bien distinto", describe el mismo autor.

Pretendemos averiguar, entonces, cuál es la realidad que construyó El País, que sí se dirigía a otro tipo de lectores, a partir de un análisis del tipo y naturaleza de las fuentes utilizadas en la producción de las noticias sobre Argentina. Dicho en otras palabras, intentaremos aproximarnos a la siguiente pregunta: ¿Quiénes eran los informantes de El País y qué función cumplían?

HACIA UNA DEFINICIÓN DE CONCEPTOS

A los fines de seleccionar los textos a analizar, utilizaremos el concepto de noticia que maneja la semióloga argentina Lucrecia Escudero en su libro "Malvinas: el gran relato". La noción de noticia para la autora se corresponde con un texto que narra acontecimientos públicos, con un formato gráfico-temático preciso e identificable, que tiene un título, subtítulos, un sumario y un conjunto de dispositivos gráficos que permiten diferenciar las distintas unidades temáticas que aparecen en una página. Denominaremos a cada uno de estos textos como unidad noticiosa, a los fines operativos de este estudio.

La utilización de diversas fuentes de información siempre se constituye en un elemento diferenciador de la estrategia informativa de un diario. Las fuentes informativas pueden dividirse en dos grandes categorías: fuentes propias y fuentes de las agencias nacionales e internacionales. Utilizaremos esas dos categorías para discriminar la utilización de las fuentes por el diario El País, pero considerando que si bien opera como fuente con respecto al periódico, la agencia informativa es a la vez receptora y redactora de las informaciones que recibe. Es decir, que el concepto más moderno sobre agencias las define como una suerte de "mayoristas de la información" que se valen de sus propios corresponsales, de agencias con las que pueden estar asociadas o bien de sus propias fuentes de información. Merece destacarse también que las agencias funcionan, respecto de los periódicos, como fuentes abiertas, de atribución directa.

UN ANÁLISIS CUANTITATIVO

Considerando el corpus escogido, El País publica 43 unidades de información referidas a Argentina. De ellas, 27 corresponden a informaciones en su mayoría fechadas en Buenos Aires por la agencia Efe. Las 16 unidades informativas restantes no llevan pie de agencia, lo que lleva a suponer que se construyen a partir de la utilización de fuentes propias, si bien la mayoría de ellas (en especial las que provienen de la Argentina) no están firmadas.

Si, como hemos afirmado previamente, las agencias de información trabajan con sus propias fuentes, analizaremos cuáles son las que utiliza la agencia española Efe en sus despachos desde Argentina. Para identificarlas, se tomaron en cuenta las menciones explícitas en cada una de las unidades de información analizadas.

De acuerdo a este análisis, las fuentes utilizadas son las siguientes (ordenadas por cantidad de menciones):

- Fuentes policiales y militares: 12 menciones.

- Otras agencias informativas: 8 menciones.

- Fuentes gubernamentales: 7 menciones

- Otros medios de información: 5 menciones.

- Partidos políticos y organizaciones civiles: 5 menciones.

- Familiares de las víctimas de la represión y testigos: 3 menciones.

- Organizaciones guerrilleras o de exiliados: 3 menciones.

- Rumores: 3 menciones.

Entre las 16 unidades de información construidas a partir de fuentes propias discriminaremos entre aquellas que por su contenido corresponden a un género informativo y las que tienen carácter argumental. Así, entre los textos que integran el corpus, discriminaremos 8 que se corresponden a notas de opinión firmadas (ya sea por periodistas argentinos o españoles) e igual número de unidades que no llevan firma y que podrían caracterizarse como textos informativos.

En el análisis de estas últimas unidades se mencionan las siguientes fuentes:

- Otros medios de información: 6 menciones.

- Agencias informativas: 4 menciones.

- Partidos políticos y organizaciones civiles: 7 menciones.

- Fuentes militares y policiales: 4 menciones.

- Fuentes de organizaciones guerrilleras: 3 menciones.

- Familiares, víctimas y exiliados: 3 menciones.

- Fuentes gubernamentales: 2 menciones.

UNA LECTURA CUANTITATIVA

Herbert Gans, en su libro "Deciding What's News" indica que las fuentes más usadas por los diarios norteamericanos suelen identificarse como "otro diario" u "otro periodista", lo que tiende a reforzar el efecto de credibilidad en los propios medios de información.

Una investigación realizada en 1987 por Teun van Dijk sobre 250 periódicos de distintos países, concluye en que la mayor parte de la información tiene como fuentes "otros medios de comunicación". Esto tiende a delinear dos de las características fundamentales del sistema de fuentes: la autolegitimación del sistema informativo como fuente principal y la homogeneización de los hechos públicos.

Asimismo, el investigador italiano Auguste Agostini señala que la utilización de las fuentes refuerza la estructura de poder, lo que equivale a decir que cuánto más alto se encuentre una institución en esa estructura, más posibilidades tiene de tornarse en fuente informativa.

Si tomamos en cuenta la lectura cuantitativa que formulábamos en el apartado anterior, comprobaremos que en el caso de los cables de la agencia Efe publicados por El País privilegian las fuentes policiales, militares o gubernamentales (que en ese momento de la historia argentina eran equivalentes) con 19 menciones. En segundo lugar, aparecen otras agencias o medios de información, con 13. Esta comprobación permite llegar a una afirmación preliminar que estaría corroborando lo señalado por los autores que mencionamos.

Al intentar una lectura de las unidades de información caracterizadas como fuentes propias del periódico español, esta jerarquización se invierte. El primer lugar está ocupado por otras agencias y medios de información, con 10 menciones, y el segundo por fuentes de partidos políticos y organizaciones civiles, con 7. En este caso, las fuentes militares y gubernamentales ocupan un tercer lugar.

Si bien estaríamos confirmando aquí la hipótesis de autolegitimación del sistema informativo, lo que llama la atención es que no sucede lo mismo con la de refuerzo de las estructuras de poder, ya que los partidos políticos y cualquier tipo de organización civil fueron prohibidas por la Junta Militar que asaltó el poder en Argentina el 24 de marzo de 1976.

Es importante, en este punto, tener en cuenta la variable de la censura operada por el régimen militar argentino sobre toda la información derivada de la represión. El propio diario El País, en un cable fechado en Buenos Aires y que se publica en la sección Internacional de la edición del viernes 7 de mayo de 1976, bajo el título "Mordaza absoluta contra la prensa - Se endurece el régimen militar argentino", da cuenta de la censura:

"En el futuro se estará mejor informado sobre Argentina desde el exterior que desde el interior del país. A los corresponsales extranjeros se les obliga a presentar las pruebas de seis fuentes de información para evitarse dificultades, que traducidas por las autoridades militares, significan la detención y expulsión del corresponsal.

Es lo que le sucedió al periodista suizo Luc Banderet, que fue acusado, en un comunicado oficial, de haber establecido contacto con elementos subversivos y proporcionar a los medios de información europeos datos sobre la represión en el país".

Cabe suponer, entonces, que una explicación posible a la distinta jerarquización de las fuentes que hace la agencia Efe y el diario El País en aquellas unidades de información que construye en base a sus propias fuentes está directamente vinculada con el problema de la censura.

Censura que la investigadora argentina Patricia Terrero caracteriza en su artículo "Comunicación e información por los gobiernos autoritarios: el caso argentino".

Terrero identifica los dos mecanismos en los que se basó la censura: la táctica del bloqueo de información, mediante la cual se omite, como si no existiera, una amplia franja temática referida a la realidad nacional; y la estrategia de despliegue y consolidación de la ideología del régimen, que la dictadura militar organizó a través de la propaganda estatal directa.

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA

- Gregorich, Luis, "La prensa durante el proceso, un testimonio", publicado en 'Claves del periodismo argentino actual', Ediciones Tarso, Buenos Aires, 1987.

- Terrero, Patricia, "Comunicación e información por los gobiernos autoritarios: el caso argentino", publicado en 'Comunicación y democracia en América Latina', DESCO - CLACSO, Lima, 1982. -

- Escudero, Lucrecia, "Malvinas: el gran relato - Fuentes y rumores en la información de guerra", Gedisa, Barcelona, 1996.

- Agostini, A., "La tematizzazione. Selezione e memoria del l'informazione", citado por Escudero, L., op. cit.

- Gans, Herbert, "Deciding What's News", Random House, Nueva York, 1979.


© María José Quiroga, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Este artículo fue publicado en la Revista Latina de Comunicación Social. Se reproduce con autorización de su editor.


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