Sala de Prensa


38
Diciembre 2001
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Propiedad intelectual de los periodistas
en la sociedad de la información

Alex Fernández Muerza *

Sus fundamentos y clasificaciones

El derecho de autor se basa en la premisa de que no existe forma alguna de propiedad tan legítima como la propiedad sobre las creaciones del espíritu.

Este derecho de autor protege la propiedad intelectual de los creadores y también de quienes distribuyen produce y difunden información. Hay, asimismo, varias clasificaciones de los derechos de autor, según la finalidad y objeto de su protección.

Para ello debemos decir que se protege la inventiva, la habilidad o el trabajo de un creador, pero es menester que ellas estén plasmadas en expresión formal. Por esa misma razón es que se ampara la obra en sí misma y no las ideas, los sistemas, los principios o los métodos. En suma, es preciso que ellas estén traducidas en libros, revistas, notas, cuadros, composiciones musicales, películas, discos o CDs.

Nos habíamos referido a las clasificaciones existentes sobre los derechos de autor. Una de ellas los clasifica en derechos económicos (o patrimoniales) y derechos morales.

En el marco de la actividad periodística, los derechos económicos permiten determinar los niveles de pago o reconocimiento, ya sea que se trate de creadores en relación de dependencia o que no lo estén. Ya veremos que dice nuestra legislación al respecto.

Los derechos morales les dan a los autores los que surgen de la autoridad o paternidad sobre sus obras, entre ellos los de la integridad, el derecho de publicación y la atribución.

Pero debemos referirnos a la forma en la que la legislación argentina reconoce a los derechos de autor de los periodistas: El artículo 28 de la ley de Propiedad Intelectual 11.723 dice: "Los artículos no firmados, colaboraciones anónimas, reportajes, dibujos, grabados, o informaciones en general que tengan un carácter original y propio, publicados en un diario, revistas u otras publicaciones periódicas por haber sido adquiridos u obtenidos por éste o por una agencia de informaciones con carácter de exclusividad, serán considerados de propiedad del diario, revista u otras publicaciones periódicas o de la agencia. Las noticias de interés general podrán ser utilizadas, transmitidas o retransmitidas, pero cuando se publiquen en su versión original será necesario expresar la fuente de ellas.".

Luego, el artículo 29 de la misma ley dice: " Los autores de colaboraciones firmadas en diarios, revistas u otras publicaciones periódicas son propietarios de su colaboración. Si las colaboraciones no estuvieren firmadas, sus autores sólo tienen derecho a publicarlas en colección, salvo pacto en contrario con el propietario del diario, revista o periódico".

De tal modo, la ley de derechos de propiedad intelectuales se apoya en los principios generales que rigen las relaciones laborales, por los que las obras creadas por un trabajador en relación de dependencia durante su jornada y con las herramientas del empleador se asigna su titularidad de derechos al empresario.

No obstante, la aplicabilidad de los derechos de propiedad intelectual en el marco de la actividad periodística excede la relación periodista-empresario, toda vez que las tecnologías y las relaciones de los medios entre sí la desbordan.

La referencia se vincula con las cesiones a terceros o reexplotaciones de una obra determinada en distintos soportes o por distintos medios.

También con los colegas periodistas, y por ello existe un fuerte vínculo entre los derechos profesionales y las normas éticas (escritas o no) de la actividad.

Los periodistas deben estar comprometidos a sostener principios de conducta y ellos los hacen responsables de lo que dicen y hacen. Algunas de estas obligaciones recaen materiales hechos por colegas.

Ya hemos visto que las citas están impulsadas por el art. 28 de la ley 11.723.

De allí que su utilización exceda la mera conveniencia legal por razones de atribución de responsabilidades ulteriores, hasta transformarse en una premisa básica de respeto a la creación intelectual de los colegas. Aún cuando se trate de informaciones generales.

Por eso debe anotarse la mala práctica de mencionarse "un matutino", "otra emisora" o fórmulas similares que por las razones más variadas desconocen la importancia de los trabajos de terceros.

Su reconocimiento jurídico como derecho humano

Los derechos de propiedad intelectual encuentran sus fundamentos en la vigencia de la Constitución y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos:

"Los Estados partes en el presente Protocolo reconocen el derecho de toda persona a:

a. participar en la vida cultural y artística de la comunidad;

b. gozar de los beneficios del progreso científico y tecnológico;

c. beneficiarse de la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora."

Esta norma es el artículo 16 del Protocolo de San Salvador destinado a consagrar como derechos humanos a los derechos emergentes de la creatividad intelectual. Pero caben formularse algunas preguntas al respecto:

La primera: qué es el Protocolo de San Salvador? Es el protocolo adicional al Pacto de San José de Costa Rica, sobre derechos humanos de carácter social, económico y cultural.

Ha entrado en vigor en noviembre de 1999 al depositarse el vigésimo instrumento de ratificación en la Organización de Estados Americanos y nuestro país se encuentra obligado a cumplirlo por dos vías:

Su incorporación como derecho interno por vía de la ley 24.658 y su integración al Sistema Interamericano de Protección a los Derechos Humanos, que en la Argentina tiene rango constitucional tras la reforma de 1994 por el art. 75 inc. 22.

En igual sentido se expresa el apartado 2 del artículo 27 de la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas: "Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora". Esta Declaración se encuentra ya reconocida con rango constitucional a partir de la reforma de 1994 en el art. 75 inc.22.

También el derecho de autor tiene reconocimiento por el artículo 17 de la Constitución Nacional "Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su obra".

Por lo tanto, el amparo a la propiedad intelectual tiene tanto nivel constitucional como supraconstitucional como derecho humano inalienable por el mecanismo del sistema de las Naciones Unidas e interamericano del Sistema del Pacto de San José de Costa Rica.

Pero, además de los avances que pueden surgir del Protocolo de San Salvador, existen desafíos a abordar tanto desde las legislaciones nacionales internas, cuando de las normas que rigen (o lo intentan) a los fenómenos de la mundialización de la circulación de la información y la comunicación.

Dos sistemas legales

Veremos, a tal fin, que existen dos sistemas legales aplicables a los derechos autorales.

Uno es el de los derechos de autor (propio de los países del derecho continental como el nuestro) y se basa en que no se pueden ceder los derechos morales, por lo que si se firma un acuerdo cediendo todos los derechos, estos quedan vigentes.

Los derechos patrimoniales, por su parte, sí pueden ser totalmente transferidos.

En la mayoría de los países en los cuales rige el sistema se adopta en criterio de los derechos individuales del autor, que deben ser reconocidos y satisfechos económicamente por su utilización y si el material es potencialmente afectado a un soporte distinto, los autores tienen el derecho de ser consultados sobre su autorización, el modo de hacerlo y el pertinente cobro.

Este sistema se ajusta favorablemente a los empleadores que pueden adquirir derechos para sus negocios centrales o principales y las nuevas tecnologías les permiten nuevos usos de acuerdo a condiciones pactadas expresamente.

A los periodistas les permite mejorar sus estándares económicos y profesionales en mejores condiciones que el sistema del "copyright".

Este sistema del "copyright" es el de los Estados Unidos y el Reino Unidos, donde rige el llamado "common law". Los principios que lo rigen –suele señalarse- se basan en la plena cesibilidad de los derechos de autor puesto que se niega toda reconocimiento a recompensa por incrementos en la explotación económica del trabajo realizado y no se reconocen derechos morales.

En un entorno digitalizado, el control sobre la manipulación y distorsión de las obras es prácticamente nulo.

Qué son los derechos morales

Las obras de los autores son una fuente de ingresos y deben constituir un reconocimiento adecuado, justo y suficiente a su creactividad.

Si se trata de su medio de vida, el autor está interesado en su publicación y difusión, tanto por la eventualidad de recibir una compensación económica, cuanto porque como creación de su espíritu, representa su personalidad.

Esta faceta recibe el nombre de "derechos morales" y se vincula a otros aspectos tales como la decisión de publicar o no la obra, su integridad e indemnidad, y su reivindicación como propia, a través de lo que se llama "paternidad de la obra".

Este último derecho de paternidad permite al autor exigir que se reconozca una obra como propia y a relacionarla o no con su nombre o con un seudónimo. También para reclamar en caso de plagios, es decir cuando otra persona pretende ser el autor de una obra de un tercero.

En cuanto a la integridad e indemnidad de la obra, debemos señalar que la personalidad y reputación del autor van de la mano. Precisamente por ello, éste está naturalmente interesado en que aquella no sufra cambios, distorsiones o recortes no autorizados. Imaginemos un periodista al que le cambien o recorten una nota firmada.

Por supuesto, en aquellos lugares que existe, podría considerarse despedido sin causa por invocación de la cláusula de conciencia. Pero si no estuviera en relación de dependencia, o no pudiera conseguir otro trabajo, debería poder echar mano a otras soluciones jurídicas. Para ello los derechos morales, cuya violación apareja daños y perjuicios al autor de la obra.

En nuestro medio, los derechos morales tienen una fundamentación supranacional que surge de la incorporación al Convenio Internacional de Derechos de Autor (conocido como Convenio de Berna) del art. 6 bis, cuyo texto dice:

"1. Independientemente de los derechos patrimoniales del autor, e incluso después de la cesión de estos derechos, el autor conservará el derecho de reivindicar la paternidad de la obra y de oponerse a cualquier deformación, mutilación u otra modificación de la misma o de cualquier atentado a la misma que cause perjuicio a su honor o reputación.

2. Los derechos reconocidos al autor en virtud del párrafo anterior serán mantenidos después de su muerte, por lo menos hasta la extinción de sus derechos patrimoniales....."

Esta modificación fue recibida por la mayoría de los países que reconocen el sistema de "derechos de autor" y no aceptada por los del "common law".

Posteriormente, este reconocimiento de derechos morales es ratificado por vía de la aceptación de la Ronda Uruguay del GATT – OMC en el acuerdo TRIP s. (sigla en inglés de Acuerdo sobre Aspectos de la Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio).

Sin embargo, el artículo 9 de este acuerdo TRIP s, no obliga –sino que permite mantener el régimen vigente- a los países del sistema del "copyright" que no amparan derechos morales.

De allí que hoy se ponga en duda la subsistencia de los derechos autorales, ya que los derechos morales resultan fundamentales a la hora de la utilización de aquellos por soportes recientemente aparecidos de la mano de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Principios que justifican la procedencia
de derechos autorales en la actividad periodística

1. El acto de creación intelectual del periodista no puede ser considerado una cesión gratuita a los empleadores o a los propietarios de los medios.

2. Que la creación de un periodista esté destinada a su difusión no equivale a considerarla de dominio ajeno. Los derechos morales (y materiales) sobre ella son determinantes respecto a su aparición en condiciones y lugares en los que el profesional esté de acuerdo.

3. Cuando un empleador revende el material producido por sus profesionales, éstos deben tener acceso a coparticipar de los beneficios.; como también el derecho a autorizar o no su entrega bajo cualquier condición.

4. Los derechos de autor de los periodistas no se manifiestan en función del contenido de las noticias, opiniones recabadas o informaciones tratadas, sino por el tratamiento que de ellas realice el profesional.

5. El pago de salarios o de colaboraciones por la entrega de material periodístico a los medios y la solicitud de participar en la explotación de derechos de autor por la reexplotación de tal material, no significa doble pago por una misma tarea u obligación, sino el reconocimiento a la propiedad de la tarea intelectual efectuada.

6. Los empleadores tienen el derecho de explotar las obras creativas de los periodistas en el marco de las relaciones pactadas en los convenios colectivos de trabajo. Toda explotación ajena a este ámbito excede el objeto del pago del salario, como ocurren con la reutilización del material en otro medio del mismo empleador, salvo convenio expreso en sentido contrario.

En este sentido la OIT expuso: "Uno de los objetivos del derecho de autor es asociar de manera equitativa al creador de su trabajo con la explotación económica de su creación".

7. La aplicación de los principios de derechos de autor, morales y afines representa una contención a la indiscriminada explotación múltiple de obras creativas de periodistas y reporteros gráficos. Además, es un método válido de elevar al máximo las oportunidades de empleo y de creatividad profesional.

El cambio en el medio ambiente de los medios

Las comunicaciones –se ha dicho en más de una vez- nunca serán las mismas.

Los cambios introducidos por las telecomunicaciones y las NTIC, sobre todo la digitalización, han creado nuevas formas de creación y diseminación de la información. Medios gráficos, de radiodifusión y los nuevos medios electrónicos, sumados a la Convergencia de servicios ofrecen un nuevo medio ambiente sin precedentes en los que la información se ha multiplicado y funciona a velocidades exponenciales.

Las diferencias materiales históricas entre medios, como también la que existía en la de sus propietarios, tienden a desaparecer.

Por consiguiente, tampoco (sin pretensiones de ser apocalíptico) perdurarán mucho tiempo más, las divisiones sectoriales entre los empleadores .

En este marco, los periodistas deberían apostar a sistemas de reconocimientos de derechos de autor que fueran fáciles de echar mano en los casos de los creadores individuales y los productores para multimedios.

En tal sentido, acuerdos colectivos entre empleadores y trabajadores de los medios de comunicación no dejan de ser la solución más aconsejable, ya que permitirá asegurar:

- que los consumidores tendrán acceso a diversas y plurales fuentes de información de calidad.

- que los creadores y ejecutantes o intérpretes recibirán adecuado reconocimiento por su tareas y creaciones.

- que las empresas de los medios de comunicación podrán recibir adecuada protección y reconocimiento por sus inversiones en capacitación, perfeccionamiento y contratación de profesionales destacados.

Es menester que estos cambios se den rápidamente. Los autores se enfrentan al hecho de que las necesidades de quienes requieren sus obras está cambiando.

Nuevos medios tales como los ISP, las páginas WEB o las colecciones en CD ROM proveen nuevas oportunidades para la creatividad y la masividad de la distribución.

Y esto lleva a nuevos desafíos. El uso intensivo y masivo de las imágenes de los reporteros gráficos, ilustradores e infógrafos, como de las voces de los periodistas y los registros de los cronistas de exteriores puede admitir técnicamente su distorsión o manipulación en las tareas de edición. Esta es la explicación de porqué los derechos morales deben tener tanta o mayor protección que antes.

También hay una clara necesidad de amparar a los colaboradores permanentes u ocasionales, dado el crecimiento de los mismos por vía del teletrabajo, el desensamble de las grandes empresas de noticias con un sólo asiento físico, la modificación de los hábitos de trabajo y los cambios de perfil profesional de los nuevos trabajadores.

Autores y periodistas – como el resto de los trabajadores de los medios de comunicación social- requieren un ambiente de trabajo en el cual sean equitativamente reconocidos, en el que puedan entregar sus trabajos sin miedo a distorsiones o abusos y que respete su independencia editorial y libertad de conciencia.

Este punto, por supuesto, conlleva reconocimientos y respetos fundamentalmente éticos.

Pero no todo está por hacerse. Existen acuerdos en los cuales se han consagrado nuevas formas de transmisión de información.

Ellos demuestran a los ciudadanos que es posible con la participación de profesionales y empresarios sostener discursos y practicas éticas tanto dentro como fuera de los medios.

Por lo tanto, existen fórmulas para que quienes se dedican a la creación intelectual o artística durante el desempeño de una tarea comprometida, no deban ser forzados a aceptar usos aún desconocidos o inimaginados sobre su trabajo. Nos referimos a cláusulas del estilo "presta consentimiento a cualquier forma de copia o distribución sobre soportes conocidos o por conocerse".

Cultura Vs. bites y commodities

Sin darnos cuenta, la práctica mediática nacional se ha lanzado sobre los derechos de autor de sus profesionales, tanto respecto de los existentes como de los futuros.

El punto de partida es el afirmar que los estándares de reconocimiento deben ser precarizados para poder bajar "el costo argentino", a fin de competir en un entorno globalizado puede tener solo correlato frente a los países que aplican el copyright.

Trabajar para cuatro soportes distintos de un multimedio por el mismo sueldo y que además se revenda el trabajo sin compensación aparte es un dato de la fecha. Tanto más si se enlata esta tarea periodística dentro de un formato de alcance continental.

La consecuencia de esta "commoditización" será renegar de las ricas y sanas diferencias culturales de nuestros pueblos, de su forma de hacer y comentar las noticias, de la credibilidad de sus profesionales, sus lenguajes y códigos.

Tal como muchos predicen, el siglo 21 se enfocará en la satisfacción de derechos individuales en el marco de la democracia, la que tendrá una enorme demanda de fuentes plurales de información con gran estándar de profesionalismo e integridad de la información.

El desafío en los medios es que se deben poner a la cultura y al derecho a la información por delante de los negocios

¿Se puede trabajar juntos?

Algunas experiencias comparadas internacionales han permitido advertir que si no existen aproximaciones temáticas entre empleadores y profesionales de los medios de comunicación social, entonces el futuro será incierto para los derechos autorales y para los usuarios y consumidores de las distintas industrias culturales que quieran tener acceso a productos y servicios de alta calidad e independencia editorial.

Los propietarios de medios gráficos y electrónicos están en estas horas tomando ventaja de la existente confusión en los distintos regímenes y mercados, pese a la claridad de la legislación vigente.

Se pueden imponer prácticas abusivas de la tecnología bajo la excusa de la laguna o vacío legislativo o es sólo una respuesta a la crisis.

No pagar extras cuando se sube a un satélite una producción destinada a un medio local y se obtiene dinero por ello, o cuando se revende una foto, o se inserta una colaboración hecha para una edición gráfica en internet sin autorización ni recompensa: ¿ es un acto reflejo sin conciencia de que se está usando un derecho en más de lo que fue pagado o es un abuso meditado?. Por ninguno de los casos sería admisible, pero según la respuesta la dificultad para solucionarlo.

Hacia donde ir

Las dudas planteadas en el punto anterior sí permiten concluir –independientemente de la respuesta- que desde el lado de los autores y productores sí es imperioso hacer rápidamente algunos deberes.

Uno de ellos es capacitarse sobre las reglas técnicas y legales de esta nueva realidad.

El futuro no debe perder de vista la necesidad de preservar el sistema de derechos de autor frente al sistema del copyright.

Debe evitarse sumarse al caos que amenaza a los estándares de protección de los derechos autorales, puesto que de lo contrario significará la desaparición sin retorno a los derechos morales en un entorno de la nueva economía digital.

Si bien no es la única solución para los autores que tengan un marco legal específico, en el cual puedan negociar el uso y re-uso de sus trabajos y creaciones con resguardo de sus derechos morales, disposiciones en contrario sí conspirarán para su alejamiento sin retorno.

Pero existen otras posibilidades además de la sanción de leyes. Una son los acuerdos. Pocas disposiciones convencionales recogen para los periodistas cuestiones de derechos de autor, pero deben ser mantenidos y tomar en cuenta las nuevas tecnologías de la comunicación

La sociedad de la información puede conducir a una floreciente creatividad que reafirme nuestros principios y cultura. Pero esto solo ocurre si las decisiones correctas son tomadas en el momento oportuno.

Los derechos de autor dan a los periodistas y otros creadores la oportunidad de trabajar con confianza, profesionalismo e integridad en un Nuevo entorno digital. Pero ello solo será sustentable si se triunfa en la batalla de preservar las tradiciones de la propiedad intelectual basadas en el reconocimiento de los derechos morales.

En este nuevo entorno digital, el éxito se consolida con la inversión en creatividad y poner la calidad por delante de la búsqueda de réditos económicos en la explotación de las nuevas tecnologías de la información y al comunicación.

Por ello, el periodismo en manos de periodistas entrenados, amparados en sus derechos y debidamente capacitados para su defensa es la llave de la integridad, independencia y calidad de la información y del futuro de la libertad de expresión e información.

Herramientas

Luego de la razones, diagnósticos y prospectivas, creemos de utilidad dar algunas herramientas concretas para el abordaje de estos asuntos. De allí los listados que citamos a continuación.

Disposiciones para periodistas de la prensa escrita

1. Derecho a que se le identifique como autor de un material periodístico o en que no se le identifique si así lo solicitara expresamente.

2. Derecho a impedir que se identifique a otra persona como autor del material que hubiera preparado.

3. Impedir que se identifique a un periodista como autor de un material que él no hubiera producido.

4. Cuando un material sea alterado, y el periodista considerara que ya no se corresponde con su trabajo original, tendrá derecho a requerir que no se lo identifique como su autor.

5. Sin perjuicio de una relación contractual o de otro tipo, el periodista debe tener derecho a requerir que el material que hubiera entregado al empresario no sea difundido por ningún otro medio que el originalmente destinado, salvo su autorización expresa en sentido contrario.

6. Derecho a reclamar o retirar el material que no fuera publicado o retenido por el empresario para su utilización posterior, cuando justificadamente considere que ha perdido su intención original, o que podría acarrear perjuicios para su honor o reputación profesional.

7. La utilización de programas de computación de uso en redacción o editorial debe contener salvaguardas que garanticen al profesional mantener en reserva el material en preparación hasta que sea publicado e impidan el sea publicado incompleto o sin su expresa autorización.

8. Fijar que las compensaciones por reexplotación de material periodístico o su reventa sean acordadas por negociación colectiva.

Disposiciones para periodistas de medios audiovisuales

A partir del artículo 6 bis del Convenio de Berna deben plantearse disposiciones como mecanismos de salvaguarda de los derechos de los profesionales por la reventa o teledistribución de sus producciones o imagen fuera del ámbito recogido en los convenios colectivos, ya sea por vía de cable, satélite y/o cualquier otro mecanismo de transporte de señales, imágenes, audio o videogramas:

1. Determinación mediante convenio colectivo de la participación de los periodistas en los ingresos obtenidos por la venta de material a otras empresas de radiodifusión o teledistribución; tanto en el interior como en el exterior, por transporte de señal o por radiodifusión satelital directa o codificada directa al usuario (sin intermediación de empresa de cable).

2. El pago a cargo la empresa vendedora de la señal o programación.

3. Cuando se contraten producciones independientes o colaboraciones, determinarse el ámbito originario de su destino de explotación y la posibilidad de re-explotarse o distribuirse fuera de ella por los medios tecnológicos ya mencionados, acordándose condiciones económicas acordes.

4. Si se tratara de emisiones de DBS (Direct Broadcasting Service) o DTH (Direct to Home) requerir compensaciones previas a la emisión y proporcionales a -en cada caso- el área geográfica cubierta o a la cantidad de abonados.

También hemos mencionado a lo largo del trabajo la vigencia de Convenios colectivos en la materia. Seguidamente, habremos de citar las cláusulas y antecedentes de los más recientes:

RESUMEN DEL ACUERDO MARCO
SOBRE DERECHOS DE AUTOR CELEBRADO EN FRANCIA

El 8 de noviembre de 1999 se celebró un acuerdo sumamente novedoso firmado por los cuatro sindicatos de periodistas con la cámara de diarios y periódicos regionales se reconocieron las nuevas formas de explotación que ponen en juego los derechos de autor de los periodistas, tanto en el plano de los derechos morales, cuanto en lo patrimonial y su impacto sobre los derechos sociales.

En base a este reconocimiento se fijan remuneraciones complementarias dentro de las condiciones convencionales suscriptas, teniendo especialmente en cuenta que la explotación "on line" de todo o parte de los productos editoriales si bien no constituyen una publicación diferente de la hecha en papel, es lo suficientemente relevante como para fijar sus condiciones en un acuerdo marco diferente.

Asimismo, se dejó establecido que la producción periodística, la reexplotación de las obras de los periodistas y el derecho de hacer reproducir o explotar una colaboración o trabajo periodístico corresponde al profesional salvo estipulación en contrario, toda vez que la difusión "on line" por internet son una publicación diferente de la primera utilización en papel para la cual fuera contratado el profesional.

Desde estas perspectivas, señalaremos los aspectos más relevantes del acuerdo marco.

Las publicaciones de las empresas periodísticas mantendrán vigentes las reglas existentes sobre responsabilidades funcionales de los editores vigentes. Sin perjuicio de ello, la utilización ilegal, abusiva o fraudulenta de los contenidos de la publicación digital le cabrá al responsable editorial o director de la publicación.

Cualquier cesión de una colaboración por parte de la empresa empleadora a una tercera requerirá la celebración de un acuerdo entre la empresa y el periodista.

Las partes determinarán remuneraciones complementarias también cuando las producciones periodísticas de los trabajadores comprendidos en este acuerdo sean incluidos en la venta de otros productos digitales de contenidos periodísticos tales como CD Rom u otras nuevas explotaciones. Asimismo deberá incorporarse la mención de que se encuentran "todos los derechos reservados".

Las partes pactan que explotación sobre soporte papel no conllevará remuneración complementaria cuando sea el objeto de la contratación original. Sin perjuicio de ello, se deberán reconocer económicamente los derechos emergentes de cesión de colaboraciones por la empleadora a terceras empresas.

a) Las remuneraciones fijadas según este convenio marco tendrán una parte fija y una parte variable. La parte fija representa una suma fija anual que le corresponde a todos los periodistas asalariados permanentes a la fecha de la distribución de las sumas. La que corresponde a los colaboradores externos debe ser definida a nivel de convenio de empresa.

La parte variable debe ser pactada a nivel de empresa y debe tomar en cuenta para el cálculo la venta de publicidad y la colocación de notas, archivos y otras producciones periodísticas en la página web, en internet u otras formas de producción derivada colectiva como los CD Rom o los DVD.

Así también en Francia se reconocieron convencionalmente derechos en Radio France Internationale por los que los trabajadores tienen derechos morales sobre lo redactado y difundido, a punto tal de poder exigirle a la empresa que adopte las medidas legales necesarias para evitar que terceros exploten esos trabajos sin las debidas autorizaciones y compensaciones.

REFERENCIA DEL CONVENIO COLECTIVOS ENTRE LOS REPORTEROS GRAFICOS DE SUECIA Y LOS DIARIOS "DAGENS NYHETER" y "EXPRESIÓN" y la AGENCIA DE NOTICIAS "PRESSENS BILD"

Las partes en el presente acuerdo declaran que toda tercera parte a la que se le conceda autorización para reutilizar las fotografías está obligada a garantizar el cumplimiento de la legislación vigente en Suecia sobre la protección de la fotografía y que lo mismo se aplica sobre la reputación del fotógrafo. Los medios deben organizar su trabajo de manera que el no cumplimiento de las normas citadas sea efectivamente sancionado con el fin de que los terceros usuarios recuerden de respetar la reputación profesional del fotógrafo.

REFERENCIA DEL ACUERDO ENTRE EL SINDICATO DE PRENSA DE ALEMANIA Y MTV Zeitschriften.

Las partes se comprometen a respetar el derecho del autor a prohibir todo uso que podría constituir una violación a sus derechos morales, según los define la legislación autoral alemana.

REFERENCIAS SOBRE EL CONVENIO DEL SINDICATO DANES DE PRENSA Y LA ASOCIACIÓN DANESA DE EDITORES DE PERIODICOS. (extracto de cláusulas)

  1. El material de redacción incluido en el acuerdo debe ser utilizado únicamente en la publicación ........... y su versión INTERNET.
  2. La versión INTERNET está sujeta a la mismas pautas administrativas que la publicación. Debe garantizarse que el material sea tratado de conformidad a la legislación vigente sobre derechos de autor.
  3. La empresa debe informar a todo aquel que acceda a la base de artículos de la publicación en INTERNET sobre las restricciones legales en materia de uso de los derechos autorales, en la forma que sigue: "Los artículos están disponibles para su lectura. Se prohíbe copiarlos en forma electrónica. Pueden hacerse copias impresas para uso privado. Todo otro uso de los artículos está sometido al permiso de los periodistas interesados, pudiendo contactarlos mediante .............".
  4. Desde el 1 de enero de 1997 se reconoce un 12.5% de bonificación de la remuneración que corresponde por artículo destinado a gráfica que se inserte en la versión INTERNET.
  5. En determinados casos un periodista asalariado puede pedir a su redactor en jefe que no conceda licencia de un determinado artículo para su reutilización o venta por razones vinculadas a promesas hechas a sus fuentes u otros motivos similares.

ALGO DE JURISPRUDENCIA

En estas cuestiones existen algunos precedentes jurisprudenciales suficientemente valiosos como para ser citados.

En Bélgica se produjo un caso llamado Estación Central, denominación que recibió un banco de datos on line mantenido por empresas editoras de diarios y otras publicaciones.

Este sitio introducía trabajos periodísticos de trabajadores de redacción e independientes free lancers y fue demandado por violación a los derechos de propiedad intelectual de los autores de las notas incluidas.

En su sentencia, el Tribunal de Primera Instancia de Bruselas (caso 96/6001) resolvió que no estaba claro que la ley autorizara a los medios a presumir que tenían permiso de los trabajdores a reutilizar sus producciones periodísticas.

Las empresas sólo apelaron lo referente a los trabajadores en relación de dependencia, aceptando así la competencia y decisión respecto a la no reutilización de trabajos de los free lancers.

Independientemente de ello, quedó firme la disposición del tribunal en cuanto a la aplicación de multas en caso de reutilización sin autorización o de eliminación de la firma inserta en soporte gráfico.

Otro antecedente es el del caso del SNJ (Sindicato de Periodistas Franceses) contra la empresa SDV Plurimedia.

En esta oportunidad los autores eran contratados y el objeto del juicio era la demanda contra un prestador de servicios de internet que había reproducido en su sitio artículos publicados en el diario " Las últimas noticias de Alsacia".

El tribunal de alta Instancia de Estrasburgo resolvió que existía violación a los derechos autorales en la medida que la convención colectiva aplicable no admitía la reutilización por medios electrónicos.

Pero por la naturaleza e importancia de los participantes, el caso paradigmático es el de Johnatan Tasini contra el New York Times y otros.

Seis periodistas, entre ellos Tasini, demandaron al New York Times y a otros diarios de violar sus derechos autorales al reutilizar sus trabajos en soporte electrónico sin autorización.

En primera instancia, el juez interviniente entendió que la ley de propiedad intelectual de Estados Unidos permite a quien compra derechos colectivos a constituirse en poseedor de los mismos en cualquier soporte y que los demandantes no tenían derechos sobre partes individuales (notas) de una obra colectiva, (en este caso el diario).

Sin embargo, el juez no consideró procedente el argumento de las empresas de considerar a la inserción de notas en INTERNET como una forma especial de "archivo", lo cual desbarataría cualquier tipo de reclamo en el futuro.

La sentencia fue apelada por ambas partes y la Cámara de Apelaciones del Circuito Judicial de Nueva York admitió la demanda en 1999.

BREVE CITA LATINOAMERICANA

Ya nos hemos referido a la situación argentina y a algunas experiencias convencionales europeas. Veamos ahora muy sucintamente si existen previsiones para periodistas en la legislación de América Latina.

En el caso brasileño, no existe normativa específica sobre legislación autoral para periodistas, sin perjuicio de lo cual la aplicación de derechos de autor y conexos es una tema pendiente en la legislación brasileña.

Por su parte, la legislación colombiana está representada por la ley 23 de 1984, con la reforma de la ley 44 del año 93 En este marco legal, se entiende que el autor ha cedido los derechos sobre labora cuando ella fue realizada en virtud de una contrato de locación (obra o servicios), teniendo éste solo derecho a percibir los honorarios pactados., aunque por vigencia del art. 30 de la ley 44 se encontrarían a salvo para la persona física los derechos morales.

En el caso costarricense no se registran normativas específicas sobre los derechos autorales de los trabajadores de la prensa, ni tampoco en el Paraguay, sin perjuicio que ambas legislaciones reconocen la vigencia de los derechos morales en sus constituciones.

En el caso de Perú no hay disposiciones específicas, sin perjuicio de que el Código Civil contiene normas relacionadas con la protección de la imagen y la voz y - también - artículos específicos vinculados a los derechos morales de los creadores.

En el caso de Venezuela la regulación de las obras de ingenio creadas bajo relación de dependencia presume, salvo pacto en contrario, una cesión total de derechos a favor del patrono (Art. 59). En el caso de los periodistas esta cesión equivale al derecho del patrono a insertar el material periodístico por una sola vez en el medio en que preste sus servicios el periodista (Art. 24 del reglamento de la ley sobre derecho de autor y de la decisión 351 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena que contiene el régimen común sobre derecho de autor y derechos conexos). No obstante, hay importantes avances en materia de negociación colectiva.

La ley regula ampliamente los derechos morales de los autores estableciendo que son inalienables, inembargables, irrenunciables e imprescriptibles (artículo 5) y permite la administración colectiva de los derechos derivados del derecho de autor. Así se prevé la creación de sociedades de gestión para la protección de los derechos económicos y morales (Arts 61 al 64).

En el caso brasileño, no existe normativa específica sobre legislación autoral para periodistas, sin perjuicio de lo cual la aplicación de derechos de autor y conexos es una tema pendiente en la legislación brasileña.

Por su parte, la legislación colombiana está representada por la ley 23 de 1984, con la reforma de la ley 44 del año 93 En este marco legal, se entiende que el autor ha cedido los derechos sobre labora cuando ella fue realizada en virtud de una contrato de locación (obra o servicios), teniendo éste solo derecho a percibir los honorarios pactados., aunque por vigencia del art. 30 de la ley 44 se encontrarían a salvo para la persona física los derechos morales.

En el caso costarricense no se registran normativas específicas sobre los derechos autorales de los trabajadores de la prensa, ni tampoco en el Paraguay, sin perjuicio que ambas legislaciones reconocen la vigencia de los derechos morales.

En el caso de Perú no hay disposiciones específicas, sin perjuicio de que el Código Civil contiene normas relacionadas con la protección de la imagen y la voz y - también - artículos específicos vinculados a los derechos morales de los creadores.

Finalmente, en el caso de Venezuela la regulación de las obras de ingenio creadas bajo relación de dependencia presume, salvo pacto en contrario, una cesión total de derechos a favor del patrono (Art. 59). En el caso de los periodistas esta cesión equivale al derecho del patrono a insertar el material periodístico por una sola vez en el medio en que preste sus servicios el periodista (Art. 24 del reglamento de la ley sobre derecho de autor y de la decisión 351 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena que contiene el régimen común sobre derecho de autor y derechos conexos). No obstante, hay importantes avances en materia de negociación colectiva.

La ley regula ampliamente los derechos morales de los autores estableciendo que son inalienables, inembargables, irrenunciables e imprescriptibles (artículo 5) y permite la administración colectiva de los derechos derivados del derecho de autor. Así se prevé la creación de sociedades de gestión para la protección de los derechos económicos y morales (Arts 61 al 64).

Los derechos de autor en las convenciones colectivas de la prensa argentina:

Provincia de Córdoba, artículo 24 del CCT 364/75 En caso de que lo producido por el empleado sea puesto a disposición de otras empresas que no sean las mismas a las cuales presta servicios, la empresa indemnizará a dicho empleado por el uso adicional que se dé a su trabajo con una suma equivalente a tres jornadas de salario.

Provincia de Chubut, Zona Sur, Comodoro Rivadavia , artículo 44 de la CCT 180/75: En caso de que lo producido por un periodista sea puesto a disposición de otra empresa que no sea en la que presta servicios, el empleador indemnizará al periodista por el uso adicional que se la da a su trabajo , conforme una tarifa que no será menor al 10% de lo cobrado por la empresa, quedando exceptuadas de esta cláusula las empresas que desempeñan su actividad en carácter de agencia noticiosa.

Provincia de Corrientes, artículo 57 de la CCT 398/75 En caso de que lo producido por un empleado (nota, comentarios o similares con o sin informe) sea puesto a disposición de otras empresas a título oneroso se compensará por el uso adicional que se le dé a su trabajo, conforme a una tarifa que será acordada por la empresa con la organización sindical. Quedan exceptuadas de esta cláusula las empresas que desenvuelven su actividad en carácter de agencia noticiosa.

Provincia del Chaco, artículo 57 de la CCT 173/75. 75 En caso de que lo producido por un empleado (nota, comentarios o similares con o sin informe) sea puesto a disposición de otras empresas a título oneroso se compensará por el uso adicional que se le dé a su trabajo, conforme a una tarifa que será acordada por la empresa con la organización sindical. Quedan exceptuadas de esta cláusula las empresas que desenvuelven su actividad en carácter de agencia noticiosa.

Provincia de Chubut Zona Norte: Artículo 38 de la CCT 240/75: En caso de que lo producido por un periodista sea puesto a disposición de otra empresa que no sea en la que presta servicios, el empleador indemnizará al periodista por el uso adicional que se la da a su trabajo , conforme una tarifa que no será menor al 10% de lo cobrado por la empresa, quedando exceptuadas de esta cláusula las empresas que desempeñan su actividad en carácter de agencia noticiosa.

Provincia de La Rioja, Artículo 48 de la CCT 182/75: En caso de que lo producido por un periodista sea puesto a disposición de otras empresas que no sean las mismas en la que presta servicios, la empresa indemnizará a dicho empleado por el uso adicional que se la da a su trabajo , conforme una tarifa que será acordada por la empresa con la organización sindical. Quedan exceptuadas de esta cláusula las empresas que desenvuelvan su actividad en carácter de agencias noticiosas.

Provincia de Mendoza, Artículo 83 de la CCT 17/75. Establécese que para el caso de que lo producido por un trabajador comprendido en el presente convenio, sea puesto a disposición de otras empresas periodísticas que no sean aquellas en la que presta servicio, percibirá una bonificación equivalente a la 30ª. parte del sueldo básico de la categoría profesional que corresponda, quedando excluidos expresamente los trabajadores de agencias noticiosas.

Provincia de Misiones, Artículo 68 de la CCT 343/75: En caso de que lo producido por un empleado sea comercializado con otras empresas que no sean las mismas en la cual presta servicios, la empresa indemnizará a dicho empleado por el uso adicional que se le dé a su trabajo conforme una tarifa que será acordada por la empresa con la organización sindical. Quedan exceptuadas de esta cláusula las empresas que desenvuelvan su actividad en carácter de agencias noticiosas.

Provincia de Salta, Artículo 45 de la CCT 185/75: La Comisión Paritaria Permanente tendrá competencia frente a los requerimientos de los periodistas ante situaciones de uso indebido del material que provean a las empresas y que estas obtuvieran del mismo alguna utilidad económica fuera de la normal publicación en los medios de dichas noticias. Quedan exceptuadas de esta cláusula las empresas que desenvuelvan su actividad en carácter de agencias noticiosas.

_______
Fuentes:

- El ABC del Derecho de Autor. OMPI
- El derecho de autor de los Informadores. María R. García Sanz. Ed. Civitas. Madrid.
- Derechos de Autor para Periodistas. Federación Internacional de Periodistas.
- Cumbre de Expertos en Derechos de Autor para Periodistas. FIP. (Londres junio de 2000)
-Freelance press guide. National Union of Journalist.
- Direito Autoral. Taxas y Compensacoes por reutilizacao eletrónica. FENAJ.


* Alex Fernández Muerza es periodista español freelance y colaborador de Sala de Prensa.


Tus comentarios, sugerencias y aportaciones
nos permitirán seguir construyendo este sitio.
¡Colabora!



| Volver a la página principal de SdP |
|
Acerca de SdP | Periodismo de Investigación | Etica y Deontología |
|
Derecho de la Información | Fuentes de Investigación |
|
Política y gobierno | Comunicación Social | Economía y Finanzas |
|
Academia | Fotoperiodismo | Medios en Línea | Bibliotecas |
|
Espacio del Usuario | Alta en SdP |
|
SdP: Tu página de inicio | Vínculos a SdP | Informes |
|
Indice de Artículos | Indice de Autores |
|
Búsqueda en Sala de Prensa |
|
Fotoblog |

© Sala de Prensa 1997 - 2008


IMPORTANTE: Todos los materiales que aparecen en Sala de Prensa están protegidos por las leyes del Copyright.

SdP no sería posible sin la colaboración de una serie de profesionales y académicos que generosamente nos han enviado artículos, ponencias y ensayos, o bien han autorizado la reproducción de sus textos; algunos de los cuales son traducciones libres. Por supuesto, SdP respeta en todo momento las leyes de propiedad intelectual, y en estas páginas aparecen detallados los datos relativos al copyright -si lo hubiera-, independientemente del copyright propio de todo el material de Sala de Prensa. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de Sala de Prensa sin la autorización expresa del Consejo Editorial. Los textos firmados son responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente el criterio institucional de SdP. Para la reproducción de material con copyright propio es necesaria, además, la autorización del autor y/o editor original.