Sala de Prensa


34
Agosto 2001
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


El hipertexto, base para
reconfigurar la actividad periodística

Angele Murad *

El mundo de la comunicación está en plena ebullición. Amparadas en las tecnologías digitales y en la convergencia multimedia, las transformaciones alcanzan tanto la estructura y propiedad de los vehículos cuanto la investigación, producción y difusión de la información. El objetivo de este trabajo es mostrar, cómo la herramienta del hipertexto electrónico empleada en la producción de los contenidos de la Internet crea las bases para nuevas prácticas de escritura y lectura de textos. El otro objetivo de este trabajo es mostrar las posibilidades de que se abran para la actividad periodística.

Parto de la premisa de que la técnica es una invención humana inserta en el mundo social, producto de relaciones políticas, económicas y culturales y también agente transformador del hombre, de la cultura y de la sociedad. Creo que, en este sentido, la actividad periodística en la red, es el resultado de la creación de nuevas estructuras y de la remodelación de configuraciones existentes.

Yo no tengo la pretensión de evaluar la producción periodística en la red sino de enumerar las potencialidades del hipertexto, como la diversidad de voces, la organización multilinear, la heterogeneidad y la reconfiguración de la autoría. A título de ejemplo, enumero experiencias de publicaciones digitales brasileñas.

Organizo las ideas en tres bloques. Primero muestro la génesis de la herramienta "hipertexto" para la base informática. A continuación presento los principios del hipertexto relacionándolos con conceptos como interactividad y digitalización. Por fin, relaciono algunas posibilidades y cuestiones referentes a la aplicación de esta tecnología para el periodismo digital.

La idea del hipertexto electrónico fue enunciada por Vannevar Bush en mil novecientos cuarenta y cinco, en el artículo "As we may think", en el cual describió el Memex, dispositivo capaz de ayudar a los estudiantes frente a la exposición de informaciones y a las dificultades en seleccionarlas para su uso. Basándose en el funcionamento de la mente, Bush propuso un indice asociativo paralelamente al indice clásico en el cual los textos mantenian relación entre si, independientemente de la clasificación hierárquica.

La máquina imaginaria de Bush abrió camino a la configuración  de la textualización virtual, con la concepción de bloques de textos unidos por enlaces electrónicos y dispuestos en forma de red. El término "hipertexto" fue acuñado en los años sesenta por Theodore Nelson para expresar la idea de escritura/lectura no linear de un sistema de informática. Según Nelson, el hipertexto representa la "escritura no secuencial - texto, que se ramifica y permite elecciones al lector y que es mejor leído en una pantalla interactiva.

En base informática esto se traduce en un conjunto de nudos (palabras, páginas, imágenes, gráficos, secuencias sonoras y documentos complejos) no relacionados linearmente y si con conexiones de tipo reticular. El término “hypertexto” es usado para designar la forma de texto electrónico, la nueva tecnología y también el modo de plublicación[1].

El hipertexto electrónico se funda en un ambiente informático que favorece la interacción amigable con la representación icónica de las estructuras de información y de los comandos. Otros elementos de este ambiente son la pantalla gráfica de alta resolución, los menus que orientan a los usuarios y el ratón, que permite el uso de forma intuitiva. Pero el hipertexto también revela los inconvenientes de una superfície reducida para el acceso directo en un mismo instante, como si fuese un paquete replegado[2].

Según Pierre Lévy[3], la estructura del hipertexto se constituye a partir de seis principios que están interrelacionados:

a)     El primero es el principio de la metamorfosis: la composición, extensión y configuración de la red hipertextual estan en constante cambio y esto se debe a la permanente abertura de la red al exterior;

b)     El segundo, el principio de la heterogeneidad: textos, sonidos e imágenes sont integrados por la digitalización y componen un lenguaje único;

c)      Tenemos tambien el principio de multiplicidad y de encaje de las escalas: la organización del hipertexto es fraccional, o sea, cualquier nudo o conexión se revela compuesto por toda la red. Cada hipertexto es un subhipertexto de un hipertexto mayor;

d)     Cuarto, el principio de mobilidad de los centros: la red hipertextual no tiene un centro único, sino diversos centros móviles y temporarios entorno de los cuales se organizan infinitos rizomas;

e)     principio de la exterioridad: la red se encuentra permanentemente abierta al exterior. Las fronteras entre lo que es interior y lo que es exterior del hipertexto son móviles; y

f)      por fin, el principio de la topología: la red se constituye en el propio espacio en el que son trazados distintos recorridos hipertextuales. La red funciona en base a la proximidad a medida que los enlaces electrónicos aproximan espacios y temporalidades.

Las características que reconfiguran la escritura y la lectura en el ambiente informático se fundan en estos principios. Antes de nada, es necesario resaltar que no existe un hipertexto general, y sí niveles de hipertexto construidos a medida que se tornan concretas las potecialidades de la herramienta.

A continuacíon, relaciono estos princípios com algunos conceptos.

Así el principio de la conexión en red se traduce en la multiplicidad, o sea, en los multiples caminos posibles de lectura linear recorridos por el lector gracias al hipertexto. A la multilinearidad se conjugan las nociones de descentralización/recentralización y ruptura de jerarquía. La red no tiene un nucleo central sino centros provisorios. A partir de cualquier nudo es posible llegar a los otros eslabones por medio de conexiones plurales. Al establecer su recorrido, cada lector configura una linearidad específica, provisoria y de acuerdo con sus intereses[4].

En la práctica, esto significa que ningún lector está sujeto a un tipo de organización particular de jerarquía aunque esta pueda ser sugerida en alguna escala por el autor[5]. El hipertexto potencializa así la lectura multisecuencial y la construcción de sentidos, ambas nociones ya presentes en el soporte impreso[6]. La nota de pie de página en los libros es un buen ejemplo del hypertexto en el soporte impreso.

Además de esto, el hipertexto electrónico favorece y fortalece la intertextualidad, o sea, la abertura del texto al exterior con fronteras que son temporales y móviles. El concepto designa el acto de conectar textos de sitios distintos a partir de temáticas semejantes[7]. Se refiere también a la abertura del texto al lector situado fuera del hipertexto, aunque provisionalmente.

En este sentido, André Parente[8] relaciona la intertextualidad a los procesos de lectura, es decir, a la red de interconexiones de sentidos. El grado en que se da esta abertura, denota los niveles del hipertexto electrónico que van desde el más sencillo, cuando la contribución del lector se limita a la seleccción del recorrido de lectura, a los más complejos en los que el lector puede añadir más texto y este ser compartido por más lectores[9].

De ahí proviene otra característica potencial del hipertexto que es la diversidad de voces, es decir, la posibilidad de que un texto no sea elaborado por apenas una persona. Esto coloca en entredicho los papeles del autor y del lector. En la práctica, puede significar la producción de una obra colectiva y anónima.

La intertextualidad se encuentra, entonces, asociada al concepto de interactividad, que es la capacidad de interacción entre obra y lector. La interactividad tiene un nivel más elemental (que llamamos de reactivo), en que la elección del lector se hace a partir de un abanico de opciones dadas. Otro nivel de mayor complexidad se alcanza cuando hay la interacíon mútua. Cuando esto ocurre, se van disolviendo las fronteras entre lector y escritor. En este nivel "la separación entre autor y lector será apenas una contingencia nunca absoluta y reversible a cualquier momento"[10]. Los polos emisor y receptor son intercambiables y dialogan entre si denotando la bidireccionalidad del proceso[11].

El concepto de intertextualidad se asocia también a  la característica de ausencia de cierre del hipertexto electrónico. La permanente abertura del texto al lector frustra la espectativa de un fin que proviene de la narrativa tradicional. Las múltiples conexiones posibles amenazan el cierre habitual, pues estimulan al lector a comenzar a leer un nuevo texto sin haber terminado el anterior. Esto conlleva incertidumbres relativas al fin del texto, a la cantidad que fue leída y a  lo que aún resta por leer.

La metáfora del laberinto ayuda a entender como se da la experiencia de lectura en el hipertexto electrónico[12]. El laberinto es para los griegos una pieza de arquitectura que representa el máximo grado de complejidad para la mente humana. El problema para el visitante no es encontrar la salida y sí seguir, sin perderse, experimentando todos los posibles caminos. La lectura hipertextual se revela, pues, una invitación a una expedición exploratoria sin mapa.

El navegador, que carece de visión general del laberinto, tiene que decidir en cada bifurcación y necesita ser inteligente para no dar infinitas vueltas. La lectura de un hipertexto electrónico tiene, así, las seguientes características: multiplicidad de posibilidades de experiencias, de tiempo y espacio simultáneas; obligación de decidir localmente; y desconocimiento de la totalidad del hipertexto.

El hipertexto electrónico y el periodismo

A partir de las características y principios del hipertexto electrónico paso a mostrar las implicaciones que esta tecnología aporta al periodismo. En primer lugar, el principio de la metamorfosis se traduce  en la posibilidad de actualizarse e incrementar información a cualquier momento tornando la cobertura periodística más agil.

Tener un periodísmo en tiempo real es un desafío. Primero, porque existem las dificultades técnicas de operacionalizarlo - incluyendo ahí el uso y las limitaciones de los programas de edición en Hache-Te-Eme-El.

Segundo, porque el propio modelo tradicional de producción periodística está pautado en horarios rígidos de cierre de ediciones. Entonces, la mayoria de los periódicos digitales odopta una opción intermedia, que son  los servicios de últimas noticias[13]. En general son resúmenes de los acontecimientos más recientes accesibles a partir de un enlace electrónico colocado en la página inicial. Existen también iniciativas de actualizaciones diarias de los titulares y llamadas de primera página.

El gran desafío para el lector de una publicación digital es convivir con la angustia de no tener domínio de la red, de desconocer su extensión y sus configuraciones constantes. En este sentido es loable la iniciativa del sitio del periodico brasileño Folha de São Paulo (http://www.uol.com.br/fsp/), que indica el horário cuando fue atualizada la página, intentando promover la actualizacíon em tiempo real.

Además de la inclusión de informaciones, la red hipertextual estimula  cambios constantes en el diseño de la página que necesitan ser realizados sin que amenacen las relaciones de referencia del lector con el vehículo. Algunos elementos deben ser mantenidos para permitir esta identificación.

El principio de la heterogeneidad representa para el periodismo digital el uso de recursos como textos, fotos, imágenes, mapas y audio integrados en el mismo mensaje. El texto no siempre es la mejor forma de comunicar, el uso de imágenes o de audio puede tornar la información más creible o impactante. El principio de la heterogeneidad también indica la conexión de informaciones con temporalidades y espacialidades diferentes[14].

En lo que se refiere a las temporalidades, una práctica común ha sido la de disponibilizar los archivos de las ediciones pasadas mediante servicios de busca o de enlace electrónico con las fechas de publicación.  Dependiendo del vehiculo, el acceso a los archivos puede ser o no tarifado[15]. Otra aplicación restringida a algunos asuntos y periódicos es remitir al lector, por medio de enlace electrónico o de mecanismos de búsqueda, la información o materiales de archivo para mejor contextualizar la noticia[16].

La heterogeneidad procede directamente de las tecnologías digitales que permiten guardar la memoria de los vehículos. Un ejemplo, en este sentido, es la iniciativa de periódicos de digitar contenidos editoriales anteriores a la era electrónica, incluso muy antiguos y disponibilizarlos en la red. El periodico norteamericano Chicago Tribune, por ejemplo, invierte en el montaje de un banco de datos que dentro de tres años deberá permitir el acceso a artículos publicados desde mil ochocientos cuarenta y nueve[17].

En cuanto a la multiplicidad de experiencias espaciales (esto es, el principio de la topología) se constata que a diferencia del periódico impreso, con espacios limitados y homógeneos para la disposición de las noticias, en la publicación digital la red hipertextual aproxima asuntos distintos y permite ir de un lado al otro mediante un simple clic (activar con el ratón). Se añade a esto el hecho de que la internet atrae lectores, no más por el critério geográfico, y sí por el interés temático.

Las nuevas relaciones con el tiempo y el espacio engendradas por el  hipertexto electrónico se reflejan en la interacción entre las esferas local y global. También en el medio digital el periodico continúa siendo una preciosa fuente de noticias locales. Lo que se abre es la posibilidad de conectar en tiempo real la esfera local a la global.

La heterogeneidad de las conexiones permite un mejor tratamiento de la información en terminos visuales y de contextualización, pero exige cuidados en la explotación de los recursos. El gran desafio para los periodistas consiste en enriquecer la información y al mismo tiempo garantizar su acceso. La  explotación de recursos de audio y video aún encuentra límites de orden técnica que se traducen muchas veces en lentitud de conexión[18].

Es necesario tener dominio completo del recurso técnico para poder explotarlo bien, como servicio al lector, sugeriéndole un mínimo de orientación a través del menú y también premitiéndole la expedición exploratoria si así es su deseo. Los enlaces electrónicos deben representar ralaciones coherentes para no confundir al lector que debe el mismo definir sus objetivos para no hacer de la metáfora del laberinto una experiencia angustiante e inútil.

El principio de la multiplicidad y de encaje de escalas está representado en el periodismo digital por la conexión en red de las informaciones de forma que de cualquier nudo/asunto el lector sea capaz de alcanzar otro punto. Lo ideal es que el lector no necesite dar más de tres clics para obtener la información deseada según Bill Skeet, proyectista norteamericano en el área de nuevos medios de comunicación[19].

El sitio periodístico debe utilizar recursos que faciliten la navegación y la localización de los usuarios dentro del sitio. La herramienta más usada es el menú, presente en todo el sitio generalmente en la parte superior o lateral de la página. Aunque la estructura en red sea propia del hipertexto electrónico, la edición también puede beneficiarse de su estructura axial que recuerda al producto impreso auxiliando la navegación. La metáfora del periódico ayuda al lector a crear familiaridad con el producto digital[20] llevando la mayoria a reproducir en el medio digital las secciones del producto impreso[21].

La estructura en red permite al lector saltar de un texto a otro permitiendo tanto la lectura linear clásica, como recorridos individuales conforme sus deseos e intuiciones. De esta forma elige aunque momentáneamente el centro de su interés. Esta movilidad puede traer un problema: el lector puede conectarse a todos los textos, probar muchos recorridos pero no la totalidad de ninguno de ellos.

Además de la tarea de orientar al usuario, el sitio periodístico tiene que atender a los distintos tipos de lectores, organizando las informaciones en niveles del más superficial al más profundo. Según Rich[22], cada asunto tiene un micro elemento, es decir, la esencia de la historia, que debe ser linear y coherente. Los macroelementos son las informaciones contextuales y correlatas y deben ser organizados de forma a atender los diferentes niveles de información demandados por el lector.

Dos buenas referencias en cuanto a la aplicación de este concepto son los sitios del periódico brasileño O Globo (http://www.oglobo.com.br) y la revista Encruzilhada[23] (http://www.encruzilhada.cjb.net), publicación en las áreas de medios de comunicación y cultura. La página inicial de Globo On presenta títulos enlazables que remiten a los artículos que a su vez traen enlaces electrónicos para otras informaciones afines y detalladas, incluyendo documentos integros y la capa anterior relacionada con el asunto. La propuesta de la revista Encruzilhada sigue una línea semejante: en cada edición son abordados dos temas - uno relacionado a los medios de comunicación y otro a la cultura -, presentando sus principales aspectos y enlaces electrónicos para mayor aprofundamiento.

La demanda de diferentes niveles de interés por parte del lector es alimentada por el principio de exterioridad y de la conexión en red. La abertura permanente del texto al exterior contribuyó para el enrriquecimiento de la información periodística. Sin embargo, la intratextualidad viene siendo más explotada por las publicaciones digitales que la intertextualidad.

Dos buenas indicaciones de explotación de intertextualidad son el periodico brasileño JB (Jornal do Brasil) on line (http://www.jornal dobrasil.com.br) y el Globo On (http://www.oglobo.com.br)[24]. Los enlaces electrónicos generalmente remiten a sitios cuyos contenidos se relacionan con la temática de las editoras. Aunque no sea una practica estimulada por los vehiculos, esto abre la posibilidad de, en algunos casos, al lector obtener más facilmente las informaciones de las fuentes originales y confrontarlas a las publicadas en el periódico digital.

El principio de la exterioridad conlleva un desafio para el lector, que es él de conciliar la posibilidad de tener acceso a más y más información con la angustia que esta sobredosis puede traer, es decir, la sensación de que aún falta mucho por conocer y no se sabe la dimensión real de la red intertextual. Por otro lado el desconocimiento de la totalidad y la falta de cierre característicos del hipertexto electrónico pueden ser explotados para transformar la lectura en una invitación a la exploración.

La abertura del texto al exterior remite a la cuestión de interactividad prácticados en las publicaciones digitales. El nivel uno se caracteriza por la posibilidad de entrar en contacto con periodistas o webmasters del sitio por medio de correos electrónicos (e-mails) para hacer reclamaciones, dar sugestiones o solicitar informaciones. El nivel dos contempla las experiencias en que el lector es llamado a opinar a partir de opciones dadas. El nivel tres compreende las prácticas en que el lector contribuye a la elaboración de la noticia, insertando comentarios al texto publicado[25].

Los niveles uno y dos indican la interacción relativa y son ampliamente practicados en el periodismo digital. Periódicos y revistas disponibilizan para los lectores los correos electrónicos de editores, columnistas y jefes de reportajes y/o caja electrónica de la redacción. Otra práctica común es hacer consultas on line sobre asuntos polémicos que componen la actual agenda periodística o sobre la edición de los periódicos[26]. En lo que se refiere al abanico de respuestas ofrecidas en algunos casos, el lector es llamado  para decidir entre si y no, en otros, tiene que escoger una de las opciones ofrecidas.

Hay también un servicio interactivo conocido como foro en el cual el lector haciendo uso de un formulario a partir de una pregunta semiabierta escribe su opinión. Al enviarla,  ésta pasa a estar disponible en la red con las opiniones de otros lectores[27].

Ya el nivel 3, que representa la interacción mútua, viene siendo practicado sobre todo por publicaciones digitales de universidades y centros de investigación en comunicación. Un ejemplo es la Revista Encruzilhada (http://www.encruzilhada.cjb.net), proyecto relacionado con la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). La publicación tiene dos dimensiones que son conplementares: en la websitio, la revista introduce los temas y una lista de discusión en la que los lectores pueden debatir con todos los inscritos los asuntos de cada edición.

Otra experiencia interesante es la del Planeta Virtus (http://www.cac.ufpe.br/actvirt/planeta/) desarrollada por alumnos de Comunicación de la Universidad Federal de Pernambuco. El proyecto experimental también parte de contenidos temáticos. El lector es llamado a dar su opinión sobre un asunto rellenando un formulario. Al enviarla, su opinión pasa a componer inmediatamente el pie de página.

La nueva relación que el hipertexto electrónico diseña entre el autor y la obra coloca en jaque la propiedad intelectual. El propio ambiente telemático marcado por la volatilidad y la fugacidad de contenidos torna frágil la aplicación de las leyes. Los debates sobre derechos autorales como la apropriación de fotos y artículos están en la agenda del día. Las indicaciones en la netiqueta aunque positivas,  se muestran frágiles para hacerse cargo de cuestiones tan complejas como ésta[28].

Estudio de los usos

La práctica de la textualidad electrónica amparada en redes de alta velocidad y en las tecnológias digitales explica los cambios  en el mundo de la comunicación y en la actividad periodística. La multiplicidad de experiencias en la red y las interfases con el periodismo impreso tornan difícil  delinear los contornos y los caminos del periodísmo digital.

Las experiencias en la red revelan que este modelo es el resultado de la creación de nuevas estructuras y de la remodelación de configuraciones existentes tornándose imperativo cuestionar los propios conceptos y categorias que tradicionalmente caracterizan los vehículos de masa y que no se aplican a la internet[29].

Si por un lado, el modelo de periodísmo digital se encuentra en construcción lo que torna el campo inestable y nubloso en cuanto a escenarios futuros, por otro lado no pueden ser subestimadas las prácticas ejecutadas en la red. Al final de la década de los 80- cuando proveedores americanos comenzaron a ofrecer servicios de noticias personalizados- hasta hoy las experiencias en la red se multiplican. Según Eric K. Meyer, consultor norteamericano en medios de comunicación se estima que el número de sitios periodísticos ultrapasa la marca de los 5 mil en todo el mundo con significativa participación de los periódicos brasileños[30].

Urge por tanto la investigación aplicada a estas experiencias, de forma a identificar los usos culturales en la red pautados por niveles diferenciados de aplicación de las potencialidades ofrecidas por el hipertexto electrónico. Al final el potencial de la textualidad electrónica se realiza en las conexiones y en los nudos de la red hipertextual transformándose y recreándose a partir de sus usos.

_____
Notas:

[1] La concepción de organizar información por asociación no es exclusiva de la informática, estando ya presente en el enciclopedismo. Aunque limitada, la conexión de bloques de textos se verifica en la escritura con la nota pie de página. Hay también novelas escritas en forma hipertextual en las que el lector prueba diversos recorridos de lectura.

[2] LÉVY, Pierre. As tecnologias da inteligência: o futuro do pensamento na era da informática. Rio de Janeiro, Ed. 34, 1993, p. 36.

[3] bidem, p. 25-26.

[4] 4 PALÁCIOS, Marcos. Hipertexto, fechamento e o uso do conceito de não-linearidade discursiva. Disponível:http:www.facom.ufba.br/pesq/cyber/palacios/hipertexto.html.

[5]Del punto de vista de producción el hipertexto electrónico puede presentar una estructura axial y/o en red. Al adoptar la primera el autor propone la estructura linear del texto impreso como eje primário de organización siendo que los complementos irradian del texto en forma de árbol. La adopción de la segunda estructura presupone una organización dispersa y en centros multiples. LANDOW, George P. ?Qué puede hacer el crítico? - la teoria crítica en la edad del hipertexto. Barcelona: Paidós, 1997, p. 41.

[6] Sobre la virtualización del texto ver LÈVY, Pierre. O que é virtual? São Paulo: Ed. 34, 1996, capítulo 3: A virtualização do texto, p. 35-49.

[7] El término intertextualidad se diferencia del de intratextualidad respecto a la conexsión de textos localizados en un mismo sitio que guardan relación temática entre sí.

[8] PARENTE, André. Lo hipertextual. Famecos [on line], Rio Grande do Sul, 1999. Disponible: http://ultra.pucrs.br/famecos/10-17.html.

[9] LANDOW, op.cit, nota 6 p. 26.

[10] MACHADO, Arlindo. Hypermedia: the labyrinth as metaphor. Disponible: http://www.pucsp.br/~cos-puc/arlindo/hypermed.htm.

[11] PRIMO,Alex F.T., CASSOL, Márcio, B.F. Explorando el concepto de interactividad: definiciones y taxonomias. Espiral Interativa (on line). Disponible: http://usr.psico.ufgrs.br/ãprimo/pb/espiralpb.htm.

[12] Ibidem.

[13] Ejemplos de estos servicios: Plantão, do Globo online (www.oglobo.com.br), Indice Geral de Notícias, da Revista Época (www.epoca.com.br).

[14] A título de ilustración, ver la página 500 años de la revista Época (http://www.epoca.com.br), que reune los enlaces electrónicos para materias que de alguna forma se relacionan al tema, publicadas en varias ediciones.

[15] El JB on line (http://www.jornaldobrasil.com.br/\0, por ejemplo disponibiliza gratuitamente los archivos de las últimas siete ediciones. Después de ese plazo el servicio se paga.

[16] El área de deportes es un buen ejemplo. La página del Globo On line (http://www.oblobo.com.br) trae por ejemplo la restropectiva de los juegos anteriores, la programación de los próximos certámenes y la cobertura de los últimos eventos. Por otro lado el sitio del Estadão (http:/www.estadao.com.br) ofrece informaciones sobre el Campeonato Brasileño de Futbol los goles, campañas y encuentros de los equipos.

[17] El projecto del periódico americano es que el publico tenga acceso a un banco de datos por medio de bibliotecas. Ver OUTING, Steve. En defensa de la digitalización de archivos antiguos. Mundo Digital (on line). Disponeble : http:/www.uol.com.br/internet/colunas/parem/par271099.htm.

[18] Se suma al tiempo de descarga lenta la legibilidad deficiente: según el Instituto Nielsen, leer en la Web es 25% más dificil que en un  periódico por causa de la resolución de la tela. Estudios apuntan que son mejor leidos los textos on line con frases cortas y de estructura gramatical sencilla. Ya los enlaces electrónicos en medio del texto se revelan un estorbo para la lectura una vez que pueden desviar la atención del lector que esta leyendo la noticia como una imagen. Sobre cómo escribir en la Net, ver RICH, Carole. Redação jornalistica para a Web: um estudo para o Instituto Polynter de Estudos de Mídia. Tradução de José Antônio Meira da Rocha/Agência Experimental de Jornalismo da Unisinos. [S.I.:s.n., 19--] Sobre cómo se piensa por imágenes consultar DAMÁSIO, António R. O  erro de Descartes: emoção, razão e o cérebro humano. São Paulo: Companhia de Letras, 1986.

[19] Citado por OUTING, Steve. Grupos editoriales llevan en serio la cuestión de los lucros en la net. Mundo Digital [on line]. Disponible: http://www.uol.com.br/internet/parem/par1811.htm.

[20] MCADAMS, Melinda. Inventing an Online Newspaper. Disponible: listerserver@guvm[listserver@guvmgeorgetown, edu]. Julio, 1995.

[21] A pesar del gran esfuerzo para dar tratamiento diferenciado a la página incial del sitio muchas publicaciones digitales optan por mantener la referencia de la edición impresa. Uno de los medios es disponibilizar, en el sitio, la imagen de la portada de la edición impresa.  Hay también periódicos que insisten en el modelo fac-simil, reproduciendo la capa impresa como página inicial del sitio como es el caso de laHora do Povo on line (http://www.horadopovo.com.br). Lejos de ayudar al lector a familiarizarse con el producto digital tal práctica revela la baja explotación de los recursos hipertextuales.

[22] RICH, op. Cit., nota 18.

[23] La revista Encruzilhada es el resultado de un proyecto final del curso de Comunicación Social de la Universidad Federal de Minas Gerais desarrollado por los alumnos Bernardo Esteves y Carlos F. d´Andréa en 1999 bajo la orientación de los profesores Elton Antunes y Regina Mota.

[24] El Jornal do Brasil on line trae por ejemplo en la sección de Economía una lista de enlaces electrónicos relativos a la editoria con direcciones de sitios electrónicos de Anmistía Internacional,  de la Organización Internacional del trabajo (OIT), al Banco Mundial, al FBI, la CIA, Intel, la Organización de las Naciones Unidas entre otros. La misma práctica ha sido la del Globo On en la sección de Deportes trae enlaces electrónicos para sitios de clubes, federaciones y asociaciones deportivas y páginas personales de deportistas; por otro lado desde la página de educación es posible emigrar a sitios de varias universidades brasileñas.

[25] MORAES, Maira. Productos interativos para consumidores multimidia.: discutiendo la interactividad en la era del bits. Bahia: [s.n.], 199-.

[26] 26 En el Globo On por ejemplo los lectores opinan sobre la elección del titular, caricaturas, fotos y artículos de primera página por medio de las opciones si o no.

[27] A título de ilustración ver el Fórum disponibilizado por la revista Istoé (http://www.zaz.com.br/istoe/)

[28] Sobre esta discusión ver BOURDIER, Jean-Charles. La révolution des technologies de l´information. Texto disponible en el CD Sociocibernética e Comunicação, organizado por el prof. Dr. Delfim Soares, de la Maestria en Comunicación, Imagen e Información de la Universidad Federal Fluminense.

[29] Sobre la necesidad de desarrollar nuevos modelos teóricos para comprender la Internet, ver MORRIS, Merrill, OGAN, Cristine. The Internet as mass medium [on line]. Disponible: http://www.usc.edu/detp/annenberg/vol1/issue4/morris.html.

[30] MEYER, Eric K. An unexpectedtedly wider web for the world´s newspapers. AJR News Link [on line], EUA, jun. 1999. Disponible: http://www.ajrd.newslink.org/emcol10.html.


* Angele Murad. Graduation in Journalism at the Espírito Santo Federal University (Brazil). Post-graduated in Organizational Communication Politics at Espírito Santo Federal University, with the monograph "A Internet e as transformações no jornalismo". Coursing Communication, Technology and Information Master at Fluminense Federal University (Rio de Janeiro - Brazil), with the research "Comunicação pública na Internet: a experiência do site Vitória On Line". Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.


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