Sala de Prensa


25
Noviembre 2000
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


La tradición del oficio, como
base del periodismo en línea

Eduardo Castañeda H.*

En 1993, el San Jose Mercuri News ponía a disposición de los pocos usuarios de Internet de la época, una versión electrónica del diario. De ese año a la fecha, alrededor de cinco mil periódicos se han puesto en línea, en todo el mundo. Sin embargo, más que los números, lo relevante para la profesión son los nuevos conocimientos que a través de la práctica del periodismo en Internet están surgiendo. Todos, alimentados por años de historia de los medios de comunicación y del propio oficio de informar.

No se lee de la misma forma en una pantalla, que cuando se lee en papel. Es la sencilla constatación que ha abierto la gran veta a explotar por el periodismo en Internet. Los años han dado experiencia. En una primera etapa, los sitios web fueron creados y dirigidos sólo por ingenieros en informática. Hoy, cada vez más periodistas son los responsables y productores de los sitios de diarios y revistas. El New York Times, por ejemplo, tiene más de 100 personas trabajando para su sitio web. En Francia, Le Monde, tendrá unas 50 al final del año. Sin embargo, muy pocos de los periodistas que hoy trabajan en estos medios tenían experiencia en este terreno. La mayoría de quienes lo han hecho, se formaron en la práctica.

Allá en Francia, el Centro de Formación y Perfeccionamiento de Periodistas (CFPJ), con sede en París, ofrece un programa de especialización en Periodismo en Línea, además de reunir y producir conocimiento sobre esta nueva área de desarrollo para la profesión. El director del Departamento de Multimedia de esa institución, Michel Agnola, subraya en esta entrevista la necesidad de mantener las bases del oficio periodístico, y la mente abierta para construir de mejor manera este que él considera un nuevo medio de comunicación. Además, el especialista, se muestra tranquilo: el periodismo escrito en papel no corre peligro en la era de Internet, piensa. Aquí la charla.

P. ¿Cuáles son las necesidades que tiene el periodista de hoy, por las cuales decidieron crear la especialización multimedia en el CFPJ?

R. No vamos a formar aquí sólo a periodistas en línea, sino a periodistas que puedan ser Redactores en Jefe de un sitio web. Es decir que los vamos a formar de una manera polivalente en competencias que no son solamente las de la escritura periodística, sino también a todo lo que tiene que ver con la producción de un medio en línea. Es una formación de una gama muy amplia. Respecto a la necesidades de los periodistas, creo que hay tres niveles de ellas:

Para empezar, se necesita formar a todos los periodistas en la utilización de Internet, porque Internet es una herramienta de investigación y para la búsqueda de información. Este, yo diría que es el nivel elemental, que creo que en estos momentos todos los periodistas deberían tener. Es una herramienta para trabajar, simplemente.

El segundo nivel es el de aprender a ser periodistas en línea. Que sepan que en el periodismo en línea no cambian los fundamentos del oficio, es decir, saber redactar una nota, saber realizar un trabajo de investigación, saber cuál es el mensaje esencial de un artículo, qué es un título, un antetítulo, un sumario; todo lo que hace al oficio, todo lo que constituye la deontología del periodismo. Internet no cambia todo eso en lo fundamental, pero los periodistas que quieran llevar su carrera hacia allá tienen que aprender a redactar artículos para Internet, porque ahí estamos en un nuevo medio, con todos sus componentes. Lo que quiere decir que se está ante una forma de tratar la información, que es específica a al nuevo medio. No leemos igual en una pantalla que como leemos en el papel; hay una lectura arborecente; hay una interactivad; y todo eso hace que estemos usando un soporte tecnológico en el cual se necesita tratar, presentar la información de una cierta manera. Nosotros les explicamos a los periodistas cómo se escribe en Internet.

El tercer nivel es el de la especialización. En el CPFJ formamos verdaderamente periodistas operadores, redactores en jefe, que podríamos llamar webmasters, pero con esto se vería sólo la dimensión técnica. Lo que queremos es que suceda como en la prensa escrita: un redactor en jefe es alguien que va a dirigir un equipo, que no será necesariamente un especialista en cada una de las tareas que va a coordinar. Sabe que es una puesta en página, que es un prototipo, sabe cuál es el proceso de fabricación de un periódico. En eso, si quiere, es la misma cosa, queremos formar periodistas que sepan de todos los aspectos de gerencia, de la coordinación de un equipo, de un medio en línea. Entonces, eso quiere decir que no los vamos a formar solamente en la escritura, sino que vamos a enseñarles todo lo relacionado con la gerencia, la organización de un equipo, quién hace qué, la planeación. Después está la formación relacionada con las herramientas. No vamos a formar un desarrollador informático, eso está claro; por el contrario sí les vamos a enseñar a usar un editor de páginas web, para que puedan saber qué es lo que pueden pedir y hasta preparar un prototipo simple en un editor. Los vamos a formar en la puesta en página, los aspectos jurídicos; les vamos a dar también todo los conocimientos culturales relacionados. Es importante saber qué es lo que está pasando actualmente: los retos, los actores, la experiencia. Se trata de que tengan una visión lo más amplia posible para que comprendan mejor el universo de la prensa en línea. Les explicamos incluso todo lo que tiene que ver con el marketing.

No hay que olvidar que esta formación Internet se ubica al final de la formación del CPFJ, que es de dos años. Es decir que comenzamos de hecho por enseñarles el oficio del periodismo y luego lo especializamos en un medio en particular, en este caso Internet. Esta formación es de dos años también.

P. Entonces, efectivamente considera que estamos ante un nuevo medio de comunicación...

R. Es un nuevo medio. Hicimos un seminario aquí y uno de los panelistas decía que era más que un nuevo medio, que era una nueva sociedad. No es tonta esa afirmación. Cuando uno desarrollo un sitio el objetivo es que se convierta en un portal, una gran ciudad, una comunidad, para utilizar un término de moda. Se necesita entrar en esa lógica sin olvidar qué es lo que hace al oficio del periodista. Y no hay que olvidar que en Internet se está, si se puede decir, como en el teléfono. Es decir, que estamos en una red de telecomunicaciones, estamos en un medio que permite un intercambio personal, cosa que nunca ha llegado a hacer la televisión, al menos como la conocemos. Esa es la dimensión interactiva que cambia las cosas y que se debe integrar cuando se crea un medio en línea.

P. Se sabe que toda la reflexión sobre este nuevo medio comenzó en Estados Unidos. ¿Dónde está Francia en este sentido? ¿Se busca hacer el periodismo en línea de otro modo?

R. Está claro que Internet es un invento estadounidense y está claro que ellos nos llevan ventaja. Ellos ya entraron en una fase de madurez, están en la etapa siguiente. La cultura estadounidense es diferente. Creo que es importante ver qué es lo que pasa en Estados Unidos, pero al mismo tiempo no copiar forzosamente lo que se hace allá. Ellos tienen un forma de presentar la información que les es específica. Cuando vemos los sitios de la prensa en Estados Unidos, vemos muy bien que hay páginas principales que están muy cargadas de información, lo que veremos menos en Francia. Tenemos una manera más práctica de tratar la información. Hemos evolucionado mucho desde 1994.

Cuando hablo de Internet como un medio de comunicación entero, es porque Internet modifica los modos de organización de los equipos, de la concepción de la redacción, de la producción del medio.

De cualquier manera, en Internet pasa lo que en otros medios nuevos: hay una fase en la que no se sabe bien qué es. Se copia lo que se hace en otros, se reproduce lo que se hace fuera y después, poco a poco, el medio se crea una manera específica de tratar la información, el oficio se define. Ahora mismo hay retos que comienzan a surgir claramente, como los financieros que obligan a una evolución del mundo de la prensa y de los medios. Internet engendra una recomposición del paisaje mediático. Están también todos los aspectos relacionados con la llegada de nuevos actores. Es decir, que el mundo de la prensa hasta el momento había tenido un universo bastante bien delimitado; hoy vemos que cuando se habla de la prensa en línea hay muchos nuevos actores y que evolucionan muy rápidamente, mientras que el mundo de la prensa tiene otra cultura. Se evoluciona también, pero no se tiene esta lógica que es una lógica de mercado tecnológico. Entonces, nuestro rol es también de pasar el mensaje a los actores de la prensa tradicional de que hay que reflexionar sobre el oficio del periodista y sobre la nueva lógica en la que está entrando la profesión.

P. ¿Cuáles son los elementos que no pueden pasarse por alto cuando se quiere hacer una versión en línea de un producto hecho en papel?

R. No hay una sola manera de poner en línea un medio. Se tiene que pensar en qué se puede aportar de nuevo; se necesita hacer un proyecto; encontrar cómo se a complementar la versión en papel; qué es lo que Internet va poder aportar de extra.

Entonces, la primera etapa consistiría en definir lo que voy a poner línea; cuáles son las secciones. Se necesita reflexionar también, porque se está sobre una plataforma multimedia, acerca de lo que se puede aportar como recursos complementarios de información; si se necesita reescribir las notas; cómo se van a estructurar éstas en línea. Hay toda una dimensión interactiva. Libération, por ejemplo, lanza foros sobre la actualidad, sondeos en línea, dossiers especiales, tienen hasta una webTV... Se necesita verdaderamente redefinir un proyecto. El periódico es uno de los recursos, si se puede decir, que tengo a mi disposición para crear el sitio; después se necesita que estudie cuál va a ser mi proyecto. También se presenta la cuestión de la organización, de la redacción on-line. En esto puede haber diversas soluciones, todo depende de la estrategia, de los recursos financieros.

P. ¿Los periodistas deben saber escribir de una manera especial cuando su periódico está también en línea

R. No hay, de nuevo, una sola respuesta. Eso depende del texto, depende del proyecto, cómo se haya estructurado. Yo creo que hay de todas maneras una parte de reescritura, de reorganización, en todo caso. Se puede jerarquizar la información. Se debe pensar en la arboresencia... No hay una sola manera de responder a la pregunta, pero se tiene que tener siempre en mente que existe la posibilidad de tener que reescribir la nota. De cualquier manera se debe quizás reestructurarla y también a lo mejor crear ligas.

P. ¿Pero si yo trabajo para la versión impresa debo de estar consciente que mi texto puede ser puesto en línea?

R. Yo pienso que esa no sería una buena forma de verlo, porque cuando haces un artículo para el papel no lo vas a hacer de la misma manera, quizás, que si lo haces para ponerlo en línea. Si se hace una nota pensando que va a ser puesta en línea se hará una cosa que no será apta ni para el periódico ni para la versión en línea. Entonces, es mejor hacer la nota para el papel y después ver qué se hace con ese texto.

P. ¿Entonces la gente que trabaja para la versión en línea debe sólo redactar textos a partir de lo hecho ya por los periodistas del diario? ¿No deben hacer sus propios textos?

R. Tampoco hay una sola respuesta. Debe haber una reflexión caso por caso. De lo que se trata es de tener la mente abierta y cultura de Internet para analizar el proyecto, lo que se quiere hacer, los medios que se tienen y cómo se van a organizar.

Correríamos un riesgo al decir que al poner en línea un periódico se debe poner todo su contenido tal cual; igual que sería irresponsable decir que en Internet se debe escribir así, hacer las cosas de este modo, estructurar de este otro; sobre todo que estamos hablando de un medio emergente, que no se conoce plenamente. Nos cerraríamos las puertas en relación con lo que podemos hacer, cuando eso es precisamente lo apasionante en este campo que está por construirse.

De todas maneras es necesario no olvidar que el oficio del periodista tiene que ver con un savoir faire. Proyectarse hacia el futuro es también mirar hacia el pasado. Eso es fundamental, por lo tanto, el periodismo en línea debe apoyarse en ese savoir faire preexistente para ver cómo lo adapta al nuevo medio y a la lógica en la que éste se inscribe.

P. ¿Cómo influye en un diario en línea el ofrecer información en tiempo real?

R. Eso acarrea problemas, porque en el oficio periodístico estamos acostumbrados a verificar las fuentes, nos tomamos nuestro tiempo y eso forma parte de la profesión. Validamos la información que va a ser ofrecida al público y hoy estamos en una lógica que efectivamente puede llevar a sufrir resbalones. Se ponen las fuentes en línea aún sin tratarlas. En ese nivel, hay una competencia con los medios tradicionales, como la radio y la televisión.

A lo mejor se debería de elaborar un código del periodismo en línea y quizás, al final, eso haga la diferencia. Quiero decir que con eso se estaría definiendo el oficio, su deontología en Internet. Tiene que ver también con asegurar la perenidad del periodismo en línea.

P. ¿Cuál será el lugar que ocupe el periodismo impreso en los próximos años?

R. El periodismo escrito es la base del oficio, la prensa escrita es la primera de las prensas, por lo que no veo ningún peligro en el futuro para prensa escrita, para el savoir faire de la prensa escrita. Para mí no hay necesariamente competencia entre el papel e Internet. Hay una complementariedad. Internet necesita de un medio, un referente, en este caso del papel para darle credibilidad a la información en línea. Hay una complementariedad que hay que buscar entre estos dos medios de comunicación.

En la evolución de Internet, desde que es accesible al gran público, ha habido varios periodos. Hace tres o cuatro años, lo que se veía en Internet era aberrante en términos de redacción. Hubo un periodo muy técnico, un periodo donde predomino el diseño, donde se ponía siempre por delante la decoración, la animación. Ahora estamos en una fase de madurez, ahora no estamos tanto por descubrir, estamos por desarrollar el contenido de los servicios y de la información. Y el contenido es la calidad a nivel de la información, de la redacción, de la presentación general que vamos a transmitir.

Entonces, yo no veo el riesgo para la prensa escrita. Potencialmente, ese savoir faire, es muy importante para el periodismo en Internet, lo que hay que hacer ahora es invertirle. Hay prejuicios, claro. Hay comportamientos de todo tipo, pero hay que ir más allá de esos prejuicios. No se tiene que olvidar el oficio, pero tampoco hay que encerrarse en él. Se necesita estar con la mente abierta.

P. ¿De cualquier manera, observa algunos puntos obscuros?

R. No, yo soy de naturaleza optimista... si fuera pesimista no estaría en este terreno. Ahora mismo observo algunos temas inquietantes. Hay nuevos actores que no son necesariamente los fundadores del oficio, que tienen un acercamiento menos crítico del mismo, de la deontología del oficio. El segundo tema preocupante es el cómo se sitúan los actores de la prensa en relación con ese fenómeno. Entonces, se trata de ver cómo va evolucionar el mundo de la prensa con todas esas nuevas características, con esas presiones, sin olvidar sus fundamentos.

P. ¿Es cierto que el periodismo en línea es el oasis de la libertad de expresión?

R. Ahí, de nuevo. No hay una sola respuesta. Es decir, por un lado está la prensa en línea: la prensa y los medios tradicionales que se ponen en línea. Ahí está claro que toda la deontología del oficio, el reconocimiento de la profesión, no cambian. Por otro lado está la información en línea y ahí los casos son muy diferentes. Ahí, efectivamente, podemos encontrar todos los traspiés posibles. Aunque hay otros que quieren jugar el juego, que quieren proponer información de calidad. En esos terrenos espero que haya una profesionalización del tratamiento de la información.

Está claro que cualquiera puede publicar información en Internet, pero eso no quiere decir que porque quien sea puede publicar, cualquiera va a tener la audiencia de Newsweek o de Libération. Es un hecho que existe el reflejo de ir a los sitios web de la prensa para informarse.

_____
Ligas:

-Centro de Formación y Perfeccionamiento de Periodistas. www.cfpj.com

-Libération. www.liberation.com

-Le Monde. www.lemonde.fr

-The New York Times. www.nytimes.com


* Eduardo Castañeda H. es editor del sitio web del diario Público, de Guadalajara, México. Exbecario de la Fundación Reuters, en la Universidad de Burdeos, Francia. Esta es su primera colaboración para Sala de Prensa.


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