Sala de Prensa


23
Septiembre 2000
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


Nuevas reglas de juego en el periodismo

Alma Delia Fuentes *

Hablar de los cambios que ha vivido en años recientes la industria del periodismo, y que van más allá de computadoras conectadas en red o sofisticadas máquinas de diseño, es una tarea arriesgada. Los cambios suceden en forma cotidiana y a velocidad tal, que aún no hemos podido asimilarlos por completo.

Las nuevas herramientas tecnológicas no solo han modificado las pautas tradicionales de recolección, sino también la redacción y lectura de noticias: mayor velocidad en los flujos de información genera una mayor presión sobre el periodista.

Los periodistas debemos ser capaces de saber dónde y cómo buscar información, con rapidez y bajos costos. Realizar investigaciones complejas a través de bases de datos, trabajar con estadísticas, analizar datos y utilizar ese análisis para conseguir historias de alto nivel con un contexto más profundo deben ser la esencia del periodismo.

Esta necesidad nos orilla a una intensa relación con las redes y los bancos de datos. International Network of Computers (Internet) es, una de las principales herramientas en la conducción de información a nivel mundial, gracias a que permite la búsqueda, obtención y transferencia de grandes cantidades de información. Desarrollar con destreza métodos para usar eficientemente esta tecnología es indispensable para afrontar el reto de los cambios y sus implicaciones.

Lamentablemente la formación académica de los periodistas no ha logrado evolucionar a la misma velocidad que los instrumentos del oficio, por lo que muchos se han quedado en el laberinto de una tecnología disparada sin control hacia el futuro.

De acuerdo con Gabriel García Márquez, los periodistas deberían estar preparados para dominar las nuevas técnicas y sin embargo, "salen llevados a rastras por ellas, sin los mecanismos de participación que fortalecían el espíritu en el pasado y sin tiempo ni ánimos para pensar y seguir aprendiendo el oficio" .

Ahora que en los medios está cambiando el manejo de información y el uso que se da a la tecnología, han surgido nuevos trabajos dentro y fuera de la redacción.

Aquellos que aún se resistan a las nuevas formas de hacer periodismo, deberán modificar su actitud y afrontar los cambios, aprovechar los recursos en su favor desarrollando sistemas y métodos técnicos para desempeñar sus trabajos.

De igual forma, es importante reflexionar sobre las reacciones que hasta el momento han causando estas tecnologías sobre la identidad colectiva o individual del periodista, así como los efectos a largo plazo de estos cambios en las formas de comunicación: ¿reemplazarán a los medios tradicionales, los cambiarán o simplemente coexistirán con ellos?, la pregunta, esta en las redacciones, y la respuesta en la creatividad y responsabilidad de los periodistas.

A nivel individual, convertirse en una persona familiarizada con la tecnología conlleva más que un moderno nivel académico. La transición trae consigo un cambio en el modo en que se aborda el periodismo y los tipos de información.

Para competir pues, los periodistas necesitan nuevos conocimientos prácticos, capacitación en la búsqueda de información de interés público, uso constante de nuevas herramientas electrónicas y especialización. Aumentar el número de lectores con un periodismo de calidad, mantener a la gente lozana y con energía.

Hay muchos periodistas que intentan aplicar nuevas tecnologías en sus investigaciones, pero que no están capacitados o lo suficientemente motivados para aprenderlo. Otros simplemente están demasiado ocupados con sus responsabilidades cotidianas como para aprender un poco de computadoras. Pueden, quieren y deben, pero…

Los servicios en línea afectan la forma narrativa de las noticias, los nuevos medios y fuentes cambian las relaciones entre el escritor y los temas sobre los que escribe, pues es clara la tendencia que busca que los mensajes sean más condensados, pequeños y menos redundantes.

El papel de los medios en las sociedades cambia, y la forma los periodistas utilicen los servicios electrónicos tiene un impacto social, político y cultural.

Algunos medios no han tomado medidas que enfrenten estos retos, en donde ahora los receptores son más exigentes y demandantes, lo que obliga a una reinvención del periodismo, que ya no puede limitarse a la mera descripción o consignación de los hechos. La competencia ya no esta en las noticias, la competencia esta en la forma de contar las historias.

En los últimos años, una considerable cantidad de medios de información han invertido grandes sumas en tecnología; sin embargo, ha sido muy poca la inversión en la capacitación del personal que no pertenece a los departamentos técnicos.

La capacitación al personal de redacción no solo trae beneficio a aquellos profesionales que pasan sus carreras activas perfeccionándose, sino que ayuda al medio a convertirse en el mejor.

Si asumimos que "periodista no es aquél que pregunta, sino aquel que tiene el sagrado derecho de preguntar, de preguntarle a quien sea lo que sea....el poder del periodista no está basado en el derecho a preguntar, sino en el derecho a exigir respuestas", entonces estas tecnologías de fin de siglo son magníficos aliados en la búsqueda de preguntas certeras que acerquen al lector a una realidad tangible, basada en datos y hechos, no sólo en rumores.

La dificultad para los periodistas es que las reglas de juego están cambiando por completo. La gratuidad de la información y la posibilidad de cualquiera para acceder directamente a las fuentes cuestiona el modelo habitual...

Lejos de ser un enemigo a vencer, las tecnologías deben aplicarse en beneficio de la sociedad, innovando el mercado e impidiendo que la mercadotecnia de la información inmediata este por encima incluso de los hechos comprobables.

Ahora los periodistas debemos aprender a comunicarnos empleando un medio constantemente maleable e interactivo, como internet.

Muchas publicaciones que redujeron personal en años recientes -a medida que disminuía la publicidad y subían los costos de producción- ahora crecen nuevamente para poder sacar una versión electrónica de calidad, así que son los nuevos periodistas digitales los que se dedican a preparar y enviar diarios y revistas por la red.

En este contexto, debemos aprovechar las oportunidades que se inauguran, exhortar a los poderes públicos a permitir el acceso a la información, emplear la computadora, internet, hojas de cálculo, en aras de realizar mejor el trabajo periodístico.

Las mafias y los poderosos utilizan tecnología, si el periodismo quiere seguirles la pista, es necesario que se involucre y las utilice también, si en verdad queremos que la gente se entere de lo que esta pasando.

Porque si hay una amenaza para el periodismo, no debemos buscarla en los nuevos medios en línea, sino el periodismo burocrático que se ha practicado en el mundo durante años.

"Escribir para otros periodistas o para agradar al jefe de redacción o editor han llevado a que la prensa escrita, sobre todo en América Latina, atraviese una crisis preocupante. Imaginación, creatividad y audacia han dado paso a la pereza, la repetición y la transcripción mecánica de los boletines de prensa. Las historias son siempre las mismas".

Es importante dejar a un lado la "tecnofobia", aquellos que se niegan a aprender los avances de la informática porque a primera vista resultan complejos, costosos y que requieren una gran inversión de tiempo, deben replantear sus mitos y verdades.

Las fuentes electrónicas son una ayuda increíble, no sólo por su velocidad de respuesta, sino por la precisión y amplitud de información que brindan, convirtiéndose en la vía más corta y certera para iniciar una buena investigación. El acceso a información electrónica posibilita respaldo contextual y ayuda a despersonalizar la información.

El periodismo tiene el reto de construir historias que contengan datos, un buen texto, una buena investigación, pues sin duda los recursos actuales solo son el principio de una intensa circulación e interacción informativa entre los seres humanos.

Ha llegado el momento en que los periodistas trabajemos con sentido de equipo, con intercambio de información y comunicaciones para una mejor coordinación, concluyendo en un trabajo con más capacidad de acceso y procesamiento de información.

Los periodistas que consideran un desatino y una misión imposible investigar sin tener entrevistas concertadas, resúmenes de prensa, informes impresos, son los que abren el camino a los nuevos periodistas de investigación.

Por encima de las limitaciones intrínsecas, al periodista de investigación le toca comprender que, por empinada y lisa que parezca una pared, siempre hay pequeñas grietas o fisuras que permiten organizar –con entrenamiento y consulta a fuentes alternas de información– una investigación.

Investigar, para muchos periodistas, constituye un proceso mucho más excitante e interesante que la noticia misma. La historia que está detrás de la noticia se convierte en el pulso directo de lo adecuado o no de nuestros métodos.

Es clara la imposibilidad de que todos los egresados de la carreras de periodismo y comunicación pretendan convertirse en estrellas del periodismo de investigación, pero es muy importante que cada vez sean más los que se adentren en el universo de las tecnologías, de modo que "si bien no tendremos un mayor número de investigadores, sí que lograremos que la calidad informativa media...salga del tercermundismo cuyuntural en el que reside actualmente".

Muchas veces los periodistas se quedan con una historia a medias por falta de datos y de fuentes para conseguirlos; otras, tan sólo arañan la realidad del tema debido a la imposibilidad de profundizar en lo que realmente llevaría a conclusiones "noticiables".

Con determinados programas de cómputo que cualquiera puede manejar, y con la destreza suficiente para conseguir la materia prima -los datos en bruto-, tiene las herramientas necesarias para procesarla.

Actualmente un periodista puede escribir un antecedente detallado sobre un candidato, incluyendo no sólo su biografía, antecedentes familiares o trayectoria política, sino también citas de escritos, registro de votos, donativos a su campaña, etc., sin necesidad de funcionarios "amables" dispuestos a "filtrar" documentos. Las redes de cómputo permiten el acceso a un mundo de información, de fácil acceso y sin depender de "fuentes amigas".

La tecnología de información proporciona el enlace y el medio para accesar los datos que cada persona necesita. Además de contextualizar, los bancos de información nos permiten descubrir -gracias a la comparación de hechos- falacias, sofismas y todo tipo de información y antecedentes que serán benéficos para todos.

En primer lugar el lector recibirá mejor información, en segundo lugar el periodista tendrá la posibilidad de descubrir vetas de información y en tercer lugar, la sociedad podrá rescatará su ‘memoria histórica’, que le ayudará a crecer a la par de los acontecimientos.

Es importante destacar el cuidado que el periodista debe tener al consultar estas fuentes, entender su metodología, citarlas adecuadamente, corroborar los datos con fuentes personales o cotejar con otras bases. La desinformación, engaños, errores y mentiras no ocurrirán con menos frecuencia en sistemas electrónicos que con anterioridad.

En un mundo invadido por datos estadísticos, es muy fácil confundirse y tomar las cifras tal como las proporcionan los funcionarios públicos, sin embargo, es necesario ir un paso adelante y ofrecer un análisis de esos datos a los lectores. ¿Cómo afectan las cifras en el contexto real de cada individuo? Para hacer este tipo de análisis en forma ágil, debemos aprovechar la actual etapa de desarrollo tecnológico.

Brant Houston, director del Investigative Reporters and Editors, en Estados Unidos, asegura que si los periodistas "no prestamos atención a cómo obtener información electrónicamente, cómo acceder a ella, cómo analizarla y cómo diseminarla, vamos a estar en situación de ir hacia la superautopista de la comunicación a caballo".

Para todos los que opten por ser jinetes tradicionales en el camino de la información, tendrán que sufrir las consecuencias de no llegar a tiempo.

De poco sirve que los recursos estén al alcance de la mano si no son aprovechados. Internet, por ejemplo, incrementa su potencial informativo cada minuto, sin embargo, si los periodistas no aplicamos técnicas adecuadas al hacer búsquedas, la experiencia puede ser frustrante.

Naturalmente estas nuevas herramientas no son la panacea que convertirá en buen periodista a cualquiera que tenga acceso a redes de información. El oficio, la vocación y el olfato siguen siendo la mejores herramientas para cualquier periodista.

Muchos creen ciegamente que la tecnología de época actual arrasará con las viejas formas de ejercer la profesión, sin tener en cuenta que esta en nuestras manos escoger el camino adecuado, y decidir si lo creemos deseable para el futuro de nuestra sociedad o no.

A pesar que desde de los años sesenta la mayor parte de los periódicos comenzaron a introducir sistemas computarizados en ciertas áreas del proceso de producción periodística, los cambios en el proceso de construcción de la noticia son recientes, y muy rápidos. Debemos actualizarnos, pues el nivel de aceptación del cambio en el hombre es mucho más lento que los desarrollos tecnológicos.

¿Cómo cambia el manejo de información, cuando el periodista tiene acceso inmediato a los antecedentes de la noticia de modo que pueda, en muchas ocasiones, corroborar o desmentir los datos presentados ante él? ¿En qué medida la desinformación del reportero desvirtúa la realidad y desinforma al lector? ¿Qué tan importante es el apoyo de notas o datos anteriormente publicados?

Mientras el periodista siga utilizando las computadoras como simples máquinas de escribir, y se deje llevar por las míticas ‘prisas’ de la profesión, sin penetrar a fondo en las posibilidades que nos ofrece la nota diaria para investigar y buscar información, las opciones de consulta de datos serán ocupadas por otros que sí se atrevan a ir de la mano con los avances de la tecnología.

La tecnología no es el Frankestein de fin de siglo, pero se puede convertir en la mejor carta de desempleo si no nos actualizamos y nos decidimos a competir con seriedad y con el soporte de la historia...

BIBLIOGRAFÍA

  1. Dader, José Luis, Periodismo de Precisión. Vía socioinformática de descubrir noticias, Ed. Síntesis, Madrid, España, 1997, 174 p.
  2. Houston, Brant, Computer Assisted Reporting, a practical guide, St. Martin’s Press, New York, Estados Unidos, 1996, 286 p.
  3. Reyes, Gerardo, Periodismo de investigación, Ed. Trillas, México, 1996, 257 p.
  4. Rodríguez, Pepe, Periodismo de investigación: técnicas y estrategias, Paidós, Papeles de Comunicación 7, Barcelona, España, 1994, 259 p.

* Alma Delia Fuentes es editora de Univisión, en la Ciudad de México; hasta hace apenas unos meses, era coordinadora de información y capacitación del Centro de Periodistas de Investigación. Es colaboradora de Sala de Prensa.


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