Sala de Prensa


16
Febrero 2000
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


America On Line devora a Time Warner

Naief Yehya *

La fusión del siglo

Tras años de especulaciones y predicciones acerca del futuro de los medios, el año 2000 comienza con una ominosa muestra de lo que nos espera en la era de la convergencia digital. America On Line (AOL), la empresa proveedora de servicios de internet más grande del mundo compró en 1,605 millones de dólares a Time Warner (TW), el imperio de la información y el entretenimiento que entre sus propiedades cuenta con los canales por cable CNN, HBO, TBS y Cartoon Network entre otros; los estudios de cine Warner Brothers, la productora Fine Line, las disqueras WB, Atlantic, Sire y Elektra; el canal de televisión del mismo nombre, Bugs Bunny, las revistas Time, Sports Illustrated, Money y People entre otras. Hace un par de años, Steven Case el creador y director ejecutivo de AOL anunció que quería convertir su empresa en una compañía "creadora de contenido", es decir que deseaba competir contra las televisoras y otras formas de entretenimiento con su propia "programación". Hoy en día Case, piensa que la misión de AOL es construir un medio global tan central en la vida de la gente como el teléfono y la televisión y para ello ha comenzado a expandir su domino más allá del espacio virtual para tratar de imponer su hegemonía sobre la mediósfera. El hecho de que una compañía de internet haya podido comprar a una gran empresa tradicional de los medios pone en evidencia una nueva relación entre el mundo de los negocios en la red y fuera de ella, lo cual para muchos especialistas es otro triunfo para los nerds. Así mismo marca el comienzo de una nueva era de fusiones multimillonarias que de entrada amenazan la diversidad de internet así como la existencia de numerosos proveedores independientes de servicios y de diversos foros alternativos de expresión.

Comprar el futuro

Internet ha dejado de ser percibida como la "super autopista de la información" o como un vasto océano digital de conocimiento para ser concebida como un gigantesco botín. Debido a la sobre inflación de todo aquello que tenga que ver con internet en la bolsa de Wall Street, centenares de inversionistas y empresarios se han vuelto multimillonarios de la noche a la mañana al crear páginas, sitios y portales para vender productos y servicios en el World Wide Web. La paradoja es que, como hemos comentado en este espacio, la gran mayoría de estas ciberempresas son incapaces de producir un peso de ganancias. Incluso el gigantesco Amazon.com tan solo en 1999 registró pérdidas por 350 millones de dólares. A pesar de llevar 15 años en el negocio y de generar ganancias, AOL no es la excepción, sus acciones se encuentran actualmente infladas hasta el delirio (la empresa vale alrededor de 10 millones de dólares por cada uno de sus 12,100 empleados) y esa descomunal (e invisible) riqueza le permitió adquirir a TW, una empresa mucho más valiosa en casi cualquier sentido. Es muy probable que al comprar una empresa menos valiosa pero más sólida, lo que en realidad está haciendo AOL es prepararse para el futuro y para la impredecible pero inminente explosión de la burbuja económica. Mientras tanto la fusión de AOL y TW puede acelerar la inflación de las acciones de internet al forzar a otras empresas a seguirles el paso.

El apetito voraz del ciberpulpo

A principios de la década de los ochenta 50 compañías controlaban prácticamente todos los medios estadounidenses hoy en día ese control está en manso de tan sólo 6 empresas. Por supuesto que el hecho de que un medio informativo sea pequeño no es garantía de su compromiso, así como tampoco se puede negar que el gran poder económico de algunos medios les permite llevar a cabo tareas que los medios pequeños no pueden hacer. Pero no hay que ser demasiado suspicaz para imaginar que una empresa capaz de controlar todas las vertientes del entretenimiento y la información es por fuerza una amenaza. De acuerdo con Case y Gerald Levin, el director de TW, su nueva empresa tan sólo será un conducto de fácil acceso a un universo de posibilidades y no servirá como filtro ni como mecanismo censor. Según ellos la fusión será inmensamente provechosa para los consumidores (en particular los 22 millones de suscriptores de AOL y los millones de clientes de la televisión por cable de TW). En decenas de entrevistas Case y Levin prometieron que en el futuro cercano podríamos interactuar rápida y eficientemente con los medios, podríamos ver la tele en nuestra computadora y hacer búsquedas de web sites en la tele, podríamos ver el noticiero de las 5 a las 10 de la noche así como congelar y regresar la imagen de un evento en vivo. Francamente estas "fabulosas" posibilidades decepcionan y tan sólo ponen en evidencia que a estas alturas nadie tiene una idea clara de lo que se puede hacer con la dichosa convergencia digital.

Un nuevo medio disecado por uno viejo

Una de las desventajas principales de esta fusión es que el nuevo medio (internet) quedará supeditado a los viejos medios (televisión, radio, prensa escrita) y relegado a la función de simple distribuidor alternativo de contenido. El material que TW promociona y va seguir promocionando en esta nueva era será por fuerza frívolo, complaciente, de interés general y altamente comercial. Todo material cuestionable que no sirva para escandalizar y aumentar ratings será desechado, todo aquello que critique los intereses del conglomerado correrá con la misma suerte. Es ingenuo pensar que AOL-TW no favorecerá el contenido producido por sus subsidiarias o que no dará tratamiento preferencial a sus clientes especiales (corporativos y gubernamentales) tanto en sus promociones como en sus "servicios noticiosos. Debido al poder masivo de la nueva empresa esta fórmula se impondrá como la norma a imitar, con lo que la red eventualmente sufrirá un destino semejante al de la televisión.

La sovietización de los medios

Quizás el punto negativo más obvio de la compra de Time Warner (TW) por America On Line (AOL) es que invariablemente resulta promiscuo fusionar empresas tentaculares con intereses lucrativos con organizaciones noticiosas debido a los inevitables conflictos de intereses. Independientemente de los casos de censura conocidos y rumorados es imposible saber cuantos reporteros han descartado historias por temor a represalias. Además tanto TW como AOL han aplicado en diversas ocasiones la censura, la primera al eliminar reportajes y despedir reporteros y la segunda al prohibir tocar algunos temas en sus foros y al expulsar miembros por comentarios hechos en chat rooms. Por otra parte más que beneficios tangibles para el consumidor, la fusión de estos servicios lo convertirán en objeto de un insidioso bombardeo de promocionales y de comerciales estratégicamente dirigidos y "empujados" a sectores específicos del mercado. No debemos olvidar que la nueva megaempresa contará con una monstruosa base de datos (el servicio de tele por cable TW es el segundo más grande de los Estados Unidos y tiene 70 millones de suscriptores) con la preciada información económica y social así como los gustos y hábitos de consumo de sus clientes. Como escribió Jon Katz, nunca antes en la historia una nación ha tenido tanta información acerca de sus habitantes como la que tiene AOL-TW de sus usuarios. Debido a estas dos características esta megafusión comienza a parecerse peligrosamente a un órgano de control dictatorial, con la diferencia de que aquí el estado ha sido sustituido por un oligopolio capaz de lanzar enloquecedoras campañas propagandísticas para promover películas, series televisivas, candidatos presidenciales, fármacos o restaurantes de comida chatarra. El usuario podrá interactuar con los medios todo lo que quiera a través de su computadora y de la televisión pero eso no cambiará en nada el hecho de que el verdadero poder estará cada vez más centralizado y que sus opiniones serán procesadas y archivada por un programa, para ser empleadas en estadísticas y estudios de mercado.

Compensar necesidades y sumar deficiencias

Aparentemente la dirección del gigante de los medios estaba frustrada por que sus estrategias en internet no habían tenido los resultados esperados a pesar de haber invertido muchos millones para crearse una presencia relevante en la red. Tras varias experiencias negativas el presidente ejecutivo de TW, Gerald M. Levin, decidió sacrificar su autonomía y aceptar la oferta de aliarse con la empresa más poderosa del ciberespacio para asegurar su supervivencia en el nuevo milenio. Con esta estrategia TW espera aventajar en el terreno digital a sus principales rivales: Viacom y News Corp. Por su parte AOL buscaba desesperadamente dos cosas: conseguir acceso antes que sus rivales (Microsoft y Yahoo entre otros) a una gran red de banda amplia y alta velocidad como la usada para la distribución de tele por cable de Time Warner; y procurarse un proveedor de contenido. Case había recibido varias ofertas de la telefónica AT&T pero las rechazó ya que esta empresa tan sólo satisfacía la mitad de sus necesidades.

Internet para las masas

Es claro que Steven Case, el creador y director de AOL, no es dueño de todo Internet pero sin duda su territorio parece a millones de usuarios inexpertos como el único sencillo de entender y seguro de navegar. De acuerdo con el mismo Case, AOL ha hecho la red accesible a las masas incapaces de programar una videocasetera. Siendo realistas la mayoría de este público no busca sabiduría ni desafíos en el nuevo medio sino entretenimiento de fácil digestión y comodidad para el consumo. Entre menos cosas haya que saber mejor y toda innovación que reduzca hasta el esfuerzo de cambiar canales es bienvenida. Hasta ahora existían básicamente dos tipos de media: pull (de "jalar"), como los "banners" del World Wide Web, en donde hay que hacer clic en un anuncio para poderlo ver, y push, los que se "empujan" a sí mismos, como el cine, la tele y el radio, cuyo "contenido" es empujado contra el usuario. AOL-TW buscará fundir estos medios y de esa manera simplificar la vida del consumidor, quien podrá estar viendo una película y con un sólo clic en el suéter del actor podrá encargarlo en su talla y color preferido.

El enemigo más temido por Microsoft

Por si Bill Gates, el presidente director general de Microsoft, no tuviera suficientes problemas en su juicio por monopolio, la fusión de AOL y TW vino a materializar su peor pesadilla: la aparición de una empresa capaz de rivalizar con el gigante de Redmont. Aunque la fusión fue llevada a cabo en secreto, es de imaginar que Gates sabía algo al respecto, por lo que la misma semana en que se concretó él renunció a su puesto cediéndolo a Steven Ballmer, quien era el presidente de la compañía. De esta manera Gates espera quitarse de encima los reflectores que lo han acosado en los últimos años. Es muy significativo que además de conservar el puesto de director se ha autonombrado jefe de arquitectos de software y ha declarado que se va a dedicar a inventar. Esto no augura nada bueno ya que parecería que cada vez que Gates se ha puesto a "inventar", alguien ha sido despojado de sus ideas y creaciones. Es claro que la aparición de AOL-TW deja a Microsoft en una posición difícil para tratar de lanzar una ofensiva en el terreno del contenido, así que los creadores de Windows han optado por replegarse al territorio que conocen mejor y que dominan sin competencia, el software.


* Naief Yehya se distinguió durante varios años como uno de los mejores críticos cinematográficos mexicanos. Actualmente radica en Nueva York, desde donde envía su columna bimestral sobre los efectos sociales de las nuevas tecnologías para el suplemento La Jornada Semanal, de la Ciudad de México, en el que publicó este mismo artículo en dos entregas. Como miembro del Consejo Editorial de Sala de Prensa, nos envía este texto para su reprodución.


Tus comentarios, sugerencias y aportaciones
nos permitirán seguir construyendo este sitio.
¡Colabora!



| Volver a la página principal de SdP |
|
Acerca de SdP | Periodismo de Investigación | Etica y Deontología |
|
Derecho de la Información | Fuentes de Investigación |
|
Política y gobierno | Comunicación Social | Economía y Finanzas |
|
Academia | Fotoperiodismo | Medios en Línea | Bibliotecas |
|
Espacio del Usuario | Alta en SdP |
|
SdP: Tu página de inicio | Vínculos a SdP | Informes |
|
Indice de Artículos | Indice de Autores |
|
Búsqueda en Sala de Prensa |
|
Fotoblog |

© Sala de Prensa 1997 - 2008


IMPORTANTE: Todos los materiales que aparecen en Sala de Prensa están protegidos por las leyes del Copyright.

SdP no sería posible sin la colaboración de una serie de profesionales y académicos que generosamente nos han enviado artículos, ponencias y ensayos, o bien han autorizado la reproducción de sus textos; algunos de los cuales son traducciones libres. Por supuesto, SdP respeta en todo momento las leyes de propiedad intelectual, y en estas páginas aparecen detallados los datos relativos al copyright -si lo hubiera-, independientemente del copyright propio de todo el material de Sala de Prensa. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de Sala de Prensa sin la autorización expresa del Consejo Editorial. Los textos firmados son responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente el criterio institucional de SdP. Para la reproducción de material con copyright propio es necesaria, además, la autorización del autor y/o editor original.