Sala de Prensa


15
Enero 2000
Año III, Vol. 2

WEB PARA PROFESIONALES DE LA COMUNICACION IBEROAMERICANOS

A R T I C U L O S

   
   


La credibilidad de la prensa mexicana

The Dallas Morning News *

Este es el primer análisis completo de la credibilidad de los periódicos en México. Además explora cómo los periódicos se conectan con su audiencia. La información en esta sección fue acopiada de varias fuentes, incluyendo:

• Un cuestionario de 16 páginas contestado por 119 reporteros y editores de más de una docena de diarios de diversos tamaños de todo México.
• Un grupo de enfoque integrado por 7 reporteros que trabajan en la Ciudad de México.
• Un grupo de enfoque integrado por 5 jefes de sección de diarios de la Ciudad de México.

Para los propósitos de este reporte, la credibilidad se define así:

Creíble

1. Digno de ser creído; verosímil.
2. Digno de confianza; fidedigno.

Esta confianza entre un periódico y sus lectores se desarrolla y sostiene a través de varios aspectos, entre ellos los títulos claramente escritos, las historias contadas con precisión, la selección de las historias, la eliminación de los prejuicios en los artículos y el servicio a los intereses de la comunidad.

La situación actual

La prensa mexicana, sus fuentes y el propio gobierno atraviesan una transformación que comenzó hace más de una década.

A pesar de que una selección notable de periódicos tiene una larga tradición de independencia —como A.M., en León, Guanajuato; Diario de Yucatán, en Mérida, y El Imparcial, en Hermosillo, Sonora; entre otros— muchas publicaciones han dependido de los incentivos gubernamentales (incluyendo pagos en efectivo a los reporteros) para sobrevivir.

Las nuevas realidades económicas, como la devaluación del peso en 1994, mermaron la capacidad del gobierno federal de subvencionar a periódicos y reporteros como era la costumbre. Las nuevas realidades también han significado que muchos periódicos ahora tienen que valerse por sí mismos.

Evidentemente aún existe un número de publicaciones que todavía mantiene fuertes vínculos con ciertos partidos y es difícil explicarse cómo pueden sobrevivir algunos de los diarios más pequeños (particularmente algunos de los más de 20 periódicos que existen en la Ciudad de México) con poca o ninguna publicidad.

Según surge la necesidad de atraer una base más amplia de lectores, los periódicos se ven obligados a buscar mayor credibilidad.

“Creo que nosotros, la ‘nueva generación’, debemos aspirar a que la gente nos lea”, dice un reportero en la Ciudad de México que participó en el primer grupo de enfoque.

“Para mí, no es importante que la gente sepa quién soy; lo que es importante para mí es que la gente en este país empiece a leer periódicos”, dijo.

Desempeño

La encuesta de 16 páginas sobre asuntos de la redacción preguntó a los reporteros y editores sobre el desempeño global de sus periódicos.

“¿En general, como ve a su periódico?”

Mejorando 30%
Igual, ni mejor ni peor 29%
Empeorando 26%
No sé 15%

La encuesta preguntó a los reporteros y editores sobre distintos aspectos del desempeño de sus periódicos. Por ejemplo, cuando se les pidió que evaluaran sus periódicos como “fuente completa de noticias para sus lectores”, las respuestas fueron:

Excelente 5%
Buena 17%
Más o menos 63%
Mala 15%

“Estamos atravesando una crisis interna en cuanto a cómo estamos haciendo el periódico”, dijo un reportero experimentado, que ejerce su oficio en un importante diario. “Hemos llegado a la conclusión autocrítica de que nos falta entrenamiento y lectores. Nos falta de todo”.

Para hacer mejores periódicos, los que respondieron al cuestionario y los participantes de los grupos de enfoque a menudo mencionaron que necesitan más recursos, entrenamiento, administración y dirección para mejorar los estándares.

¿Problema de credibilidad?

Cuando se les preguntó directamente sobre la credibilidad, la mayoría de los reporteros y editores dijo que no creía que esto fuera un problema.

“Durante los últimos 10 años, los sondeos a nivel nacional en los Estados Unidos han detectado una merma en la confianza del público en la prensa norteamericana. ¿Usted cree que ese es el caso en México?”

20%
No 77%

Sin embargo, la credibilidad de una organización noticiosa es el resultado de un número de factores, incluyendo la selección noticiosa, la imparcialidad, la claridad de los títulos, los errores en el reporteo y la habilidad de rectificar errores.

Cuando se les preguntó sobre estos asuntos en particular, los 119 reporteros y editores encuestados empezaron a contradecir su percepción original de que no existe un problema de credibilidad.

Por ejemplo, 29 por ciento dijo que ve títulos engañosos a diario; 35 por ciento dijo que ve títulos engañosos más de una vez por semana.

Al mismo tiempo, 60 por ciento estuvo “plenamente de acuerdo” en que los periódicos “frecuentemente dramatizan excesivamente” ciertos artículos para vender más; 25 por ciento estuvo “de acuerdo”, sólo 6 por ciento no estuvo de acuerdo y 3 por ciento “enfáticamente no de acuerdo”.

La encuesta también preguntó si la opinión pública trata justamente a la prensa mexicana.

“¿Usted cree que el público tiene razón en estar disgustado con la prensa, o cree que la prensa es sencillamente un blanco fácil a quien echarle la culpa de problemas más profundos en nuestra sociedad?”

Justificado 91%
Blanco fácil 3%
Depende 5%
No sé 1%

El cuestionario también les pidió a los periodistas que hicieran una lista de las “noticias que creían que habían tenido un mayor impacto negativo en la percepción del público sobre la credibilidad de los periódicos”.

De los que elaboraron una respuesta –más del 60 por ciento– la referencia más frecuente tuvo que ver con el caso de Raúl Salinas de Gortari –hermano del expresidente–, quien está preso por asesinato y corrupción.

También recibieron mención frecuente historias de asesinatos políticos, así como del expresidente Carlos Salinas, y del rescate bancario de miles de millones que resultó después de la devaluación del peso en 1994.

Erratas y correcciones

Todos los medios del mundo cometen errores. Lo importante es que los periódicos hagan el esfuerzo de reconocerlos —reforzando así su credibilidad con el público y con las fuentes.

En términos de dar fe de las erratas, la situación en México ofrece una perspectiva sombría. “La cultura de publicar las correcciones no existe”, dice un reportero que participó en un grupo de enfoque en la Ciudad de México.

El sondeo de los reporteros y editores indica un problema mayor:

“¿Cuando usted encuentra un error en un artículo, con cuánta frecuencia ve que el periódico publica una corrección al día siguiente?”

Siempre 4%
Ocasionalmente 24%
Rara vez 63%
Nunca 6%
No sé 3%

La encuesta revela que los reporteros detectan la mayoría de los errores (45%), seguidos de los editores de mesa (26%) y de los editores (8%).

Lo más curioso, en cuanto a los errores, es como se maneja la corrección.

Veintiocho por ciento de los encuestados dijo no saber si su periódico tiene espacio dedicado a las correcciones. Esto disminuiría el deseo de un reportero o editor a incluir una corrección en el periódico.

Treinta y siete por ciento dijo que su periódico tiene un espacio para correcciones; 35 por ciento que su periódico no tiene espacio para correcciones.

La encuesta preguntó si los periódicos publican las historias —sin cerciorarse de los hechos— sólo porque otros diarios las han publicado. Dieciséis por ciento estuvo “plenamente de acuerdo” y 43% estuvo “de acuerdo”. El 28 por ciento no estuvo de acuerdo.

¿Le gustaría que su periódico...

Le suministre a los lectores las últimas noticias, aun si no hay tiempo de cerciorarse de los hechos: 70% de acuerdo.

Le suministre a los lectores sólo los datos que se han podido constatar, aun si eso quiere decir que van a tener que esperar más tiempo para enterarse de la historia: 18% de acuerdo.

No sé/no puedo decidir: 12% de acuerdo.

“A diferencia de los periódicos estadounidenses, nosotros no constatamos los hechos”, dijo el editor de uno de los principales periódicos de la Ciudad de México, quien participó en uno de los grupos de enfoque.

En términos del número y frecuencia de los errores, los participantes en la encuesta dicen que la situación está mejorando, o por lo menos que no está empeorando.

Cuarenta y tres por ciento dijo que los errores son menos frecuentes, 44 por ciento dijo que son más o menos lo mismo. Sólo 3 por ciento dijo que los errores son más frecuentes que antes.

Experiencias personales

La encuesta preguntó a los reporteros y editores si alguna vez habían sido entrevistados ellos mismos y si la entrevista se había publicado. Alrededor de un tercio había sido entrevistado, la mayoría en los últimos años.

Muy pocos vieron la historia publicada, pero los que la vieron no quedaron favorablemente impresionados con el trabajo. De hecho, 60 por ciento dijo que los nombres, posiciones o edades salieron equivocados.

Ética

La encuesta no suministró espacio para comentarios adicionales, salvo que una pregunta específicamente pidiera una respuesta escrita.

Uno de los participantes usó el reverso del cuestionario para expresar una opinión sobre ética.

“En mi opinión personal, los periódicos mantienen su credibilidad con los lectores, a pesar de todas las dificultades”, escribió en su comentario no solicitado. “Desdichadamente, la falta de ética profesional que demuestran los medios en nuestro país incrementa cada día”.

El asunto de la ética se planteó también en durante ambos grupos de enfoque, y fue objeto de agudas críticas.

“¿Qué importancia puede tener la ética si el periódico no la tiene?”, se quejó un reportero en el primer grupo de enfoque. “La empresa tiene intereses y eso afecta las noticias”.

Otro reportero en el grupo añadió: “La ética de bueno y malo no existe en nuestro periódico”.

De los periódicos que respondieron a la encuesta, 80 por ciento dijo que el periódico tiene un código de ética, 13 por ciento dijo que no lo tiene.

Sin embargo, cuando se les preguntó si ese código tenía vigencia, sólo el 27 por ciento dijo que sí, mientras que el 48 por ciento dijo que no. El 25 por ciento dijo que no sabía.

Así mismo, cuando se les preguntó: En el caso de que su publicación tenga un código de ética, ¿usted tiene una copia? El 74 por ciento dijo que no. Sólo el 26 por ciento dijo que sí.

Los lectores hablan

Los lectores a veces tratan de establecer contacto con los reporteros y editores, de acuerdo con la encuesta.

De hecho, el 9 por ciento dijo que recibía llamadas telefónicas más de una vez por semana, el 12 por ciento dijo que recibía una llamada por semana, el 18 por ciento unas dos llamadas por mes y el 16 por ciento una llamada al mes.

La mitad dijo que trataba de escuchar los comentarios de los lectores y explicar por qué algo había sido publicado; el 38 por ciento dijo que pedía disculpas al lector sin explicar la situación. El 12 por ciento le pasaba la llamada a otra persona que se encargara de ella.

Los periódicos rara vez tienen pautas sobre cómo el personal de la redacción debe manejar las llamadas telefónicas.

Hay excepciones, sin embargo. El editor de un diario financiero de la Ciudad de México dice que sus reporteros y editores deben recibir las llamadas de los lectores y tratarlos como clientes y no como estorbos.

Desdichadamente, en la mayoría de los periódicos no es así.

Durante el primer grupo de enfoque, cada reportero tuvo una respuesta diferente a la pregunta sobre el contacto con los lectores.

Un reportero de un diario capitalino dijo que a los lectores que llaman a la redacción frecuentemente se les dice que el autor del artículo no está, y no se les toma recado.

“Los que llaman se sienten defraudados, con toda su razón, ya que no llaman tan a menudo”, y se merecen una respuesta de alguien en la redacción, dijo.

Cobertura

El aspecto más importante en la conexión entre el periódico y sus lectores radica en la cobertura de los eventos.

A la pregunta sobre la conexión o relación con los lectores, las respuestas generalmente manifestaron tres vertientes.

Treinta y cinco por ciento dijo que el periódico tenía una “buena conexión” con sus lectores. Treinta por ciento dijo que “a veces”, y veintiséis por ciento respondió “rara vez”.

¿Cómo calificaría la calidad de la cobertura de su periódico en las siguientes áreas?”

  Excelente Buena Más o menos Mala
         
Nacional (no gub.) 10 47 32 6
Nacional (gubern.) 7 58 27 4
Internacional 13 39 34 10
Local (no gub.) 16 43 28 7
Local (gubern.) 13 46 25 18
Negocios 16 31 31 18
Deportes 8 47 2 12
Entretenimiento 8 40 2 25

Nota: Las respuestas de “No sé” se eliminaron de esta gráfica por razones de espacio. Las cifras representan porcentajes.

¿Piensan los reporteros y los editores en sus lectores mientras preparan las noticias del día?

“Muchos de nosotros, los reporteros, escribimos para la gente que está en el poder, en los partidos políticos”, dice un periodista de un diario importante. “No pensamos en la gente real. Yo he tenido peleas con mi jefe (acerca de la cobertura). Existe la percepción de que éste es un periódico político”.

Nuestra encuesta tiende a corroborar esta aseveración. Cuando preguntamos:

“¿... escrito y editado con los lectores como prioridad principal?”

• 7 por ciento calificó a su periódico como “excelente”
• 29 por ciento lo calificó de “bueno”
• 39 por ciento de “más o menos”
• 25 por ciento de “pobre”

“¿...de veras entiende los asuntos que son de importancia para la comunidad local?”

• 15 por ciento respondió que “excelente”
• 46 por ciento que “bueno”
• 35 por ciento “más o menos”
• 4 por ciento “pobre”

Los reporteros y editores creen que están reflejando —por lo menos algunas veces— lo que les interesa a los lectores. Esto fue una pregunta específica de la encuesta.

“¿Cuál es su sentido de la calidad de la conexión entre su periódico y los lectores?”

• 35 por ciento opinó que “bien”
• 30 por ciento respondió “a veces”
• 26 por ciento dijo que “rara vez”
• 9 por ciento afirmó que no sabía

Con todo, los reporteros y editores no están satisfechos con la manera en que el espacio noticioso se distribuye en su periódico. En efecto, les gustaría ver un cambio en la distribución de historias en el periódico.

“Me gustaría ver que mi periódico...”

• Le dedique más espacio a artículos que son más importantes a la sociedad en general: 65%
• Le dedique más espacio a artículos de interés humano: 28%
• No sé: 7%

Una carta al editor que apareció el primero de agosto en un periódico de la Ciudad de México criticaba a los medios por su énfasis en las malas noticias. La escritora de la carta solicitaba que los periodistas buscaran “más información acerca de actividades creativas y productivas”.

Los representantes de los medios impresos también quieren “buenas noticias”. La encuesta planteó una pregunta abierta: ¿Qué le gustaría ver...?, con los siguientes resultados:

• 60 por ciento dijo que les gustaría ver más “buenas noticias”, aun si sólo son interesantes en lugar de importantes;
• 35 por ciento dijo que le gustaría ver sólo noticias importantes;
• 5 por ciento no expresó opinión.

En respuesta a otra pregunta, 32 por ciento de los reporteros y editores dijo que les gustaría ver más espacio dedicado a artículos que no relacionados con noticias inmediatas.

El impacto de la televisión

Los reporteros y editores de los medios impresos no tenían muchas cosas positivas que decir sobre sus colegas de la televisión.

La encuesta calificó con bastante dureza los noticieros de televisión. Treinta y tres por ciento dijo que la cobertura de la TV era “pasable” y 23 por ciento dijo que era “pobre”.

La mitad de los encuestados dijo que ve las noticias por la mañana por lo menos una o dos veces por semana. Más de la mitad de ellos ve las noticias en la tarde tres, cuatro o cinco veces por semana.

El caso reciente del asesinato en pleno día del anfitrión de televisión Francisco “Paco” Stanley, y los alegatos subsecuentes de sus vínculos con el narcotráfico y la prostitución provocaron comentarios. Las autoridades todavía investigan el caso.

Los sondeados acusaron a TV Azteca, la empresa para la cual Stanley trabajaba, de hacerse la vista gorda de los vínculos de Stanley, y, en su lugar, pedir la renuncia del alcalde de la Ciudad de México.

Los reporteros de los periódicos dijeron que la televisión distorsionó la historia para acomodar sus tendencias internas.

“En lo que al caso Stanley se refiere, yo tengo la impresión que la televisión es un verdadero monstruo”, dijo una periodista de la Ciudad de México. También describió los comentarios del dueño de TV Azteca como “irresponsables”. Realmente, la periodista reconoce que se trata de una cuestión de envergadura.

“Podemos escribir algo diferente, pero nosotros llegamos al 10 por ciento del público, mientras que la televisión y la radio llegan al 90 por ciento”, dijo.

Quiénes trabajan en la redacción hoy

La encuesta da una mejor idea de quiénes trabajan hoy en día en las redacciones mexicanas.

Edad

La cuarta parte del personal de redacción tiene menos de 34 años de edad (15 por ciento tiene entre 18 y 24 años y 10 por ciento tiene entre 25 y 34 años de edad). Otro 34 por ciento tiene entre 35 y 49 años de edad.

Experiencia

La redacción está llena de gente con escasa experiencia, lo cual presenta a la vez retos y oportunidades.

“Si tenemos reporteros y editores jóvenes es porque esa es la realidad de nuestro país”, dice un jefe de sección que participó en uno de los grupos de enfoque. “Tenemos gente joven como jefes de sección con mucha responsabilidad. Esa es la realidad”.

Otro jefe de sección coincidió con el primero: “Tenemos dos editores jóvenes. Eso es bueno porque tenemos que combatir las viejas mañas del periodismo en México”.

De acuerdo con la encuesta, 43 por ciento del personal tiene entre 1 y 5 años de experiencia, y 5 por ciento tiene menos de 1 año en el periodismo. En conjunto, casi la mitad del personal de la redacción tiene menos de cinco años de experiencia. El 41 por ciento tiene entre 6 y 10 años de experiencia en la profesión.

Formación

Sólo el 41 por ciento tiene un título universitario, lo cual todavía está por encima del promedio de la población. Otro 43 por ciento ha tomado clases universitarias, pero no ha terminado. Un 4 por ciento tiene un postgrado.

Política

En esta área la opinión se divide entre los tres partidos principales. Cuando se les hace la pregunta: “En general, ¿cómo usted describiría su tendencia política?”, las respuestas se dividen de este modo:

PRI 10%
Simpatiza con el PRI 17%
PAN 15%
Simpatiza con el PAN 17%
PRD 16%
Simpatiza con el PRD 15%
Sin filiación o simpatía 10%

* Este trabajo, patrocinado por el periódico estadunidense The Dallas Morning News, fue difundido por Pulso del Periodismo, y se reproduce con autorización de su editor.


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